Serás lo que desees ser…

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Por Carmen Prada

 

Está claro que cuando uno quiere y desea conseguir sus metas, algo se tiene que hacer al respecto, lo que no tiene cabida es el inmovilismo.

En muchas ocasiones hay cosas que debemos cambiar, en otras en las que ya estamos llevando pautas a la práctica debemos modificar sobre la marcha, e incluso dejar de seguir anclados en rutinas ineficaces. En definitiva, esos pasos que debemos ir dando marcarán nuestro camino hasta la consecución del reto definido por nosotros mismos.

Aunque no nos paremos a pensar en ello, nuestro estado de ánimo tiene mucho que ver para comenzar a caminar o más bien quedarnos paralizados.

La perspectiva que tenemos cuando visualizamos algo, no es la misma cuando nuestro estado de ánimo es óptimo, que cuando más bien tenemos que bajar nuestra mirada y buscarlo por los suelos. En este último caso, parece que todos los caminos se estrechan, incluso llegamos a dejar de verlos, les perdemos de vista y únicamente pasamos a visualizar inconvenientes y barreras para dar pasos hacia adelante, sin apenas permitirnos posibilidades de hacer las cosas de otra forma.

Toda esta situación nos lleva a perder vitalidad e ilusión, las metas se disipan, todo se oscurece y lo que antes era posible ahora lo vemos inalcanzable.

No podemos negar que el encaminar la negatividad en nuestra vida hacia la positividad nos traerá consigo un mejor estado emocional, que sin duda repercutirá en nuestra salud, pero también en nuestra relación con los demás. O sea, ello redundará en una mejor calidad de vida.

 

Quizá toda esta teoría la conocemos prácticamente todos pero, ¿cómo salimos de este círculo vicioso? ¿Conocemos prácticas o herramientas que nos pueden ayudar a ello?

 

  • Si no promovemos cambios en nuestra vida, no lograremos ver resultados.
  • Debemos intentar que en nuestro diccionario la palabra imposible no exista.
  • Un exceso de auto-exigencia y auto-crítica nos puede llevar a perder confianza en nosotros mismos. Es importante darnos una tregua, sería bueno recopilar momentos gratos, ilusionantes, esperanzadores y aferrarnos a ellos.
  • Nadie ha dicho que la vida fuese fácil, el caminar por ella con una sonrisa hace que ésta nos ayude a afrontar situaciones de un modo más positivo.
  • Debemos ser agradecidos por lo que tenemos, por lo que la vida nos regala, quizá de este modo nos demos cuenta de lo mucho que tenemos y lo poco que agradecemos este regalo.
  • ¡Claro que a veces lo vemos todo negro! Pero de nosotros depende dar el primer paso para cambiarlo de color.
  • Rodearnos de personas positivas y alegres hace que el ambiente que se genera sea emocionalmente positivo. Debemos renunciar tajantemente al aislamiento social.
  • El sentirnos útiles y ayudar a personas que pueden precisar de nosotros, nos ayuda a encontrarnos con nosotros mismos, pero también a encontrar razones para que los demás piensen en nosotros como una luz a la que dirigirse.
  • Que no nos condicionen lo que los demás piensen de nosotros. La envidia es mala compañera de viaje, no permitas que nadie con este perfil se cuele en tu equipaje.

 

Lo sé, pueden parecer frases hechas, mucha teoría en ella y estar preguntándoos, ¿un ejemplo real?

 

Hace poco, durante varias semanas, una persona muy cercana a mí ha pasado por unos problemas de salud importantes. Han sido días de espera, de oscuridad, de ansias porque esta situación terminase, momentos de angustia.

Quizá hubiese sido más práctico en mi día a día, dejarme llevar por esta situación y dejar de disfrutar de mi trabajo o negar el tipo de persona que soy, a las personas que me rodean.

Claro que ha habido momentos de todo tipo, y hablo de mí emocionalmente, pero, ¿por qué dejarme llevar por la apatía y la desilusión? Realmente no tenía motivos, amo lo que hago, mi familia ha estado unida ante esta situación, me ha hecho ver la calidad y cantidad de amistades y personas que me quieren y además me ha servido para medir mi capacidad de sufrimiento.

 

Y repito, ha habido picos emocionales de todo tipo, pero mi motor es la pasión que siento por las personas, y es la que ha marcado mi camino hacia la luz y la esperanza.

 

 

 

 

 

 

*Fuente de la fotografía, Pinterest.com

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

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