Tu marca personal, ¿sabes cuál es?

man-2196323_1920.jpg

 

Artículo publicado por Carmen Prada

 

Son numerosas las ocasiones en las que nos hacemos la siguiente pregunta, ¿qué está haciendo “el vecino” para que le vaya mejor que a mí? Quizá la pregunta que nos deberíamos hacer no es esa, sino; ¿qué no estoy haciendo yo? La autocrítica siempre es dura, pero muy necesaria.

En mi ciudad, Ponferrada, segundo municipio por población de la provincia de León, la crisis nos ha azotado con gran fuerza. Son importantes las empresas de renombre, con historia y un volumen importante de trabajadores, que se han visto obligadas a cerrar sus puertas, o al menos a reducir su plantilla. A día de hoy, nos estamos reinventando a fuerza de tesón, y empiezan a aflorar las figuras de los profesionales independientes o microempresas, siendo éste casi el único modo de buscar una salida ante tanta destrucción de empleo.

Soy una persona con muchas inquietudes y siempre en búsqueda de respuestas, y éstas solo las encuentras cuando te relaciones social y profesionalmente, ya que en el intercambio todos sumamos, se da una aportación recíproca aunque en ocasiones no seamos conscientes de ello.

Tengo la gran suerte de formar parte de un grupo de networking que os quiero presentar, y es Cornatel/Club de empresas. Más o menos todos a día de hoy, sabemos qué significa esta filosofía de negocio y es tan simple como; el establecimiento de una red de contactos que nos permite darnos a conocer a nosotros mismos y a nuestro negocio, escuchar y aprender de los demás, encontrar posibles colaboradores, socios o inversores.

Desde mi humilde punto de vista, esto ha existido siempre, lo que sucede es que no le habíamos puesto nombre…

Quizá hay profesionales que creen que practicar networking es simplemente presentar tu empresa (como si lo estuvieses haciendo con un amigo…), entregar y recibir unas tarjetas y ya está, ¡el negocio hecho! Sinceramente, así no se va a conseguir nada.

En mi opinión el pilar para que uno practique esta filosofía profesional y obtenga resultados, sin lugar a duda es el ser proactivo. Aquí obtenemos la respuesta a la pregunta con la que inicié el artículo. ¡Hazlo diferente!:

  • Presenta tu empresa o a ti mismo con empatía, credibilidad, profesionalidad… Contagia a tus contactos.

 

  • Lleva tus tarjetas, entrégalas y recoge las del resto de igual modo, pero sería ideal que detrás de las que recibes hicieses “pequeñas anotaciones…”, estoy segura que en algún momento te van ayudar.

 

  • No intentes hacer tu negocio solo dentro de tu red de contactos del grupo. Si es tu principal propósito, sinceramente, poco vas hacer. Tu negocio está fundamentalmente fuera, eso sí, a través del grupo. ¡Gánate su confianza!

 

  • Hagámonos por un momento esta pregunta, ¿tú recomendarías un libro que no has leído? Seguramente no. Pues esto es lo mismo, es importante darse a conocer, interactuar con el resto de los componentes del grupo, establecer relaciones fuera del mismo, mostrarnos tal y como somos y ante todo con una actitud profesional. Que alguien te recomiende, va mucho más allá de eso, esa persona de una manera indirecta puede salir perjudicada o beneficiada, no la dejes en mal lugar.

 

  • No te acomodes en los desayunos o eventos que se celebran. Uno debe aportar, y aportar no es solo actuar con la crítica, que esa es fácil, sino dar soluciones, proponer cambios, ideas, alternativas. Fichar para criticar no ayuda a nadie, y menos a uno mismo. La crítica constructiva siempre es buena, pero acompañada de soluciones…

 

  • Un punto importante es la humildad, honestidad, honradez con la que se practique. Empápate de todo lo que pueda ayudarte a crecer en tu negocio. Déjate guiar, escucha alternativas para poder mejorar su marcha. Colabora e incluso pide formación para hacer un camino distinto al que ya has recorrido. Hoy por hoy son inmensas las alternativas para ello, vuelvo a incidir; solo hay que ser proactivo.

 

Hay algo que siempre he tenido muy claro, y es que el negocio no llama a la puerta, como el trabajo para alguien que está parado. Uno debe salir de su zona de confort y dejar de utilizar esa recurrente frase de; “es que estoy todo el día trabajando y no tengo tiempo”. Disculpad, me he perdido algo; ¿que no tienes tiempo para hacer crecer tu negocio? Entonces tampoco recurras a la frase del momento, que es esa que dice; “es que, todo está fatal, ya no sabe uno qué hacer…” ¡Pues quizá toque ser proactivo! No creas que hacer crecer tu negocio, es solo cuando “estás con las manos en la masa”.

A mí personalmente, formar parte del grupo de networking que os he mencionado, me ha hecho corroborar algo que ya tenía claro y es que; “si puedes dar negocio, hazlo sin esperar nada a cambio, en algún momento llegará tu turno. Soy de las que digo que el fruto no se recoge en el momento de la siembra, hay que tener paciencia y si no eres capaz, reflexiona con humildad y además con mucha…

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

Imagen, Pixabay

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.

 

Anuncios

Cuando estás vendiendo tu idea, te estás vendiendo tú

contemporary-1850469_960_720.jpg

 

Artículo publicado por Carmen Prada

Cuando estás vendiendo tu idea, te estás vendiendo tú, con lo que cuida el modo de vender tu idea, porque éste hablará de ti”. Carmen Prada.

 

En ocasiones, y no sé si en primera persona os ha sucedido alguna vez, en las que te encuentras hablando con alguien que acabas de conocer y te pregunte, “¿y tú a que te dedicas?”, ¿nos explayamos? Arriesgado…

Vamos a situarnos en otro supuesto, eres Asesor Comercial y hoy es tu día, llegas donde un cliente y parece que todo sale redondo:

  • está receptivo.
  • Te pregunta qué le puedes ofrecer.
  • Y parece que tiene tiempo para atenderte con calma.

¡Perfecto! Nos frotamos las manos y a pasar con él parte de la mañana, ¡esta venta no se escapa!

Pero, ¿y si no se da ninguno de los tres anteriores supuestos? ¿Y si no tenemos apenas tiempo para poder presentarnos y mucho menos hacerle ver lo que le queremos ofrecer? ¡Sin duda tienes que estar preparado sí o sí para este momento, que es el más habitual!

¿Queremos que nuestro negocio crezca?

¿Acaso no necesitamos ser los mejores embajadores de nuestra propia empresa y persona?

¿Acaso no debemos tener claro y en mente el cómo vender nuestro proyecto, idea, producto, servicio, aquello que nos diferencia del resto?

¿Deseamos que nuestra red de contactos se expanda?

 

¡Sin duda debes prepararte para ello!

Es indiferente tu condición profesional, puedes ser abogado, farmacéutico, mecánico de automóviles, psicólogo, peluquero, consultor, fontanero… ¡Necesitas venderte y rápido, en ocasiones no disponemos de mucho tiempo!

Prepara un buen speech, un discurso breve. Mientras los practicas mirándote al espejo, hazte las siguientes preguntas y tú mismo las respuestas:

1.- ¿quién eres? (Breve introducción.)
2.- ¿Cuál es tu objetivo profesional?
3.- ¿Qué te diferencia de la competencia?
4.- ¿Qué puedes aportar a quien te escucha, basándote en logros profesionales alcanzados?

¡Todo lo anterior te hará ganar seguridad!

Si regresamos a las preguntas que mencioné antes de llegar a tu breve discurso, hay una práctica que resaltaría por encima de otras, es el Speed Networking.

  • Consiste en encuentros bilaterales sucesivos, en los que cada participante conversa 2-3 minutos con otro y a la inversa, y tras los cuales cambia de sitio cuando se avisa de que el tiempo ha transcurrido. En ese periodo, de 5 minutos aproximadamente, se intercambian tarjetas, se habla sobre los respectivos productos y servicios, e incluso se llega a acuerdos comerciales simbolizándolo con un buen apretón de manos. Los cruces finalizan cuando todos los participantes se han encontrado entre sí.

Claro está que para llegar a este punto y resulte todo un éxito este evento, previamente vamos a tener que prepararlo, este hecho nos servirá de gran ayuda en nuestro día a día y buen desempeño profesional.

¿Cómo deberíamos prepararlo? ¡Pensemos que es esta ocasión o ninguna, y pongámonos manos a la obra!

–  Sé natural y directo.

–  Diferénciate. Busca la originalidad.

–  Es importante causar buena impresión y utilizar una buena vocalización.

–  El mensaje debe ser claro, breve, conciso e impactante. Si es necesario llévalo escrito.

–  Respóndete a las preguntas más obvias que te puedan realizar, como; quién eres, qué experiencia tienes, en qué mercado te mueves, etc.

–  Tu mirada y escucha activa juegan un papel importante. Empatiza y presta atención al mensaje de la persona que tienes enfrente .

–  No te olvides de ir bien servido de tarjetas. Entrégalas a todas aquellas personas con las que interactúes.

–  Haz el seguimiento de los contactos que más te han interesado y no te quedes solo en la presentación de los 4 minutos.

–  Evita hablar del futuro, a las personas les gusta centrarse en el presente.

–  Evita coletillas y la repetición de palabras, busca palabras que  definan a la perfección tu “yo autónomo”.

– Transmite pasión y satisfacción por tu trabajo, es vital.

 

No busquemos excusas lamentándonos de la situación actual por la que estamos cada uno atravesando. Éstas solo nos ayudarán a acomodarnos en nuestra zona de confort, de autofustigamiento. Busquemos SOLUCIONES, y lo más importante, tomemos DECISIONES.

¡Vamos a  ganarnos a la persona que tenemos en frente en 10 segundos!

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

Imagen de Pixabay

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.

Pretender engañar o ponerse una venda en los ojos

comedy-masks-30411_960_720.png

Artículo publicado por Carmen Prada

Hace escasos días tuve el privilegio de poder acudir como invitada a un evento, en el cual pude disfrutar de una mesa redonda con emprendedores, y otra con empresarios ya consolidados.

Sentada en mi butaca, observé a mi alrededor distintos perfiles de personas, responsables de RR.HH., profesionales de distinta índole, entre los que se encontraban consultores y formadores, también personas en búsqueda de empleo e incluso emprendedores.

Fuera cual fuera la situación de cada uno de los que allí estábamos, hubo conversaciones en cada una de esas mesas que no pasaron desapercibidas.

La mesa de nuevos emprendedores, fue como una ráfaga de aire fresco para aquellos que allí estaban con el comienzo de un proyecto o incluso aquellos que no saben por dónde reconducir su vida laboral. Al igual que por momentos “templado”, cuando hacían mención a lo mucho por lo que habían tenido que pasar y siguen haciéndolo para hacer su sueño cada día más grande. Pero con un mensaje final, y es que “si tienes en mente un sueño ve por él, porque esa es de las pocas cosas que en esta vida te van a pertenecer”.

Cuando llegó el momento de disfrutar de las apreciaciones de los empresarios, no pude dejar en ningún momento de abrir la boca, y no lo digo porque se dijeran cosas interesantes, sino por las muchas falsedades enmascaradas en verdades, además de la pésima imagen que alguno de ellos mostraba al representar a su propia empresa.

Un profesional, un empresario, un emprendedor en un evento de networking, debe tener la capacidad suficiente para venderse, hacerlo en un corto espacio de tiempo y además con una preparación para ello.

Está claro que no era un evento de networking propiamente dicho, pero lo que sí ha de esperarse siempre de un empresario es que sea capaz de vender su empresa, con actitud, humildad, sencillez, pero también con honestidad.

Todos somos conscientes de cuál es la situación laboral del país en estos momentos, con lo que lo que no se puede escuchar al unísono es el mismo argumentario por 10 empresarios cuando nos transmiten que:

  • para ellos lo más importe es el talento y la experiencia en un trabajador. Eso es lo que más valoran independientemente de su edad.

 

  • Le dan mucha importancia a la formación, creen que es la mejor herramienta para que una empresa obtenga mejores resultados y de este modo no dejar obsoletos los conocimientos de los trabajadores.

 

  • Para ellos, el departamento de RR.HH. debe de estar dotado de grandes profesionales, puesto que sus objetivos en muchas ocasiones se vienen al traste por el mal funcionamiento del mismo. Por este motivo, no reparan en invertir en este pilar de su empresa.

 

Anoté más conclusiones de este tipo, pero para qué seguir… Hasta ahora y aún sin pronunciarme yo al respecto, ahora entenderéis el por qué de mi imposibilidad de poder cerrar la boca.

Porque hay dos cosas que hablan por sí solas, lo que yo me encuentro cada día en el mundo del trabajo, la desesperación de muchas familias que se ven en situaciones muy duras, y por otro lado la propia información que todos podemos manejar, si nos interesa el tema.

        1º.- Llama poderosamente la atención actualmente en el mundo laboral las escasas oportunidades que tienen los mayores de 55 años cada vez que se postulan para una oferta de trabajo.

¿No queremos experiencia? ¡La tienen! Y no solo en los puestos que han ocupado a lo largo de su vida laboral, sino también tienen experiencia de vida.

¿Por qué no buscar un equipo de trabajo equilibrado? Busquemos innovación y creatividad, y tratemos de conjugarlas con experiencia y veteranía.

Conclusión, ¿la edad sí importa entonces, no? Desde luego, cuando no se apuesta por la savia madura.

Y si no, invito a que cada uno, independientemente de su edad, mire en su casa, amigos, entorno, y vea quiénes son las personas con mayores dificultades para encontrar empleo aun contando con toda su experiencia.

                2º.- La formación… Cuando hablo con un profesional o empresario de este punto, aunque siempre hay excepciones gracias a Dios, el problema que observo es que su respuesta es habitualmente “es un gasto que no puedo asumir…” Mi respuesta siempre es la misma, “no es un gasto, todo lo contrario, es una inversión para tu negocio”. Los empleados necesitan estar formados para desarrollar sus habilidades, superar frustraciones, mejorar la atención al cliente, empaparse de técnicas de venta, cuidar su imagen personal… ¿De verdad me dicen que esto es un gasto?

            3º.- Este punto que tocaron acerca de la importancia para ellos del Departamento de RR.HH. Yo misma hace unos meses hablé de ello en un artículo, Apostar por el talento, una sabia inversión. En él veréis la indignación que siento por la escasa importancia que las empresas dan a este pilar básico en su negocio. No llegan a entender muchas cosas, como que la consecución de los resultados gira alrededor de esta figura. Por eso os invito a que lo leáis.

Quiero dejar claro que no todas las empresas actúan del mismo modo, pero igual de claro tengo que el argumentario de 10 empresarios diciendo y avalando las mismas respuestas, no refleja lo que se ve a pie de calle.

No fui la única en abrir la boca de sorpresa. Realmente, esas respuestas y valoraciones por parte de todos los que allí estábamos sentados, serían realmente las que nos gustarían, pero la realidad es otra.

No se puede presentar a tu empresa desde el desconocimiento de su propio funcionamiento, y mucho menos traspasando la línea roja del embuste.

 

 

*Fuente de la fotografía, Pixabay.com

Carmen Prada | Asesora de Desarrollo Personal y Profesional

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.

Networking en estado puro

13592731_1031787763584853_2840496106461413441_n1

Algunos miembros del Grupo Cornatel/HacemosNetworking

Artículo publicado por Carmen Prada

 

El networking es una práctica común en el mundo empresarial y emprendedor. Aunque es una palabra que se viene escuchando de manera más habitual desde hace unos años, el networking es algo que ha existido desde hace milenios, desde que el ser humano comenzó a comerciar, pues no es otra cosa que la creación de una buena red de contactos para generar oportunidades de negocio.

Como digo, con ese nombre se viene realizando desde hace años, y su fin es ampliar nuestro negocio y enriquecernos en muchos sentidos de los contactos que generamos con su práctica. Realmente sin darnos cuenta lo hacemos a diario, en un encuentro con compañeros de profesión, con el propio cliente, tomando un café con los amigos, e incluso hasta en reuniones familiares.

Seguro que algunos ya sabéis que presido un grupo de networking, y hace unas semanas, los miembros del grupo que desarrollamos tareas directivas, comentamos la idea de hacer una jornada de convivencia con todo el grupo. Evidentemente, en este tipo de práctica, cuanto más heterogéneo sea el colectivo, más enriquecedor será para cada uno de los miembros.

Yo quería algo fuera de lo común en este encuentro, no quería simplemente ir a una zona de baño (por la época del año en la que estamos) y posteriormente una comida. ¡No, quería algo diferente!

Sonia, Joaquín, Juanma, José, Javier, que forman parte de la directiva del grupo y son un gran apoyo para mí y a los cuales se lo agradezco públicamente, de inmediato dieron como respuesta que estaría muy bien, y nos pusimos a trabajar en ello.

Quería algo distinto aunque no era sencillo, no quería romper con la filosofía del grupo que es la práctica del networking, pero sí deseaba hacer algo fuera de formalismos y del hábitat natural en el que nos movemos cada vez que nos reunimos. Entonces, ¿por qué no comenzar esta jornada, fijada en un sábado, practicando el paintball? ¡Sin duda fue todo un acierto!

Nos dividimos en dos grupos, algunos compañeros no pudieron acudir por compromisos laborales, pero aun así estuvimos bastantes, y durante media mañana, el trabajo en equipo, la resolución de conflictos, el liderazgo, la estrategia, la competitividad… se trabajó y bastante, y sin darse cuenta,  y es que sin duda, llevamos a cabo un ejercicio de supervivencia en toda regla, jugando varias partidas y cambiando en cada una la modalidad del juego y las posiciones de los equipos. ¿No es esto la propia vida?  ¿No tiene acaso que ver con el día a día de las empresas y profesionales? ¡Claro que tiene que ver, y mucho!

Así se desarrolló la jornada de “competición”, seguida de una amena y distendida comida, y posteriormente relajante tarde piscinera, el calor la verdad es que era sofocante. De todo ello saqué conclusiones de gran interés.

Se dice que grandes directivos, altos cargos… tienen este tipo de encuentros para cerrar negocios y eliminar la ansiedad, la frustración y el estrés.

Un Grupo, una empresa, un equipo, se hace grande  y hace mejores a los que lo rodean cuando se cree en una idea, se tiene claro un objetivo, se mantiene la motivación y se provoca la automotivación. Cuando un proyecto es ilusionante, cuando se cree en él, en las personas que lo acompañan, todo es más sencillo. Y es cierto que en muchas ocasiones el mostrarte como una persona cercana, dejando a un lado la rutina, los problemas, las inseguridades… ayuda a conseguir que en estos ambientes se llegue a conocer aun más a miembros con los que, por un motivo u otro, no tienes la misma empatía, o quizá una de las dos partes se sienta más insegura en las reuniones formales. ¡Y es que es un modo de acercarnos todos a todos!

La creatividad y la innovación en ámbitos empresariales o profesionales con una capacidad más humilde, son motor de movimiento, la gasolina necesaria, alguna de las soluciones para marcar la diferencia en un mercado, el profesional, en el que cada vez nos encontramos con mayores dificultades para salir adelante.

La experiencia en networking es además una cualidad profesional muy valorada en distintos ámbitos profesionales. Las empresas de consultoría, servicios o venta de productos, valoran más a sus empleados capaces de utilizar sus habilidades de networking orientadas a conseguir nuevos clientes para la empresa, o para reclutar a los mejores candidatos. ¿Por qué se ha llegado a esta conclusión? Porque si aprovechamos esta práctica al máximo, creceremos en muchos aspectos como profesionales, no solo incrementando el volumen de negocio, sino también desarrollando y puliendo habilidades que nos ayudarán a ser mejores profesionales, independientemente del sector al que cada cual se dedique.

Nos lo pasamos en grande, nos conocimos mejor, fortalecimos los lazos humanos, sudamos un cuanto, nos reímos, y renovamos nuestra voluntad de seguir “dando guerra” y alcanzar mayores metas.

P.D.: Un agradecimiento especial al miembro BINATUR, que ejerció de anfitrión y nos ayudó a descubrir los múltiples atractivos de practicar el paintball.

Carmen Prada | Asesora de Desarrollo Personal y Profesional

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.

 

Gastar o invertir, cuestión de perspectiva

untitled8

Artículo publicado  por Carmen Prada

En mi ciudad, Ponferrada, segundo municipio por población de la provincia de León, la crisis nos ha azotado con gran fuerza. Son importantes las empresas de renombre, con historia y un volumen importante de trabajadores, que se han visto obligadas a cerrar sus puertas, o al menos a reducir su plantilla. A día de hoy, nos estamos reinventando a fuerza de tesón, y empiezan a aflorar las figuras de los profesionales independientes o microempresas, siendo casi el único modo de buscar una salida ante tanta destrucción de empleo.

Es 100% real, ya que actualmente se comenta en los medios de comunicación que el aumento en la tasa de paro en los últimos años, hace que se incremente el número de personas que como única alternativa se decantan por el auto-empleo para poder salir adelante. En España, hemos vivido hasta  hace pocos años arraigados en el empleo por cuenta ajena. Eso supone que mucha gente no se ha tenido nunca que preocupar, desde el punto de vista empresarial, de cómo pagar gastos de luz, agua, teléfonos…, si llega la facturación para el pago de las nóminas, si nos conceden una línea de crédito para poder hacer frente a una nueva inversión… Y cuando uno como única alternativa tiene que emprender con su propia idea, se da cuenta de que no todo el monte es orégano. Los temores empiezan a aparecer, por momentos pensamos que no vamos a poder ser capaces, y ya no digo los dolores de cabeza que se experimentan pensando en los gastos que se nos vienen encima.

Soy una persona con muchas inquietudes y siempre en búsqueda de respuestas, y éstas solo las encuentras cuando te relacionas social y profesionalmente, ya que en el intercambio todos sumamos, se da una aportación recíproca aunque en ocasiones no seamos conscientes de ello.

Cuando uno comienza esta ardua pero a la vez emocionante andadura, la de emprendedor, tiene que tener la capacidad de buscar alternativas que hagan menores sus miedos y sus posibles limitaciones. Gracias a Dios, hoy por hoy se nos presentan alternativas para hacer frente a esta nueva etapa,  y una puede ser formar parte de un grupo de networking. Más o menos, todos a día de hoy sabemos qué significa esta filosofía de negocio, y es tan simple como “el establecimiento de una red de contactos que nos permite darnos a conocer a nosotros mismos y a nuestro negocio, escuchar y aprender de los demás, encontrar posibles colaboradores, socios o inversores.”

Desde mi humilde punto de vista, esto ha existido siempre, lo que sucede es que no le habíamos puesto nombre…

Hay profesionales que creen que practicar networking es simplemente presentar tu empresa (como si lo estuvieses haciendo con un amigo,) entregar y recibir unas tarjetas y ya está, ¡el negocio hecho! Sinceramente, así no se va a conseguir nada. Otros, por el contrario, piensan que eso del networking es una comedura de cabeza y una pérdida de tiempo. Claramente, el que piense así y no lo vea como una inversión para su negocio, ¡que no pierda el tiempo él, ni se lo haga perder a nadie!

En mi opinión, el pilar para que uno practique esta filosofía profesional y obtenga resultados, sin lugar a dudas es el ser proactivo. Hago a continuación y contesto una pregunta clave. ¿Cómo puedo obtener los resultados que necesito?

–          Presenta tu empresa  o a ti mismo con empatía, credibilidad, profesionalidad… Contagia a tus contactos.

–          Lleva tus tarjetas, entrégalas y recoge las del resto de igual modo, pero sería ideal que detrás de las que recibes hicieses “pequeñas anotaciones…”, estoy segura que en algún momento te van a ayudar.

–          No intentes hacer tu negocio solo dentro de tu red de contactos del grupo. Si es tu principal propósito, sinceramente, poco vas a hacer. Tu negocio está fundamentalmente fuera, eso sí, a través del grupo. ¡Gánate su confianza!

–          Hagámonos por un momento esta pregunta, ¿tú recomendarías un libro que no has leído? Seguramente no. Pues esto es lo mismo, es importante darse a conocer, interactuar con el resto de los componentes del grupo, establecer relaciones fuera del mismo, mostrarnos tal y como somos y ante todo con una actitud profesional. Que alguien te recomiende, va mucho más allá de eso, esa persona de una manera indirecta puede salir perjudicada o beneficiada, no la dejes en mal lugar.

–          No te acomodes en los desayunos o eventos que se celebran. Uno debe aportar, y aportar no es solo actuar con la crítica, que eso es fácil, sino dar soluciones, proponer cambios, ideas, alternativas. Fichar para criticar no ayuda a nadie, y menos a uno mismo. La crítica constructiva siempre es buena, pero acompañada de soluciones…

–          Un punto importante es la humildad, honestidad, honradez con la que se practique. Empápate de todo lo que pueda ayudarte a crecer en tu negocio. Déjate guiar, escucha alternativas para poder mejorar su marcha. Colabora e incluso pide formación para hacer un camino distinto al que ya has recorrido. Hoy por hoy, son inmensas las alternativas para ello. Vuelvo a incidir, hay que ser proactivo.

Hay algo que siempre he tenido muy claro, y es que el negocio no llama a la puerta, como el trabajo para alguien que está parado. Uno debe salir de su zona de confort y dejar de utilizar esa recurrente frase, “es que estoy todo el día trabajando y no tengo tiempo”. Disculpa, ¿que no tienes tiempo para hacer crecer tu negocio? Entonces tampoco recurras a la frase del momento, “es que todo está fatal, ya no sabe uno qué hacer…” ¡Pues quizá toque ser proactivo! No creas que crear y hacer crecer tu negocio, es solo cuando “estás con las manos en la masa”.

Formar parte de un grupo de networking, el Grupo de Empresas Cornatel, me ha hecho corroborar algo que ya tenía claro. “Si puedes generar negocio a otros, hazlo sin esperar nada a cambio, en algún momento llegará tu turno”.

Soy de las que digo que el fruto no se recoge en el momento de la siembra, hay que tener paciencia, y si no eres capaz, reflexiona con mucha humildad…

Carmen Prada | Asesora de Desarrollo Personal y Profesional

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.