La actitud ante el cambio, clave de tu futuro profesional

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Publicado por Carmen Prada

 

El optimista dice: “puede ser difícil, pero es posible”. El pesimista dice: “puede ser posible, pero es muy difícil”. Anónimo.

Sin lugar a duda, podemos llegar a ser nuestro mejor aliado, pero del mismo modo, nuestro peor enemigo.

Cada día en nuestro puesto de trabajo nos toca tomar decisiones, ser nuestro propio motivador y tener la capacidad de decir que “esto no puede conmigo”.

Cuando encima comienzas tu andadura en el apasionante y dinámico mundo comercial, son bastantes los días en los que los noes predominan, tanto que puede que haya días en el que no te encuentres con un . Llegado este punto, tienes en tus manos comenzar a ponerte la primera excusa para no continuar, con la famosa frase de “creo que esto no es para mí”. ¿No crees que comienzas con un implícito, “esto es muy difícil?

Claro que habrá casos en los que realmente sea cierto y tu camino no sea éste, y de sabios y humildes es reconocerlo, pero intenta haber quemado antes todas las balas para que seas capaz de decirte a ti mismo, “por no intentarlo no ha sido”.

Algunas de las diferencias entre el optimista y el pesimista:

  • donde el pesimista ve dificultades, el optimista ve oportunidades;

 

  • donde el pesimista ve un único camino, el optimista busca esa senda que le dé más posibilidades;

 

  • donde el pesimista se viene abajo, el optimista se crece para lograr su objetivo sí o sí;

 

  • donde el pesimista no ve salidas, el optimista las busca convencido de que existen;

 

  • donde el pesimista puede llegar a contagiar a sus compañeros de tanta negatividad, el optimista es capaz de transmitir esa positividad convirtiéndola incluso en motivación.

 

Anteriormente he mencionado a las personas que dan comienzo a su carrera profesional en el mundo de las ventas. Pero,  ¿y si ahora hablamos de aquellas que llevan toda una vida haciendo esto mismo?

Sin duda, hay enormes profesionales. Profesionales que han tenido la capacidad de evolucionar en las técnicas de venta, cierres, el tener en cuenta los cambios en los paradigmas de los nuevos tipos de clientes, encontrar la utilidad a las nuevas tecnologías… En definitiva, renovarse o morir.

Si tienes un profesional como éste en tu equipo, ¡ponle cláusula de rescisión! Tienes una joya. Al profesional que muestra esta capacidad de reciclaje y aprendizaje, sin temer a los cambios, ¡cuídalo como a un tesoro!

Pero también hay que decir que existe el otro tipo de profesional. Ese que con el paso de los años va adquiriendo manías, rígidas costumbres, vicios… Su capacidad de transformación a “los nuevos tiempos” es mucho más compleja. Evidentemente, el tiempo pasa como antes mencionaba y con él muchas cosas…

Es inadecuado seguir vendiendo del mismo modo y por muchos motivos:

  • el cliente está más informado;
  • la competencia está mejor preparada, tienes que conocerla;
  • los tipos de clientes se han diversificado y perfilado y más;
  • las objeciones que existen en este momento son múltiples, aunque gane por goleada la de “es que es muy caro…”;
  • existe una gama más amplia de productos, a la vez que éstos se renuevan con nuevas características a una velocidad mayor;
  • uno llega a acomodarse a su red de contactos y clientes en cartera, sin pensar en la posibilidad de buscar más alternativas como puede ser trabajar el netwórking, acudir a eventos, presentaciones, reuniones de profesionales del mismo sector…;
  • han entrado con fuerza las nuevas tecnologías, una herramienta más y muy válida para las ventas.

 

Una de las consecuencias de los motivos que enumero y me quedo corta, es que llegue el momento en el que lo que antes era un reto profesional y además satisfactorio, se vuelva una rutina y algo mecánico. Llegará la perdida de ilusión, la frustración, la impotencia…

Si has podido vivir del mundo comercial durante tantos años y además eres de los afortunados que disfrutaba de lo que hacía, ¿por qué no te renuevas como tenemos que hacerlo con “el carnet de conducir” cada ciertos años?

 

Nunca sabemos lo suficiente en la vida. Tampoco estaremos preparados para lo que creemos estar haciendo bien si no nos reciclamos continuamente. Solo debemos con humildad recuperar la ilusión a través del aprendizaje continuo.

 

 

 

 

 

 

 

 

*Fuente de la fotografía, Pinterest.com

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

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K-Thar-Sys, más que un trabajo en equipo…

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Con cariño por Carmen Prada

Servidora, Tacones Cercanos. Detrás de este avatar hay uno de mis sueños hecho realidad.

Todo comenzó siendo una aventura sin importar el ¿por qué?, ¿cómo?, ¿cuál es la finalidad? Todo ello junto a unos fantásticos compañeros de viaje. A estas alturas, tengo la sensación de que nos conocemos de toda la vida, y lo cierto es que no conozco a ninguno en persona, pero para mí ya son amigos.

No ha sido fácil, y no me refiero al hecho en sí de escribir K-THAR-SYS, sino por la metodología que hubimos de utilizar para lograr que hoy la novela esté ya en papel y a la venta:

K-Thar-Sys Novela en Amazon

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Orgullosos, salvamos dificultades, sacrificamos momentos, el apoyo de muchos de ellos fue fundamental, la comprensión jugó un papel importante…, y no os voy a engañar, desencuentros también existieron.

Este es un sueño hecho realidad en el que hemos trabajado muchos profesionales que nos hemos entregado a la aventura, no me quiero olvidar de ninguno, y es que con ellos he conocido muy de cerca y de modo diferente lo que es el trabajo en equipo, y salvando distancias abismales en todos los sentidos.

Estos son los artífices que me ayudaron a saber lo que es remar todos en el mismo sentido:

A continuación, os hago llegar las palabras que pertenecen al Prólogo de K-THAR-SYS, escrito por parte de uno de los compis, Manuel Calle.

“Las mejores cosas de la Vida surgen sin avisar, sin planificarlas, sin darte cuenta, de forma espontánea y natural. Y se desarrollan como si llevasen meses planificándose. A veces, las entendemos como “locuras”.

¿Por qué será?

Llegan de repente, sin previo aviso, y no las controlas, están fueran de nuestro alcance y
control.

¿Locura o experiencia? ¿Nos arriesgamos, probamos y nos dejamos llevar o nos
quedamos en nuestro mismo sitio de siempre?

Esto fue lo que pensé cuando decidí embarcarme en esta “loca” y encantadora aventura
de escribir una novela.

La idea surgió durante una conversación por whatshapp. Cada mañana, como de costumbre, antes de que el gallo anuncie la llegada oficial de un nuevo día, me dispongo
a dar mi particular saludo de buenos días en algunos grupos de whatsapp a los que
pertenezco.

Pero hubo un día, que a diferencia de los otros, una persona desde el otro lado, inició una conversación. Conversación que terminó derivando en una “descabellada” idea….escribir una novela multiautor.
Ya sé que muchos pensaréis, ¿descabellada?, no sois ni los primeros ni seréis los últimos
en escribir una novela de este tipo.

¡Cierto! Pero lo que hace especial a esta novela es que el elenco de autores que participan
en la misma no se conocen físicamente, al vivir cada uno, en una zona geográfica distinta de España (Madrid, Benicássim, Málaga, Ponferrada, Almería, San Lorenzo de El Escorial, Vitoria, Gijón, El Entrego y Cádiz……..) e incluso de América (Costa Rica – San José- y Argentina -Córdoba-), por lo que las relaciones, reuniones y coordinación se realizó exclusivamente por dos vías: whatsapp y mails.

De esta manera, un grupo de veinte personas decidimos embarcarnos en la apasionante
aventura de escribir una novela multiautor. Pero no cualquier novela, sino una que fuese original e innovadora, y para ello, nada mejor que escribirla sin un argumento
predeterminado.

¡Sí, tal y como estás leyendo!

El argumento de esta novela iría surgiendo de la imaginación de cada escritor a medida
que se escribiese cada capítulo, con el único límite de continuar lo que se hubiese escrito
en el capítulo anterior, intentando no caer en incoherencias ni contradicciones con lo anteriormente publicado, aunque se podían dar todos los giros que se quisieran a la historia.

¿Qué pretendíamos o a donde queríamos llegar?

¡¡¡A donde fuese!!!! La idea era no ponernos límites y disfrutar haciéndolo, entre todos los que finalmente se apuntasen a esta aventura.

Teniendo en cuenta que ninguno de los participantes en la novela es escritor profesional,
esto suponía un reto aún mayor.

Y como lo mejor de la vida no atiende a planes o programaciones, sino que basta con
dejarnos llevar, con permitir que las cosas sucedan por sí mismas, con la sutileza de la
causalidad, con la apertura de quién es humilde y no espera nada, así nació la novela K-THAR-SYS.

Novela donde todos sus autores escribieron bajo seudónimo y mediante un avatar. Cuyos
capítulos se publicaron en Internet, TODOS los días (fines de semana incluidos) a las
12:00 horas del mediodía y donde cada autor, tenía de tiempo para escribir su capítulo,
desde ese momento en el que se publica el último capítulo, hasta las 22:00 horas de ese
mismo día. Hora máxima en la que se entregaría el capítulo a la persona encargada de
programar su publicación en el Blog.

K-THAR-SYS tiene todos los alcances y límites de haber sido elaborada desde el amor que todos sus creadores sienten por la creatividad en su estado más puro y libre. Una novela que es una incitación a pensar, a reflexionar y a disfrutar con cada capítulo.

El libro que más sorpresas me ha deparado y gracias al cual comencé a sentir que se hacía realidad ese sueño casi dormido y que alentaba en mi infancia: llegar a ser algún día escritor.

Me gustaría que recorrieras y visualizaras estas páginas junto a cada Avatar y que te
sumerjas de lleno en el mundo de

K-THAR-SYS,

pero siempre teniendo en cuenta una premisa fundamental en toda esta historia: NADA ES LO QUE PARECE”.

Manuel Calle Mena
6 de Junio de 2017

Más de una vez, en las numerosísimas conversaciones que teníamos en el grupo de WhatsApp, Héctor Trinidad, cuando mencioné emocionada que ya tenía la novela entre mis manos, me dijo: – hay tres cosas en la vida que si alcanzas a hacer, uno ya se puede sentir realizado. Una es plantar un árbol, otra tener hijos y la última escribir un libro -.

 

Reconozco que el árbol lo planté cuando aun era una niña en una de esas excursiones que teníamos con el cole. Los hijos no los he tenido. Y el libro, ¡lo he logrado escribir! Aun así, he de decir que los árboles hay que cuidarlos para que no se mueran, a los hijos hay que alimentarlos y educarlos, y el libro…, he de conseguir que lo leas.

¿Nos ayudas con tu lectura?

¿Te animas a #NadaEsloqueParece?

 

 

 

 

 

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

Imagen, propia

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Esos golpes me hacen más fuerte

 

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Artículo publicado por Carmen Prada

 

La única forma de no despertar envidia es no destacando. Si quieres destacar, acostúmbrate a ella.

¿Qué provocan los celos y la envidia en el mundo laboral? Un estrés derivado de la competitividad insana, habitual en el ámbito profesional.

El celoso o envidioso es un perdedor nato, con falta de personalidad y valores, sabe de antemano que tiene la batalla perdida y, ¿esto qué provoca? Un desagradable sentimiento de frustración y carencia.

Hace escasos días me vi envuelta en algo así, ¿por qué lo quiero compartir con vosotros? Sencillamente para mostraros mi actitud, no digo que sea la más correcta, pero os hablo de mis emociones en ese mismo momento y en mi reacción posterior al hecho.

Alguien escondido cobardemente tras un perfil falso en la Red Social más conocida y popular, me difamó y calumnió gravemente con respecto a mi desempeño profesional, publicando las mismas infames acusaciones en varias de las publicaciones que tengo en mi perfil profesional. Inconvenientes que tienen las Redes Sociales y a los que una sabe que está expuesta…

Hace escasamente poco más de un mes he comenzado mi propio proyecto, volcada totalmente en mi pasión, las PERSONAS. Trabajando con las empresas y profesionales la formación, el liderazgo, la resolución de conflictos, técnicas de ventas, gestión de equipos, selección de personal… Pero también con las PERSONAS que están en búsqueda activa de empleo. Desde que comencé, he sido consciente de que el camino no sería fácil, pero en esta vida apuestas por todo o eres perdedor. Esta última opción jamás la he barajado.

Mi ciudad, Ponferrada, es pequeña, y con un poco de ruido que hagas, ¡saltan todas las alarmas! ¿Dónde? En aquellos que viven en una inseguridad y miedo permanentes.

Reconozco que cuando vi tales difamaciones, no daba crédito. Lo cierto es que mi incredulidad alcanzaba tal punto que no era capaz de concebir que alguien pudiese hacer algo así.

Mis sentimientos fueron de tristeza, decepción, rabia, impotencia…, pero a medida que las horas iban pasando y me di un tiempo para reflexionar, me dije, ¡no has de temer nada, Carmen, si confías en ti plenamente! ¡Crees en lo que haces! ¡Vives por y para las personas!

Llegaron a mi mente frases como “si eres envidiada no tienes la culpa, será que las cosas las estás haciendo bien y eso escuece”.

Podría haber eliminado esos dañinos comentarios y ya estaba, pero después de reflexionar y con la mente fría, me dije: “lo vas a hacer público, que sean las personas que realmente te conocen personal y profesionalmente las que hablen por ti”. ¡Y así lo hice!

Solo tengo palabras de agradecimiento a los cientos de personas que de un modo u otro me apoyaron, me hicieron sentirme arropada, me valoraron y algunos de ellos con gran contundencia denunciaron tales hechos. Esta emoción no la puedo describir con palabras, pero no faltaron las lágrimas y en abundancia…

¿Cómo reaccioné a tal indignante hecho? Creciéndome, convirtiendo este acontecimiento tan desagradable en una gran oportunidad, levantándome y con elegancia, no dando opción al desánimo ni al abandono. Sé que sin duda la clave está en que creo plenamente en mí y en mi honestidad.

Me queda mucho camino que recorrer, pero mientras lo estoy realizando, no dejo de potenciar la autoestima, además de confiar en mis capacidades.

De este hecho he sacado muchas conclusiones, que te deseen mal y te intenten dañar no es culpa de uno, no está de nuestra mano, sino es responsabilidad únicamente de la otra persona. Con lo que si vas por la vida de frente, con honestidad, honradez, fiel a unos determinados valores…, no debes sentirte culpable por las carencias demostradas por otras personas.

No sé si con esta experiencia personal voy a poder ayudar a alguien a cómo afrontar estos reveses de la vida. Aun así, me gustaría dirigirme a dos tipos de personas:

 

  • si sientes celos o envidia, me atrevo a decirte que esos sentimientos no harán nada bueno de ti, salvo hacerte sentir más mezquino, vivir aún más estresado y a disgusto con la vida.

 

  • Si tú eres la víctima, no te sientas mal. No tienes la culpa de hacer las cosas bien.

 

 

Aprovecha los golpes para convertirlos en oportunidades. De esa forma, los que quieren hundirte verán cómo sus canalladas no hacen más que servirte de impulso.

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

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¿Te comportas como un tigre o como un colibrí?

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Esta es mi opción, ¿y la tuya?

 

Artículo publicado por Carmen Prada

 

Hoy no voy a comenzar con una cita célebre o una de esas que vienen de la mente de “servidora”, pues no, hoy quiero hacerlo con un personaje público que me gusta escuchar por su sabiduría de vida, que es inmensa, y por su interior con grandes valores humanos. Es el famoso actor  Antonio Banderas, cuando hace unas semanas en una emisora de radio recordó una anécdota que da pie al tema que hoy quiero tratar.

El malagueño explicaba que un día se le acercó un individuo para felicitarle en la fiesta de celebración de los premios Oscar, y le dijo: “¿sabes quién soy?” Banderas no le conocía, así que  el chico le dijo que era el fundador de Uber, una de las empresas más exitosas de los últimos años, y le confesó que se había caído una y otra vez antes de triunfar, y que antes de que todo le saliera bien, debía mucho dinero. Ese chico nunca perdió la esperanza y siguió adelante, a pesar de los fracasos.

Y es cierto, en la vida ninguna decisión es gratuita. Y antes de tomarla, debemos ser conscientes de si estamos preparados y dispuestos a pagar el precio, y además hacerlo gustosamente.

Podríamos en ocasiones hacer paralelismos entre diferentes tipos de personas y los propios animales. Puede sonar extraño, pero no lo es tanto…

Por un lado, podríamos hablar del tigre, que es todo fortaleza aun sin moverse, simplemente por la mirada de sus ojos. Y en el polo opuesto, podría encontrar al colibrí, un ave preciosa por sus múltiples colores, pequeñita de tamaño y con un vuelo limpio, capaz de dar giros en todos los sentidos a una velocidad vertiginosa, adaptándose y aprovechando en su favor los cambios de las corrientes de aire.

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¿A dónde quiero llegar? Muchas veces, tenemos ante nosotros a personas que por su apariencia, que en ocasiones es desdibujada, muestran su lado “tigre”, ya que de este modo se sienten más protegidas ante las dificultades y de cara a otras personas. Las vemos como personas que todo lo pueden, fuertes, con carisma, personalidad, autoridad…,  y en el fondo son personas con grandes problemas de autoestima y falta de confianza en sí mismas. Dependen cada mañana de “vestir ese traje” que por momentos no es de su talla.

Les observas, y ves que todo es simple apariencia, ya que cualquier dificultad que se les presenta se vuelve un mundo para ellos, ya que carecen de capacidad de reacción, y sobre todo de esa verdadera personalidad que hace a uno diferente. Llega la hora de apretar los dientes, y en vez de eso se rinden fácilmente, no se sienten capaces.

Está claro que no hay dos personas iguales en el mundo. Cada uno de nosotros es único y excepcional. ¿Qué es lo que nos diferencia? El equilibrio entre las fortalezas personales.

¿Quién nos dice a cualquiera de nosotros que esa fortaleza mental no se puede encontrar en las personas que menos lo aparentan? ¡Los colibrís!

¡Sí! Esas personas que, aunque aparentemente frágiles, son las que aparecen en los momentos precisos, esas que muchos buscan cuando necesitan ser escuchados, y aquellas en las que otras muchas personas se quieren reflejar… Y todo, ¿por qué?

* Porque son personas que se conocen mucho, su relación con los demás la viven de manera más eficiente.

* Mentalmente fuertes, son compasivas consigo mismas y se quieren pase lo que pase.

* Confían en sí mismas, y esto les permite superar la gran mayoría de retos que se proponen.

* Aprenden de sus fracasos, lo que les permite crecer. Solo visualizan el mirar para adelante.

* No buscan caer bien a todo el mundo, eso es imposible. Tienen su propio estilo.

* Aceptan las críticas constructivas y las aprovechan para aprender.

* Tienen muy claro quiénes son y hacia dónde quieren ir.

* Afrontan los miedos y retos, sin ser parásitos en su propia zona de confort.

* Su mentalidad siempre es positiva pase lo que pase, algo que llega a contagiar a las personas que tienen alrededor.

* Son personas capaces de hacer frente a las adversidades de la vida y salir fortalecidas de ellas.

 

Es importante que tengamos en cuenta que por más ogros que parezcamos, más alto hablemos y más miedo impongamos, de nada nos va a servir para reponernos de los fracasos e ir sin tregua a por los éxitos.

Otras personas y de modo acertado, optan por construir en silencio, adaptarse a las dificultades sin llegar ni siquiera a plantearse abandonar, porque creen en sus cualidades y capacidades.

 

No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos. Proverbio holandés.

*Fuente de la fotografía, Pixabay.com

Carmen Prada | Asesora de Desarrollo Personal y Profesional

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Queridos Reyes Magos…

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Artículo publicado por Carmen Prada

“Haz de tu vida un sueño y de tu sueño una realidad para este 2017” – Carmen Prada

Con este post inauguro el año 2017 en mi blog, y pienso que una buena forma es expresando mis mejores deseos para este nuevo año.

Es cierto, parece que es el momento del año por excelencia para hacer recuento de lo positivo que nos ha regalado y lo que no ha sido tanto… Tampoco soy muy partidaria de esperar todo un año para hacerse preguntas, reproches o darse palmaditas en la espalda. ¿Por qué no hacerlo más a menudo? En el día a día son demasiadas las cosas que posponemos para otro momento “porque no nos corren prisa”.

Parad un momento a pensar. ¿De verdad no os habéis planteado que quizá en muchas ocasiones las cosas nos podrían ir mejor si hiciésemos reflexión de lo que acontece en nuestro día a día sin llegar a final de año? ¡Venga, lo reconozco! Soy de las que llevo a la práctica ese refrán que viene a decir que “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, pero eso no significa que quien quiera no pueda hacer su “balance de cuentas” de forma anual.

Llega la Navidad, y con ella comienza una época curiosamente de buenos deseos, felicitaciones, reencuentros, celebraciones… De hecho, hasta llegamos a intercambiar palabras con personas que hace tiempo hemos alejado o nos han alejado de sus vidas y todo, ¡porque es Navidad! Todo son abrazos, besos, alegría, pero sin querer aguar la fiesta a nadie, detrás de tanta actividad social, ¿realmente llegamos a proponernos cambios para el próximo año que se avecina?

Escucho a muchas personas proclamar propósitos y promesas para el año que comienza, tales como:

  • dejar de fumar;
  • comenzar a hacer ejercicio;
  • estudiar inglés;
  • bajar esos kilos que sobran…

Creo que estos son los más típicos que todos hemos escuchado. ¿Sinceramente? En la mayoría de los casos se quedan en propósitos, y en gran parte porque no estamos convencidos de ellos. Únicamente los utilizamos como auto-motivación, pero una auto-motivación vacía. Los hechos son los que marcan nuestras vidas, las palabras solo son intenciones sin fondo.

Por eso confieso que soy de las que creen en las acciones y no en las promesas.

Aunque, ¿por qué no?, y aprovechando la circunstancia y que Sus Majestades los Reyes Magos nos van a visitar próximamente, sí me atrevo a cambiar de terreno y escribirles una carta, con deseos acompañados de instrucciones para su posible cumplimiento por las empresas y profesionales:

Queridos Reyes Magos.

Para este año 2017 me gustaría que el color de las pupilas de los empresarios y profesionales tomaran tonos diferentes en función de determinadas decisiones. Ustedes mejor que nadie son conocedores de la situación tan precaria que estamos pasando aquí en España a nivel laboral, y que ésta a su vez condiciona el personal.

Hay familias pasando dificultades económicas y sociales muy graves, personas en búsqueda de empleo desde hace años, otras han perdido sus hogares, es difícil encontrar la estabilidad emocional en muchas de ellas, y además todo esto está afectando a valores importantes en nuestra sociedad. Valores innegociables con los que se está comenzando a especular.

Con lo que me gustaría que las empresas que pueden proporcionar mayor bienestar tengan en cuenta los siguientes propósitos, llevándolos a cabo por su propio bien y el de los trabajadores:

  • comenzar a seleccionar y contratar a personas con ideas innovadoras, sin tener en cuenta su edad o condición.
  • Buscar ideas con ayuda de profesionales para solucionar conflictos dentro del trabajo, y además de un modo más rápido y eficaz. Hay grandes profesionales para ello.
  • Incorporar a su plantilla personas con riesgo de exclusión social, que por muchos motivos pueden proporcionar vitalidad y regeneración en su empresa.
  • Trabajar la motivación en los trabajadores, para que éstos a su vez se sientan más a gusto dentro de la empresa y en consecuencia se puedan obtener mejores resultados.
  • Incentivar a los trabajadores de un modo digno, y tener en cuenta que su esfuerzo, dedicación, sacrificio y profesionalidad tienen un precio. ¡Necesitan sentirse valorados!
  • Dejar a un lado las diferencias salariales entre hombres y mujeres en igualdad de condiciones.
  • La familia es importante, que se tenga en cuenta la conciliación entre el trabajo y el hogar. El trabajador necesita horas y momentos para disfrutar de su familia. Esta armonía se la llevará cada mañana al trabajo.
  • Poner en valor la experiencia de trabajadores que después de muchos años en el mercado laboral tienen mucho que aportar a la empresa. ¡La profesionalidad es un valioso bien común!

Seguramente que muchos empresarios puedan llegar a pensar que estas peticiones, o la mayoría de ellas, no pueden llevarse a cabo o tendrían muchas dificultades para ello. Pero Sus Majestades, se lo voy a poner muy fácil y ayudarles para que vean que cuando uno quiere todo puede ser posible.

Claro que toda acción puede acarrear riesgos económicos, pero para avanzar es necesario apostar por un proyecto ilusionante, lleno de energía y tesón. Quizá la clave es comenzar a pensar que la empresa debe de llevar de la mano además del objeto económico también el social. Todo es posible si entre todas las partes se llega a un punto de equilibrio.

¿Año Nuevo? ¿Y por qué no un proyecto nuevo?

Tengo fe y esperanza, Sus Majestades, en que mi carta llegue a su destino y sea acogida con empatía, ilusión, reflexión y conciliación, y de este modo llegar a implementar mis humildes deseos.

Por cierto, ¡no olviden degustar los dulces y bebidas que con todo mi cariño les he dejado junto al árbol de Navidad!

Muchas gracias y Feliz Navidad.

Fdo. “La soñadora, Carmen Prada”

Si sigues haciendo lo mismo, probablemente obtendrás los mismos resultados. Si quieres resultados diferentes, tienes que cambiar algo en tu vida.

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

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Me encuentro perdido, ¡no sé por dónde tirar!

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Artículo publicado por Carmen Prada

 

“Tu vida no está tan determinada por lo que te trae la vida como por tu actitud ante ello; no tanto por lo que te ocurre como por la forma en que miras lo que te ocurre”. Khalil Gibran.

No sé vosotros, pero yo me estoy encontrando gente a mi alrededor que no halla su lugar. ¿Lugar? Sí, grandes profesionales que ha llegado un momento en sus vidas en que se sienten perdidos, desubicados, desorientados… No encuentran esa luz que en muchas ocasiones buscamos al final del túnel.

Humildemente pienso que existen varias razones para que esto pueda llegar a sucedernos:

  • hay algo evidente, y es que la crisis no está ayudando. La cantidad y calidad de la oferta laboral está a años luz de lo deseado.

 

  • Obcecarnos en esa profesión a la que hemos dedicado media vida y no salir de esa “habitación” nos limita mucho.

 

  • La situación económica dentro de los hogares nos condiciona en algunos casos para dar ese salto en que llevamos tiempo pensando, pero las circunstancias no acompañan.

 

  • La edad, la dichosa edad, pues depende en la franja en la que te encuentres que quizá no sabes muy bien en tierra de quién estás, o ni siquiera si tienes tierra firme. Si uno se encuentra entre los 35-55 años, da la sensación que todo lo que tiene que ver con las alternativas laborales e incluso cursos, está diseñado para antes o después de esas edades.
  • Las emociones en cada uno de nosotros están a flor de piel. Miramos a nuestro alrededor y vemos nuestro entorno, y acabamos viendo a través de unas lentillas de un color poco aconsejable, y nos cuesta quitárnoslas.

Podría seguir y seguir, pero estoy segura que mientras estáis leyendo, a vosotros mismos os están viniendo a la cabeza limitaciones, miedos, incluso personas que provocan esta desorientación.

Tenemos que tener siempre claras tres cosas en esta vida, y si por un momento nos distraemos, pongámonos enseguida en su búsqueda:

  • de dónde venimos. Cuál ha sido nuestro camino hasta el día de hoy.

 

  • En qué momento nos encontramos. Busquemos dentro de nosotros, y aunque en ocasiones hurgar duele, hagamos ese ejercicio. Busquemos el momento y el lugar, y si no lo conseguimos, debemos seguir haciéndolo hasta encontrarnos. ¡Es clave!

 

  • Y hacia qué o dónde nos queremos dirigir. ¡Cuál es el camino que debemos recorrer hasta lograr esa meta en la que estamos pensando desde hace tiempo!

Muchas de las personas que conozco se siguen reciclando, han comenzado a cursar másters, talleres, cursos… ¡Se siguen cultivando, eso es magnífico! Pero quiero dejar unas preguntas en el aire, ¿toda esta formación os hace el camino que queréis recorrer un poquito más sencillo? ¿Ese es el motivo?

¿Tendremos más oportunidades cuanto más preparados estemos en diferentes frentes, para todo lo que se tercie laboralmente?

Quizá esta diversidad de formación que vamos acumulando en diferentes materias dispares, sea una válvula de escape para utilizar esa famosa frase de “por si acaso…”, sin darnos cuenta que puede ser que estemos perdiendo de vista dos de los puntos clave que siempre debemos tener presentes y anteriormente nombraba:

  • en qué punto nos encontramos.
  • Y hacia dónde nos dirigimos.

 

Es cuando llegado este punto nos preguntamos, ¿pero qué estoy haciendo? ¿Todo esto tiene sentido? Y se escucha esa frase a la que tanto se recurre, “tanto me he preparado y nada de nada”.

 

¡Debes tener claro tu objetivo! No sigas dando palos de ciego, la formación es muy importante, pero cuando uno llega a este punto, en algún momento aparece un estado de frustración, fruto de lo que mucho que hemos sembrado –cabe la posibilidad que equivocadamente- y lo escaso que estamos recogiendo.

Tampoco debemos pecar en querer abarcar a la vez actividades de distinta índole. Al final lo que conseguiremos es dispersarnos y tener la sensación de no estar haciendo nada. Simplemente estamos lanzando varias flechas en sentidos diferentes. Ya sabéis, el que mucho abarca, poco aprieta, como dice el sabio refranero.

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Con todo lo anteriormente mencionado lo único que quiero transmitir es que debemos fomentar la confianza en nosotros mismos, creer en nuestras posibilidades, ser capaces de marcar la diferencia entre los demás, y eso nos lo aporta nuestra propia marca personal, tener claro el horizonte hacia el que nos queremos dirigir, ser conscientes de que no se ganó Zamora en una hora, hemos de mostrar nuestra valía y experiencia como si llevásemos esos galones colgados de la solapa de la chaqueta, sin pudor ni vergüenza a enseñarlos.

Tenemos mucho que aportar al mundo laboral, y por encima de todo, hemos de intentar disfrutar de este recorrido, dejando de sufrir por el que hasta ahora estábamos recorriendo.

¡Fuera frases negativas!:

  • ya no puedo más…
  • No veo ninguna solución…
  • Me dan ganas de tirar la toalla…
  • Me siento un inútil…
  • A esta edad todo se complica…

 

Estas sí son frases que cada mañana, cuando pongas el primer pie fuera de la cama y te dirijas al baño, debes ver en el espejo en el que te reflejas:

  • ¡hoy puede ser ese día que llevo tiempo esperando!
  • ¡Voy a demostrar lo que valgo, porque sé que es mucho!
  • ¡Ayer ya pasó, hoy se van a presentar más oportunidades!
  • ¡En ganas, ilusión y sacrificio no me va a ganar nadie!
  • ¡La palabra derrota no está en mi diccionario!
  • ¡Voy a salir a buscar esa oportunidad que sé existe para mí!

 

Cree en ti mismo, porque si lo haces los demás también lo harán. No les darás opción a dudar de ti si transmites fuerza, coraje y autoconfianza.

*Fuente de la fotografía, Pixabay.com

Carmen Prada | Asesora de Desarrollo Personal y Profesional

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Déjate seducir por lo que haces

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Artículo publicado por Carmen Prada

 

En el momento actual cada vez resulta más difícil encontrar personas que confiesen estar en un trabajo que les guste y disfrutar con lo que hacen.

Independientemente del sector al que te dediques, la categoría o cargo que ostentes dentro de la empresa en la que desarrollas tu carrera profesional,  permanentemente hay que ser valiente y hacerse valer. A veces hay que dar un golpe encima de la mesa para mostrar  carisma, personalidad e implicación… Pocas veces me ha temblado el pulso, pero eso sí, siempre desde el respeto y la educación, y con una argumentación coherente para defender mi criterio con firmeza y humildad, mucha humildad, pues la soberbia es el virus maligno de cualquier desempeño profesional, y especialmente en mi sector.

Durante bastantes años de mi vida laboral me he visto vinculada directa o indirectamente al mundo comercial, un mundo muy poco valorado por los que lo observan desde el tendido. Cada vez que me han preguntado durante esta etapa a qué me dedicaba, siempre decía, “soy Asesora Comercial, y orgullosa de ello,” y he podido decirlo así porque siempre he amado lo que hacía, me apasionaba, aunque muchas veces fuese difícil, agotador e incluso decepcionante… Pero también me ha aportado mucho económica y personalmente por los logros que se pueden obtener.

Está claro que no he saltado una mañana de repente de la cama y, ¡caramba, ahora soy Consultora de Desarrollo Personal y Profesional! Pues no, hay mucho trabajo de fondo hasta llegar a este punto.

Un día, no sabría decir a qué hora ni en qué momento, me paré, miré hacia atrás, me volví a situar en el presente y fijé la mirada en el futuro y pensé: “te apasiona trabajar con la gente, escuchar a las personas, leer entre líneas lo que no se dice, tus amigos se acercan buscando tus consejos, eres sensible pero a la vez con mucho carisma y entonces, ¿qué estás haciendo para no dedicarte a tu pasión que no es otra que trabajar con las personas?”

La sensibilidad con la que trabajo día a día, y la sonrisa permanente, sin darte cuenta se transmite, y eso es una de las mayores recompensas que puedo obtener.

¿Qué te lleva a alcanzar tu meta, tu objetivo? Trabajar cada día a base de tesón, perseverancia, amor por lo que haces, mostrar personalidad, levantarte después de cada caída, quedarte con lo bueno de las vivencias y de la gente, aprender de lo que no lo ha sido tanto, automotivarte de forma continuada y  rodearte de personas que te acompañen en tu proceso y te aporten en pos de tu objetivo.

Me siento muy agradecida a este “mundillo”, el comercial, me ha ayudado a conocerme mejor, a sacar a flote lo mejor de mí, a relacionarme con mucha gente buena e interesante, y a no tener que lamentarme nunca de no tener trabajo. ¡Claro que ha habido momentos en los que la tentación de rendirme se ha hecho presente! Pero entonces miro atrás, el presente y lo que puede venir en un futuro – siempre con el afán de superación a flor de piel – y me doy cuenta que merece la pena, que soy afortunada por disfrutar del recorrido y que estoy segura de que lo mejor está por venir.

Atrévete a ser tú mismo, hagas lo que hagas, y no permitas que nadie te diga hasta dónde puedes llegar, y mucho menos dejes que te coloquen una etiqueta que solo sirva para limitar tus potencialidades.

Las crisis no faltarán, llegarán otras, y aún peores quizá, pero no pierdas el tiempo en inútiles lamentaciones, dedica tu energía a descubrir las oportunidades que sin duda hay, y no tengas miedo a comerte el mundo.

Si nunca haces lo que nunca has hecho, no llegarás más lejos de donde has llegado.

 

 

 

 

 

 

 

 

*Fuente de la fotografía, Pixabay.com

Artículo publicado en La Nueva Ruta del Empleo por Carmen Prada

http://www.lanuevarutadelempleo.com/Noticias/dejate-seducir-por-lo-que-haces

Carmen Prada | Asesora de Desarrollo Personal y Profesional

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