“ERE” o no eres, esa es la cuestión

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Artículo publicado por Carmen Prada

 

Comienzo desde la más absoluta sinceridad. Había comenzado a escribir un tema para hoy de gran carga emocional, pero de repente, los planes han cambiado. Sí, como en la propia vida, de manera imprevista uno se encuentra con situaciones que le llevan a variar sobre la marcha, y al final voy a tocar un tema totalmente diferente.

Hace muy pocos días, mientras disfrutaba del café mañanero, una persona conocida se acercó a mí. En la mano llevaba un buen paquete de papeles, y con los ojos vidriosos me confesó; “Carmen, llevo trabajando toda mi vida para la misma empresa, me quedan únicamente 5 años para la jubilación y me acaban de entregar los papeles en los que me comunican que la empresa prescinde de mí porque se encuentra en una situación de ERE. Ahora me toca ir a ver con los años que tengo cotizados cómo quedaría mi situación de prejubilación, menos mal que me lo han pagado todo…”

Mi respuesta trató de ser consecuente con el momento que intuía esta persona podía estar pasando. “Lo siento mucho. Antes de nada, me gustaría decirte que no sientas vergüenza por esta situación y no la vivas en silencio. Sé por lo que puedes estar pasando, yo me vi inmersa en una situación algo similar, porque a mí me debía tanto dinero la empresa, que ni el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA)  llegó a cubrir el montante. Perdí mucho dinero”.

Su cara fue un poema ante mi confesión, y sobre todo por algo que le dije y le llamó mucho la atención, ¡no sientas vergüenza al decirlo!

Y es que reconozco haber sido hace unos años una de esas muchas personas a las que le tocó vivir esta situación. Todo comenzó con un ERE que afectó a parte de la plantilla de la empresa, y casi sin darme cuenta, llega al colectivo. En medio del proceso, hasta ser una de las últimas personas afectadas, uno tiene varias opciones, o por lo menos así lo pensé yo en aquellos momentos:

  • vivir de ilusiones construidas en castillos de papel, pensando que todo lo que has dado por la empresa, seguramente lo tendrán en cuenta y serás la única persona a la que no le afectará…

  • Aceptar esta circunstancia con resignación, sumido en una mayúscula tristeza, pensando que jamás te habías imaginado engordar las ya abundantes listas del INEM.

  • O por otro lado, está esa persona que se anticipa a sumarse a la cola antes mencionada, y no deja de trabajar en la búsqueda de nuevas posibilidades, para seguir desarrollando así su vida laboral.

Ni viví inmersa en castillos de papel, ni bajo ningún concepto asumí lo que sucedía con resignación, sino que lo que hice fue anteponerme a lo que se veía estaba por venir.

Está claro que la postura que tomes al respecto depende de muchas cosas, pero si de algo pende y mucho, es de la confianza que uno tenga en sí mismo. En esos momentos en los que te sientes perdido, sin rumbo, a la espera de no sabes muy bien qué… ¡Toca ser más inquieto que nunca, y en todos los sentidos!

 

Si eres de los que el certificado de extinción de contrato te llega por correo, y estando al tanto del cierre próximo de la empresa, ¿te has antepuesto con un plan B?

¿Qué puedes hacer ante esta situación o una similar que es la de estar en búsqueda activa de empleo? No queda otra que ser más proactivo que nunca, llamar a todas las “puertas y ventanas”, preparar a las personas que te rodean de la situación que está por venir, hacérselo saber a tus contactos… Ahora te hago otra pregunta con respecto a esta última acción, ¿te has preocupado de generarlos? ¿Estás haciendo algo para salir de tu hábitat natural-laboral, ante un posible cambio de actividad? ¿Has sido proactivo?

 

Y es que sin darte cuenta ha llegado la situación de desempleo. Puedes estar pensando, si me lo permites, ¡qué fácil es decirlo Carmen!, pero si has leído todo el post, te habrás dado cuenta de que en todo momento sé de lo que te hablo. Y podría añadir la coletilla de “y por desgracia…”, pero no lo voy a hacer, y ¿sabes por qué?, porque esa situación dura, crítica, emocionalmente agotadora…, me hizo sacar la mejor versión de mí, que confieso, a veces he dudado de si la conocía, y la viví con optimismo, sin dudar que nuevas oportunidades se iban a presentar.

El realismo ha de acompañarte en todo momento, hay que tomar decisiones y ponerlas en marcha, activar a toda velocidad la capacidad de reacción, moverse por ámbitos que te generen nuevos contactos, participar en talleres, en grupos de netwórking, reuniones de emprendedores, moverse con destreza por las redes sociales y darse a conocer… ¡Infinidad de acciones que vengan promovidas por tu inconformismo!

 

En el mundo laboral no siempre comienza a trabajar la persona más preparada o con más experiencia, sino la que ha sido capaz de llamar a puertas y prestarse aun cuando no había un puesto disponible. A veces se consigue meter la cabeza porque se ha mostrado ser una persona inquieta y con ganas. Hay que ser como los buenos delanteros en el fútbol, tener buen olfato goleador y estar en el momento justo en el lugar preciso para simplemente meter el balón en la red.

 

Si me lo permites, busca tu oportunidad, no te quedes parado, sé inquieto, no te conformes, no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, ve por lo que te propongas y sin duda… ¡busca esa oportunidad provocada por una desgracia!

 

 

 

 

 

 

*Fuente de la fotografía, Pinterest.com

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

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El coraje es una decisión

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Artículo publicado por Carmen Prada

A menudo me llegan ofertas de empleo y colaboraciones por diferentes medios cada semana. Pero he de reconocer de muchos de los proyectos que me presentan no creo en ellos, con lo cual aceptar algo en lo que no veo una  lógica, sería  incompatible con mi coherencia, por otro lado llegan ofertas con tintes lejos de lo profesional… Otras, que “la carta de presentación”, en sí de la empresa deja mucho que desear, y también es cierto que otros los voy dejando porque quizá no es el momento pero nunca los descarto…

Hace varias semanas, contacto conmigo una persona que así se considera antes que empresario, interesado en mí profesionalmente. Desde el inicio le hice saber que el proyecto me parecía atractivo, le veía cosas, maneras…

 Durante unos días hemos intercambiado aun si caben más dudas, reflexiones, opiniones, sugerencias… Y es en ésta, cuando hemos hablado del proyecto con mayor profundidad. Me comentó algo que me hizo saber el porqué, de que este proyecto sintiese que tenía algo diferente al resto y lo que me dijo fue; “soy humilde pero muy honrado”. Puede sonar a frase hecha pero tras saber cómo su idea nació, las dificultades que se ha podido encontrar, desencuentros, decepciones… Y que vaya por delante, -no tiene cualquier cosa-, sino nada más y nada menos que un proyecto inteligente, de futuro, y con un logro muy importante que es, la confianza y unión de las personas que como reitera; “son una parte muy importante de él”.

Como a muchos por desgracia, la crisis le azotó y fue una crisis en muchos sentidos – económica, social, familiar, enfermedad…- Y lo cierto es que en algunos casos, y -no hablo en concreto de éste- cuando uno está en lo alto, cuando piensa que el bien material lo tiene cubierto, cuando no hay necesidades por cumplir, y los euros tapan “otras miserias”… Nada nos parece tan grave.

Son muchos los empresarios y profesionales que han tocado la cima en momentos de bonanza, que el camino hacia ella les ha acompañado, sin ser conscientes  de que la soberbia, la altanería, el egocentrismo, egoísmo… Han sido sus compañeros de viaje y han podido hacer en ellos estragos ya han vivido una vida que no les ha presentado la otra realidad de ésta que también existe que es, la dureza.

Es muy fácil subir, mirar por encima del hombro, llegar a creerse Dioses y tratar a los que están a su alrededor con un despotismo desmesurado sin darse cuenta que el recorrido de la vida es largo y acabas encontrándote con muchos cruces y en ellos, personas que conocías…

Son pocos o casi nadie, y os aseguro que conozco unos cuantos… Que siguen sin aceptar que su pedestal ya no es el mismo, el nivel no lo pueden mantener, que quizás deban de llamar a puertas que antes ellos tenían que abrir y ahora tendrían que esperar lo contrario, son incapaces de someterse a una conversión de humildad, su corazón aunque sufra no lo muestran sino todo lo contrario, siguen viviendo una vida irreal, la soberbia la siguen llevando por bandera… Y no son conscientes, de mirar atrás, verse a tiempo real y hacer una autocrítica, levantar la mirada de la zona ombligo o mantenerla a la altura de los ojos de la persona que tienes en frente porque señores, en esta vida hay que saber ganar pero también aceptar una derrota y es que tanto el éxito como el fracaso hay que equiparse de mucha, mucha humildad.

Este acto, seguramente no sea fácil pero sin duda estoy segura que te tiene que hacer crecer, valorar situaciones, momentos, acciones, sensaciones… En los que antes ni se reparaba. De estos actos, nacen nuevas personas, valores, sentimientos… Y es que la persona que me ha inspirado a escribir esto, me ha hecho creer y es que lo necesitaba que la humildad desde el todo hasta el poco, sigue existiendo. Que de ella nacen ilusiones, pasiones, proyectos, metas, caídas y vueltas e empezar, amar todo aquello que te rodea… Y es que en este caso las fuerzas, se las han dado sus hijos, su familia, amigos, “algo que no se ve pero se siente”…, y es que cuando por momentos quieres tirar la toalla te das cuenta que existen un montón de motivos por los que seguir, y  por los que seguir luchando.

Claro que hay que luchar, pegarse cada día con la vida, patalear, caerse, sudar… Pero, ¿quién nos dice que de todo sufrimiento y dolor no va a nacer algo bonito? ¿Qué la vida nos va a enseñar algo nuevo?

A mí me has dado una lección, me has hecho ver que hasta las derrotas más crueles se pueden vestir de colores y no sé, cual será mi camino… Pero algo si puedo decir y es que, todo proyecto que nace desde la humildad del corazón, tiene éxito garantizado y para mí, ya has llegado a ese podio.

Os dejo con esta breve reflexión; el miedo es una reacción y el coraje una decisión… ¡Podría estar hecha a medida de los hombres coraje, como tú!

 

 

 

 

 

 

 

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

Imagen, Pixabay

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Sí, me quiero

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Artículo publicado por Carmen Prada

 

Cada día está dibujado multicolor, aunque en el cielo haya nubarrones. Carmen Prada

Me gustaría hoy dejar una reflexión en el aire, ¿en cuántas ocasiones te levantas por la mañana, te miras al espejo y no te reconoces? Algo así puede suceder por varios motivos.

Creemos estar viviendo nuestra propia vida, una vida de la que nosotros mismos somos arquitectos, pero cada mañana algo nos dice que no es lo que vemos.

Aspirar a la perfección y tener temor cada día de no dar la excelencia de nuestra persona a los demás, nos hace vivir en un tremendo estrés, a la par de ir de decepción en decepción. ¡No podemos pretender ser perfectos, porque sencillamente es imposible!

¿Por qué nos cuenta tanto pronunciar un NO? Puede que la inseguridad y el miedo a quedarnos solos, a no ser complacientes con los demás, a pensar que de este modo no nos encontraremos enemigos… ¿Pero alguien te ha dicho que no se puede agradar a todas las personas? Este hecho nos aleja de nosotros mismos, pasamos a ser carne de cañón para los “depredadores”.

¿Cuándo fue la última vez que alguien te dijo que creía en ti? ¿Cuándo la que te dijeron “vales mucho? Pero aun así, nos seguimos reconstruyendo en la perfección dejándonos llevar por la inseguridad. Si los demás confían en ti y son conscientes de tu valía, ¿quién eres tú para ser tu mayor enemigo?

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Después de esta reflexión, mírate a este espejo

La vida no es sencilla, tiene muchas curvas, nos encontramos con muchos obstáculos, hay momentos en que da giros inesperados, nos damos de frente con decepciones, situaciones que nos hacen derramar lágrimas, a veces nos gustaría mandarlo todo a la porra…, y después de todo este cúmulo de catástrofes, llegamos a pensar que los culpables de todo somos nosotros mismos y que no servimos para nada.

Y ahora te pregunto, ¿te quieres? Te invito a que te hagas esta pregunta literalmente y  además en voz alta. Y te estarás preguntando, ¿y cómo lo voy a saber?

  • ¿Tomas tus propias decisiones?
  • ¿Sonríes cada día?
  • ¿Decides quiénes son las personas que te rodean?
  • ¿Has decidido cuidar tu imagen personal por y para ti?
  • ¿Tienes confianza en ti mismo?
  • ¿Confías en ti?
  • ¿Contagias alegría y positivismo?
  • ¿Eres valiente y tenaz?
  • ¿Eres consciente de tus imperfecciones y vives con ellas?
  • ¿Sueñas y luchas por tus sueños?

 

Podría seguir, pero en definitiva, empieza por creer en ti mismo cuando tú eres la única persona que no lo hace.

¡Siéntete capaz de todo! Acepta los errores y conviértelos en posibilidades.

¡Vive, ama, siente!

¡No pases por la vida de puntillas, haz ruido!

¡Exprime al máximo cada instante del que disfrutes!

¡No dejes que nadie te diga “no puedes”!

¡Baila bajo la lluvia y descansa bajo el sol!

¡Llora sin temor cuando tengas que hacerlo, pero sonríe cuando algo lo merezca!

¡Pronuncia te quiero!

 

La vida pasa demasiado rápido como para que dejes escapar grandes momentos y segundos de felicidad.

Y ahora, ¿te vas a poner manos a la obra para dar de ti lo mejor a los demás? Recuerda que antes, te tienes que querer…

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

Imágenes, Google y Pixabay

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Esos golpes me hacen más fuerte

 

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Artículo publicado por Carmen Prada

 

La única forma de no despertar envidia es no destacando. Si quieres destacar, acostúmbrate a ella.

¿Qué provocan los celos y la envidia en el mundo laboral? Un estrés derivado de la competitividad insana, habitual en el ámbito profesional.

El celoso o envidioso es un perdedor nato, con falta de personalidad y valores, sabe de antemano que tiene la batalla perdida y, ¿esto qué provoca? Un desagradable sentimiento de frustración y carencia.

Hace escasos días me vi envuelta en algo así, ¿por qué lo quiero compartir con vosotros? Sencillamente para mostraros mi actitud, no digo que sea la más correcta, pero os hablo de mis emociones en ese mismo momento y en mi reacción posterior al hecho.

Alguien escondido cobardemente tras un perfil falso en la Red Social más conocida y popular, me difamó y calumnió gravemente con respecto a mi desempeño profesional, publicando las mismas infames acusaciones en varias de las publicaciones que tengo en mi perfil profesional. Inconvenientes que tienen las Redes Sociales y a los que una sabe que está expuesta…

Hace escasamente poco más de un mes he comenzado mi propio proyecto, volcada totalmente en mi pasión, las PERSONAS. Trabajando con las empresas y profesionales la formación, el liderazgo, la resolución de conflictos, técnicas de ventas, gestión de equipos, selección de personal… Pero también con las PERSONAS que están en búsqueda activa de empleo. Desde que comencé, he sido consciente de que el camino no sería fácil, pero en esta vida apuestas por todo o eres perdedor. Esta última opción jamás la he barajado.

Mi ciudad, Ponferrada, es pequeña, y con un poco de ruido que hagas, ¡saltan todas las alarmas! ¿Dónde? En aquellos que viven en una inseguridad y miedo permanentes.

Reconozco que cuando vi tales difamaciones, no daba crédito. Lo cierto es que mi incredulidad alcanzaba tal punto que no era capaz de concebir que alguien pudiese hacer algo así.

Mis sentimientos fueron de tristeza, decepción, rabia, impotencia…, pero a medida que las horas iban pasando y me di un tiempo para reflexionar, me dije, ¡no has de temer nada, Carmen, si confías en ti plenamente! ¡Crees en lo que haces! ¡Vives por y para las personas!

Llegaron a mi mente frases como “si eres envidiada no tienes la culpa, será que las cosas las estás haciendo bien y eso escuece”.

Podría haber eliminado esos dañinos comentarios y ya estaba, pero después de reflexionar y con la mente fría, me dije: “lo vas a hacer público, que sean las personas que realmente te conocen personal y profesionalmente las que hablen por ti”. ¡Y así lo hice!

Solo tengo palabras de agradecimiento a los cientos de personas que de un modo u otro me apoyaron, me hicieron sentirme arropada, me valoraron y algunos de ellos con gran contundencia denunciaron tales hechos. Esta emoción no la puedo describir con palabras, pero no faltaron las lágrimas y en abundancia…

¿Cómo reaccioné a tal indignante hecho? Creciéndome, convirtiendo este acontecimiento tan desagradable en una gran oportunidad, levantándome y con elegancia, no dando opción al desánimo ni al abandono. Sé que sin duda la clave está en que creo plenamente en mí y en mi honestidad.

Me queda mucho camino que recorrer, pero mientras lo estoy realizando, no dejo de potenciar la autoestima, además de confiar en mis capacidades.

De este hecho he sacado muchas conclusiones, que te deseen mal y te intenten dañar no es culpa de uno, no está de nuestra mano, sino es responsabilidad únicamente de la otra persona. Con lo que si vas por la vida de frente, con honestidad, honradez, fiel a unos determinados valores…, no debes sentirte culpable por las carencias demostradas por otras personas.

No sé si con esta experiencia personal voy a poder ayudar a alguien a cómo afrontar estos reveses de la vida. Aun así, me gustaría dirigirme a dos tipos de personas:

 

  • si sientes celos o envidia, me atrevo a decirte que esos sentimientos no harán nada bueno de ti, salvo hacerte sentir más mezquino, vivir aún más estresado y a disgusto con la vida.

 

  • Si tú eres la víctima, no te sientas mal. No tienes la culpa de hacer las cosas bien.

 

 

Aprovecha los golpes para convertirlos en oportunidades. De esa forma, los que quieren hundirte verán cómo sus canalladas no hacen más que servirte de impulso.

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

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¿Quieres empleados o personas productivas?

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Artículo publicado por Carmen Prada

 

 

“El dinero mueve al dinero, para todo lo demás se necesita mucho más”. Carmen Prada.

 

Sí, otra frase de esas mías. No quedarán para la historia, pero en ocasiones veo que son utilizadas por otros contactos y con eso me doy por más que satisfecha. Y es que hace poco, alguien me dijo que “granito a granito de arena se construye una playa…” Estoy totalmente de acuerdo con esta última frase.

A partir de ahora entenderéis la frase con la que comienzo el post. Si alguno se ha incorporado recientemente o no me sigue con frecuencia, he de decirle que una de mis pasiones es el fútbol. Y es curioso, pero en él encuentro muchos ejemplos o paralelismos con temas como el liderazgo, gestión de equipos, resolución de conflictos… Pero sin duda, también veo y existen en ese mundillo las figuras de empresario y trabajador.

No os voy a hablar de fútbol, no os preocupéis. A muchos de vosotros no os tiene que interesar, y mucho menos gustar, pero ahora entenderéis a que me refiero.

La creciente profesionalización del deporte rey ha hecho que hoy en día casi todos los clubes de fútbol profesionales hayan pasado a ser sociedades anónimas deportivas, S.A.D., lo que significa que ya no son de los socios, como antaño, sino de accionistas particulares, vinculados o no a la afición, y al ser simple y llanamente empresas, son comprados, vendidos y gestionados como tales, al margen del romanticismo de los hinchas que durante décadas han acompañado, con sus alegrías y sus penas, al equipo de su corazón.

Habitualmente, cuando una de estas empresas sufre serios problemas económicos, y su futuro es negro y aparentemente inviable, surge de la nada un empresario que cargado de euros o últimamente de petrodólares o yuanes se hace con la mayoría del accionariado y es aclamado por las masas, que ven en él a su mesiánico salvador, sin caer en la cuenta de que para ese desconocido el club es una mera inversión, y que quizá incluso los que pasan a dirigirlo no han visto un balón en su vida.

Es cierto que los trabajadores comienzan a cobrar los atrasos de sus remuneraciones, los espacios de trabajo se mejoran, en muchas ocasiones se purga y renueva la plantilla de arriba a abajo con algún que otro fichaje exótico o rimbombante, en busca del aplauso fácil y la ilusión pasajera.

Aquí comienza el problema, uno puede tener mucho dinero y simplemente moverlo, pero sin saber cómo gestionar ni el capital monetario ni el humano. Que al final, se mire por donde se mire, los proyectos, las empresas, los planes…, son PERSONAS.

Yo soy formadora comercial, de ventas, de gestión de equipos…, pero no considero honesto ni profesional prestarme a realizar una labor para que la que no estoy preparada. Nadie sabe de todo. Yo tampoco. Y el dinero, creedme, no hace milagros.

Que un empresario tenga mucho dinero no significa que pueda gestionar cualquier empresa, y mucho menos una empresa de un sector totalmente desconocido para él. El dinero es un sustento muy importante en un negocio, ¡sin duda! Pero, ¿no creéis que se necesita mucho más que dinero?

¡Desde luego que sí! Vuelvo a hacer una pequeña referencia al fútbol, ya que hay clubes a los que para poco o nada les está sirviendo o les ha servido…

Y es que a veces me pregunto, ¿realmente quieres empleados o personas productivas?

¡Para mí, hay grandes diferencias!

¿Por qué no empezar la casa por los cimientos sin entrar en la misma como un elefante en una cacharrería?

Claro que el dinero es muy importante, pero si lo sabemos gestionar dentro de nuestra propia empresa, con nuestro equipo de trabajo, facilitándole día a día el desempeño de sus funciones y haciéndole la vida “un poquito más agradable”.

Alguno estaréis diciendo, “qué sencillo lo ves, Carmen, pero esto es una empresa”. Y yo te digo, – por eso mismo debes sacar el máximo rendimiento de ella y el dinero no lo hace solo, éste simplemente ayuda. Alíate con tu equipo y encontrarás la herramienta para el crecimiento de tu empresa -.

  • Sería un buen comienzo el saber delegar. Busca a las personas idóneas o a ese otro profesional que te ayude a encontrarlas.

 

  • Seas solvente económicamente o estés pasándolo difícil, da prioridad a tener al corriente de pago a tu equipo de trabajo. Ellos también necesitan cubrir sus necesidades personales y básicas después de una jornada de trabajo.

 

  • Procura que se sientan implicados, haz que sientan la empresa como suya. Trabaja mucho la motivación con ellos.

 

  • No debes dejar que se acomoden y dejen la ambición a un lado. La ambición sana les servirá para alcanzar objetivos y metas profesionales, pero también en su vida personal.

 

  • Dales todas las herramientas necesarias para que se sientan capacitados y preparados para el desempeño de sus funciones. Lo contrario crea confusión e inseguridad.

 

  • Si quieres personas productivas, negocia con ellas los horarios. La flexibilidad de éstos, les ayudará a conciliar su vida personal con la laboral. ¿Alguna vez te has preguntado lo mucho que te gustaría a ti y el bien que te haría? Tienes la oportunidad de probarlo en otros. Quizá te sirva a ti para buscar el equilibrio, quién sabe…

 

  • El que se sientan valorados fomenta el trabajo en equipo, al igual que es un buen aliciente para superarse día a día.

 

 

Puede que sin darte cuenta y sin usar mucho la caja de caudales, tu empresa crezca en “felicidad”.

La humildad es un valor que toda persona debería abanderar, si con algo no podemos o nos vemos superados, pidamos ayuda. En ocasiones pensamos que pedir ayuda es igual a ser incompetente o fracasado… ¡Nada que ver! Es igual a crecimiento personal y profesional.

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

Imagen de Pixabay

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¡No te creas un bicho raro! Mira alrededor

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Artículo publicado por Carmen Prada

No sé si alguna vez os habéis encontrado en la situación en la que parece que nada encaja y de repente uno explota. Llegado este punto, nos sale la famosa frase -o por lo menos en mi caso reconozco haberla utilizado- de  no me entiendo ni yo.

¡Esa sensación existe! Vivimos deprisa, sin parar a reflexionar, rodeados de personas… ¡Sí, de muchos tipos de personas! Y muchas veces nos da la sensación de sentirnos incomprendidos.

¿Incomprendidos por qué?:

 

  • porque no nos escuchan.

 

  • Porque con demasiada frecuencia nos sentimos solos.

 

  • Porque muchas de las personas de las que nos rodeamos no nos inspiran verdadera confianza.

 

  • Porque no nos sentimos libres para expresarnos o actuar.

 

  • Porque dependiendo de qué tema quieras hablar, tienes que tener en cuenta emociones, tendencias, sentimientos… de las personas que tienes enfrente.

 

  • Porque muchas de nuestras amistades son superficiales y no nos llenan…

De todo lo anteriormente nombrado, viene también la famosa frase de “no me entiende nadie…” Y así es, es un estado emocional que nos envuelve negativamente y que en muchas ocasiones nos hace sentirnos unos “bichos raros”.

¡No permitas que te vuelva a suceder! O por lo menos vamos a comenzar por hacer algo diferente a lo que hasta ahora hemos hecho. ¡No eres un bicho raro!, ¡ni siquiera eres un bicho! Sino más bien una persona que en muchos casos puede estar en el sitio equivocado y con las personas erróneas. No hay nada mejor que un claro ejemplo.

Recién estrenado el nuevo año, un grupo de enormes profesionales y servidora, nos planteamos el hecho de hacer posible algo diferente. Entre todos nosotros existen perfiles profesionales de todo tipo: psicólogos, coach, escritores, formadores, abogados, orientadores de empleo, diseñadores de márketing… ¡Un poco de todo, como en botica! Y entre conversaciones y conversaciones mediante un grupo de WhatsApp, llamadas, intercambio de opiniones, reflexiones, ingenio, ambición sana, innovación, creatividad y una dosis increíble de trabajo en equipo e ilusión, nació K-THAR-SYS.

K-THAR-SYS es una Novela Multiautor, en la cual cada día se escribe un capítulo nuevo. Trabajamos bajo un seudónimo, sin saber los lectores qué autor está escribiendo. Se publica cada día a las 12 horas, y a esa misma hora la persona que se encarga del capítulo del día siguiente lo lee como el resto de los seguidores, con un margen de tiempo de solo hasta las 22 horas de ese mismo día para enviar el nuevo capítulo a la persona que se encarga de publicarlo cada día.

Me gustaría nombrar una a una a estas increíbles PERSONAS, que antes de otra cosa eso son, que me acompañan en este proyecto. Pero sobre todo y ante todo, en el desarrollo personal y profesional que me están regalando de modo generoso:

  • Manuel Calle Mena.
  • Susana Álvarez Fernández.
  • Héctor Trinidad.
  • Mayte García Pérez.
  • Teresa Hernando De Felipe.
  • Laura Varó Pastor.
  • Vicente JRull.
  • Concha Zancada.
  • Antonio Fuentes.
  • Fernando Álvarez Flores.
  • Águeda Orientadora.
  • Maxi Peñas.
  • Claudia Sogamoso.
  • Rosa Palmer.
  • Fabrizzio Ponce.
  • Felipe García Pérez.
  • Cristina Shima.

Con todo esto, no solo os invito a que os adentréis en la novela, ¡que por supuesto estaría encantada! También quiero expresar lo que para mí esta experiencia está significando, al trabajar en la distancia, sin poner cara a la mayoría de estas personas,  algunas de ellas de muy lejos, nada más y nada menos que desde América, sin un contacto visual… Pero eso sí, con grandes dosis de cosas positivas, sin duda importantes.

La implicación de todos y cada uno de ellos. La complicidad que ya existe entre nosotros. La confianza de compartir las penas y cómo no, celebrar las alegrías. El intentar ayudar o motivar a aquel que tiene un mal día. Los momentos para reírnos también tienen cabida y mucho, esta práctica la utilizamos a diario y os puedo decir que por momentos ayuda mucho. El compromiso que cada uno muestra en el proyecto. La comunicación, comunicación y más comunicación… Gracias a todo esto y más, ¡hemos hecho una piña de PERSONAS!

Compartir temas trascendentales, de determinada importancia, problemas para los que siempre hay alguien que tiene una solución, sentir esa confianza que casi creía imposible al no conocerles personalmente, sentirme libre para hablar de lo que sea, y sobre todo el darme cuenta de que ¡no me siento un bicho raro! Me ha hecho pensar y mucho…

¿Podríamos llamar amistad a este vínculo tan humano en el que se ha convertido?

Te animo a que busques algo así, personas con las que te identifiques, con unas inquietudes similares a las tuyas, que te saquen una sonrisa a diario, con las que te sientas libre aunque sin herir a nadie, disfrutar y compartir pequeños o grandes proyectos. Ilusiónate y hazlo saber, pero si tienes un día malo, es importante que tengas la posibilidad de compartirlo…

¡No creas que es imposible, hay muchas personas que lo han logrado!

Me gustaría que te quedases con esta frase de mi cosecha, “rodéate de los mejores, de los que te hagan crecer, de los que puedas aprender… Pero sobre todo y ante todo, rodéate de PERSONAS, no de personajes”.

 

 

 

 

Os dejo los enlaces de K-THAR-SYS para si os apetece y sin duda os animo a ello, podáis echarles un vistazo, y ¿por qué no?, ¡compartirlos! ¿Nos acompañas?

Blog, https://ktharsys.blogspot.com.es/

Canal YouTube, https://youtu.be/qjXmvHx9sZI

Instagram, @ktharsys

Twitter, @KTharSys

Facebook: K-THAR-SYS

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

Imagen cedida por K-THAR-SYS

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Nuevo año, ¿avanzas tú o “te avanzan” como una marioneta que se cree libre?

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Artículo publicado por Carmen Prada

Uno de mis deseos para este año que está dando sus primeros pasos, es que los que me seguís habitualmente continuéis haciéndolo y aportando, y a las nuevas incorporaciones, ¡bienvenidos a vuestra casa!

Quizá Sus Majestades los Reyes Magos hayan sido generosos con muchos de vosotros. Entre los regalos más cotizados y solicitados siempre están la ropa, joyas, una pequeña escapada, unas gafas de sol nuevas… Pero por encima de todos, las nuevas tecnologías. Las tabletas, los ordenadores, y cómo no, los teléfonos móviles.

Como habéis podido observar, todos esos regalos son bienes materiales, tangibles, de esos de los que pronto nos cansamos o echamos a un lado. Hay algunos que no tardan en pasar de moda, y estos últimos que he nombrado, además de ser frágiles, hay una alta probabilidad de que pronto los cambiemos o se nos estropeen, pues están diseñados para ello.

Y yo me pregunto, ¿nosotros nos renovamos también, o solo lo hacemos con las cosas materiales?

Con el comienzo de un nuevo año:

  • ¿hemos buscado el momento más idóneo para hacerlo?
  • ¿Nos hemos atrevido a mirarnos por dentro con franqueza?
  • ¿Hemos analizado lo que hemos visto en nuestro mundo interior?
  • ¿Te vas a atrever ahora a dar el paso que debas dar para crecer en los aspectos de tu vida que más necesitas, aunque no sea cómodo?
  • ¿Aunque el año no ha hecho más que comenzar, ya has dado pasitos quizá cortos pero firmes, o te sigues engañando a ti mismo?

Vuelvo por un momento a las nuevas tecnologías, que es una reflexión que creo es el momento idóneo para ponerla sobre el papel. Por ejemplo, los teléfonos móviles, avanzan a pasos agigantados. Para nosotros, y más como profesionales, éstos deben estar siempre a la última ante cualquier necesidad que nos surja, ya que nos facilita mucho nuestro día a día. En ocasiones, aun sin tener ciertas necesidades ya tenemos en nuestras manos lo último de lo último. Tanto, que se ha hecho un protagonista imprescindible en nuestras vidas.

A menudo escucho a personas o conocidos que comentan, “no sé qué le sucede al móvil, llevo 5 años con él y nunca me ha dado ningún problema, y ahora de repente me aparece continuamente el aviso de memoria llena”.

Durante muchos años he sido Asesora comercial durante años, y orgullosa de ello, como muchos de vosotros ya sabéis, y además durante bastante tiempo mi actividad ha estado vinculada a las telecomunicaciones. Por lo que cuando alguna de estas personas me lo comenta, y además sorprendidas de lo que les está sucediendo, siempre les digo lo mismo. “Los móviles tienen una memoria determinada, de hecho la misma ahora que el día que lo estrenaste. Las aplicaciones que tienes instaladas, dices que son las mismas, ¡y no lo dudo! Pero lo que no es lo mismo es lo que pesan –para que todos me entendáis- las aplicaciones, puesto que las actualizaciones de las mismas, que además nos encantan… son las que hacen más pesadas éstas que siempre hemos tenido.”

 

¿A qué viene todo este rollo que os he soltado? ¡A que las nuevas tecnologías están en un continuo desarrollo vertiginoso!

¿Y nosotros, evolucionamos del mismo modo? ¿Nos desarrollamos y reseteamos con la necesidad que lo hacen los ordenadores, los teléfonos móviles…?

Me da la sensación en muchas ocasiones, prácticamente todos los días, que su desarrollo se convierte en nuestra involución como personas. Nuestros juguetitos son año a año más sofisticados, pero yo no percibo que las personas sean igualmente año a año más rebosantes de valores humanos como la honestidad, la generosidad o empatía. Ni siquiera mejor educadas, y ya se sabe, la buena educación supone media virtud. Pues yo no veo esos avances.

Anteriormente hice una pregunta, ¿nosotros nos renovamos por dentro?

 

  • Debemos ser conscientes de que nuestro desarrollo personal también necesita de “actualizaciones” de vez en cuando. Nosotros mismos debemos encontrar el mejor lugar y momento para llevar a cabo este proceso. Estos momentos de encuentro con nuestro yo más íntimo son necesarios para descubrir el camino a seguir, o incluso advertir que pueden existir varias sendas que nos llevan a la misma meta pero sin el mismo desgaste.

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  • Cierto, puede ser que cuando observemos nuestro interior nos demos cuenta que hay demasiadas piezas sueltas. Piezas imprescindibles para que nuestra vida se desarrolle del modo más óptimo posible. ¡Ya hemos encontrado algo, es un buen comienzo!

 

  • De poco sirve darnos cuenta que debemos evolucionar, renovarnos, desarrollarnos, crecer personal y profesionalmente, si no hacemos nada para ello. Seguiremos estancados en una “versión antigua”, con lo que después no lamentemos que otras personas nos adelanten por la derecha…

 

  • Llegado este punto, nos entra el miedo en el cuerpo. Apuramos al máximo nuestras oportunidades y en ocasiones ya es tarde. ¡Si cumples contigo mismo, lo harás con tus metas! Empieza con la descarga de todas las “actualizaciones” y ponte al día. Fija tu meta, tu objetivo, tu sueño y da el primer paso. ¡Esto solo depende de ti!

          Disfruta y goza con la sana competencia con otros profesionales, como lo hacen las grandes              y conocidas marcas derivadas de la tecnología.

 

  • Ahora sí, renovado y actualizado seguro que ves las cosas de manera diferente. Muchos de los miedos van a desaparecer, puesto que todo tu potencial se ha activado y vas a por todas.

Muchas veces nos dejamos llevar por la corriente sin pararnos a reflexionar sobre nuestra creciente dependencia de las máquinas, y llegamos a estar a su servicio, cuando nunca debería dejar de ser a la inversa, pues son meras herramientas. La máquina por excelencia somos nosotros mismos, nuestro cuerpo y especialmente nuestro cerebro. Y esa maquinaria, la única realmente valiosa e insustituible que tenemos, la debemos mimar y potenciar. No nos podemos permitir el lujo de que nuestro entorno profesional, el desempeño de nuestras tareas diarias, la falta de adaptabilidad, la inadecuada comunicación, los miedos a los cambios repentinos… nos superen.

No digo que sea fácil, pues exige capacidad de introspección, disciplina, sinceridad con uno mismo y la suficiente inquietud como para no acomodarse y fiarlo todo a los avances tecnológicos, esos que nos hacen la vida más fácil, pero que también pueden llegar a idiotizarnos si no estamos alerta.

¿Avanzas tú o “te avanzan” mientras te dejas llevar?

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

Imágenes de Pixabay

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