Sí, me quiero

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Artículo publicado por Carmen Prada

 

Cada día está dibujado multicolor, aunque en el cielo haya nubarrones. Carmen Prada

Me gustaría hoy dejar una reflexión en el aire, ¿en cuántas ocasiones te levantas por la mañana, te miras al espejo y no te reconoces? Algo así puede suceder por varios motivos.

Creemos estar viviendo nuestra propia vida, una vida de la que nosotros mismos somos arquitectos, pero cada mañana algo nos dice que no es lo que vemos.

Aspirar a la perfección y tener temor cada día de no dar la excelencia de nuestra persona a los demás, nos hace vivir en un tremendo estrés, a la par de ir de decepción en decepción. ¡No podemos pretender ser perfectos, porque sencillamente es imposible!

¿Por qué nos cuenta tanto pronunciar un NO? Puede que la inseguridad y el miedo a quedarnos solos, a no ser complacientes con los demás, a pensar que de este modo no nos encontraremos enemigos… ¿Pero alguien te ha dicho que no se puede agradar a todas las personas? Este hecho nos aleja de nosotros mismos, pasamos a ser carne de cañón para los “depredadores”.

¿Cuándo fue la última vez que alguien te dijo que creía en ti? ¿Cuándo la que te dijeron “vales mucho? Pero aun así, nos seguimos reconstruyendo en la perfección dejándonos llevar por la inseguridad. Si los demás confían en ti y son conscientes de tu valía, ¿quién eres tú para ser tu mayor enemigo?

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Después de esta reflexión, mírate a este espejo

La vida no es sencilla, tiene muchas curvas, nos encontramos con muchos obstáculos, hay momentos en que da giros inesperados, nos damos de frente con decepciones, situaciones que nos hacen derramar lágrimas, a veces nos gustaría mandarlo todo a la porra…, y después de todo este cúmulo de catástrofes, llegamos a pensar que los culpables de todo somos nosotros mismos y que no servimos para nada.

Y ahora te pregunto, ¿te quieres? Te invito a que te hagas esta pregunta literalmente y  además en voz alta. Y te estarás preguntando, ¿y cómo lo voy a saber?

  • ¿Tomas tus propias decisiones?
  • ¿Sonríes cada día?
  • ¿Decides quiénes son las personas que te rodean?
  • ¿Has decidido cuidar tu imagen personal por y para ti?
  • ¿Tienes confianza en ti mismo?
  • ¿Confías en ti?
  • ¿Contagias alegría y positivismo?
  • ¿Eres valiente y tenaz?
  • ¿Eres consciente de tus imperfecciones y vives con ellas?
  • ¿Sueñas y luchas por tus sueños?

 

Podría seguir, pero en definitiva, empieza por creer en ti mismo cuando tú eres la única persona que no lo hace.

¡Siéntete capaz de todo! Acepta los errores y conviértelos en posibilidades.

¡Vive, ama, siente!

¡No pases por la vida de puntillas, haz ruido!

¡Exprime al máximo cada instante del que disfrutes!

¡No dejes que nadie te diga “no puedes”!

¡Baila bajo la lluvia y descansa bajo el sol!

¡Llora sin temor cuando tengas que hacerlo, pero sonríe cuando algo lo merezca!

¡Pronuncia te quiero!

 

La vida pasa demasiado rápido como para que dejes escapar grandes momentos y segundos de felicidad.

Y ahora, ¿te vas a poner manos a la obra para dar de ti lo mejor a los demás? Recuerda que antes, te tienes que querer…

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

Imágenes, Google y Pixabay

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Esos golpes me hacen más fuerte

 

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Artículo publicado por Carmen Prada

 

La única forma de no despertar envidia es no destacando. Si quieres destacar, acostúmbrate a ella.

¿Qué provocan los celos y la envidia en el mundo laboral? Un estrés derivado de la competitividad insana, habitual en el ámbito profesional.

El celoso o envidioso es un perdedor nato, con falta de personalidad y valores, sabe de antemano que tiene la batalla perdida y, ¿esto qué provoca? Un desagradable sentimiento de frustración y carencia.

Hace escasos días me vi envuelta en algo así, ¿por qué lo quiero compartir con vosotros? Sencillamente para mostraros mi actitud, no digo que sea la más correcta, pero os hablo de mis emociones en ese mismo momento y en mi reacción posterior al hecho.

Alguien escondido cobardemente tras un perfil falso en la Red Social más conocida y popular, me difamó y calumnió gravemente con respecto a mi desempeño profesional, publicando las mismas infames acusaciones en varias de las publicaciones que tengo en mi perfil profesional. Inconvenientes que tienen las Redes Sociales y a los que una sabe que está expuesta…

Hace escasamente poco más de un mes he comenzado mi propio proyecto, volcada totalmente en mi pasión, las PERSONAS. Trabajando con las empresas y profesionales la formación, el liderazgo, la resolución de conflictos, técnicas de ventas, gestión de equipos, selección de personal… Pero también con las PERSONAS que están en búsqueda activa de empleo. Desde que comencé, he sido consciente de que el camino no sería fácil, pero en esta vida apuestas por todo o eres perdedor. Esta última opción jamás la he barajado.

Mi ciudad, Ponferrada, es pequeña, y con un poco de ruido que hagas, ¡saltan todas las alarmas! ¿Dónde? En aquellos que viven en una inseguridad y miedo permanentes.

Reconozco que cuando vi tales difamaciones, no daba crédito. Lo cierto es que mi incredulidad alcanzaba tal punto que no era capaz de concebir que alguien pudiese hacer algo así.

Mis sentimientos fueron de tristeza, decepción, rabia, impotencia…, pero a medida que las horas iban pasando y me di un tiempo para reflexionar, me dije, ¡no has de temer nada, Carmen, si confías en ti plenamente! ¡Crees en lo que haces! ¡Vives por y para las personas!

Llegaron a mi mente frases como “si eres envidiada no tienes la culpa, será que las cosas las estás haciendo bien y eso escuece”.

Podría haber eliminado esos dañinos comentarios y ya estaba, pero después de reflexionar y con la mente fría, me dije: “lo vas a hacer público, que sean las personas que realmente te conocen personal y profesionalmente las que hablen por ti”. ¡Y así lo hice!

Solo tengo palabras de agradecimiento a los cientos de personas que de un modo u otro me apoyaron, me hicieron sentirme arropada, me valoraron y algunos de ellos con gran contundencia denunciaron tales hechos. Esta emoción no la puedo describir con palabras, pero no faltaron las lágrimas y en abundancia…

¿Cómo reaccioné a tal indignante hecho? Creciéndome, convirtiendo este acontecimiento tan desagradable en una gran oportunidad, levantándome y con elegancia, no dando opción al desánimo ni al abandono. Sé que sin duda la clave está en que creo plenamente en mí y en mi honestidad.

Me queda mucho camino que recorrer, pero mientras lo estoy realizando, no dejo de potenciar la autoestima, además de confiar en mis capacidades.

De este hecho he sacado muchas conclusiones, que te deseen mal y te intenten dañar no es culpa de uno, no está de nuestra mano, sino es responsabilidad únicamente de la otra persona. Con lo que si vas por la vida de frente, con honestidad, honradez, fiel a unos determinados valores…, no debes sentirte culpable por las carencias demostradas por otras personas.

No sé si con esta experiencia personal voy a poder ayudar a alguien a cómo afrontar estos reveses de la vida. Aun así, me gustaría dirigirme a dos tipos de personas:

 

  • si sientes celos o envidia, me atrevo a decirte que esos sentimientos no harán nada bueno de ti, salvo hacerte sentir más mezquino, vivir aún más estresado y a disgusto con la vida.

 

  • Si tú eres la víctima, no te sientas mal. No tienes la culpa de hacer las cosas bien.

 

 

Aprovecha los golpes para convertirlos en oportunidades. De esa forma, los que quieren hundirte verán cómo sus canalladas no hacen más que servirte de impulso.

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

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¿Quieres empleados o personas productivas?

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Artículo publicado por Carmen Prada

 

 

“El dinero mueve al dinero, para todo lo demás se necesita mucho más”. Carmen Prada.

 

Sí, otra frase de esas mías. No quedarán para la historia, pero en ocasiones veo que son utilizadas por otros contactos y con eso me doy por más que satisfecha. Y es que hace poco, alguien me dijo que “granito a granito de arena se construye una playa…” Estoy totalmente de acuerdo con esta última frase.

A partir de ahora entenderéis la frase con la que comienzo el post. Si alguno se ha incorporado recientemente o no me sigue con frecuencia, he de decirle que una de mis pasiones es el fútbol. Y es curioso, pero en él encuentro muchos ejemplos o paralelismos con temas como el liderazgo, gestión de equipos, resolución de conflictos… Pero sin duda, también veo y existen en ese mundillo las figuras de empresario y trabajador.

No os voy a hablar de fútbol, no os preocupéis. A muchos de vosotros no os tiene que interesar, y mucho menos gustar, pero ahora entenderéis a que me refiero.

La creciente profesionalización del deporte rey ha hecho que hoy en día casi todos los clubes de fútbol profesionales hayan pasado a ser sociedades anónimas deportivas, S.A.D., lo que significa que ya no son de los socios, como antaño, sino de accionistas particulares, vinculados o no a la afición, y al ser simple y llanamente empresas, son comprados, vendidos y gestionados como tales, al margen del romanticismo de los hinchas que durante décadas han acompañado, con sus alegrías y sus penas, al equipo de su corazón.

Habitualmente, cuando una de estas empresas sufre serios problemas económicos, y su futuro es negro y aparentemente inviable, surge de la nada un empresario que cargado de euros o últimamente de petrodólares o yuanes se hace con la mayoría del accionariado y es aclamado por las masas, que ven en él a su mesiánico salvador, sin caer en la cuenta de que para ese desconocido el club es una mera inversión, y que quizá incluso los que pasan a dirigirlo no han visto un balón en su vida.

Es cierto que los trabajadores comienzan a cobrar los atrasos de sus remuneraciones, los espacios de trabajo se mejoran, en muchas ocasiones se purga y renueva la plantilla de arriba a abajo con algún que otro fichaje exótico o rimbombante, en busca del aplauso fácil y la ilusión pasajera.

Aquí comienza el problema, uno puede tener mucho dinero y simplemente moverlo, pero sin saber cómo gestionar ni el capital monetario ni el humano. Que al final, se mire por donde se mire, los proyectos, las empresas, los planes…, son PERSONAS.

Yo soy formadora comercial, de ventas, de gestión de equipos…, pero no considero honesto ni profesional prestarme a realizar una labor para que la que no estoy preparada. Nadie sabe de todo. Yo tampoco. Y el dinero, creedme, no hace milagros.

Que un empresario tenga mucho dinero no significa que pueda gestionar cualquier empresa, y mucho menos una empresa de un sector totalmente desconocido para él. El dinero es un sustento muy importante en un negocio, ¡sin duda! Pero, ¿no creéis que se necesita mucho más que dinero?

¡Desde luego que sí! Vuelvo a hacer una pequeña referencia al fútbol, ya que hay clubes a los que para poco o nada les está sirviendo o les ha servido…

Y es que a veces me pregunto, ¿realmente quieres empleados o personas productivas?

¡Para mí, hay grandes diferencias!

¿Por qué no empezar la casa por los cimientos sin entrar en la misma como un elefante en una cacharrería?

Claro que el dinero es muy importante, pero si lo sabemos gestionar dentro de nuestra propia empresa, con nuestro equipo de trabajo, facilitándole día a día el desempeño de sus funciones y haciéndole la vida “un poquito más agradable”.

Alguno estaréis diciendo, “qué sencillo lo ves, Carmen, pero esto es una empresa”. Y yo te digo, – por eso mismo debes sacar el máximo rendimiento de ella y el dinero no lo hace solo, éste simplemente ayuda. Alíate con tu equipo y encontrarás la herramienta para el crecimiento de tu empresa -.

  • Sería un buen comienzo el saber delegar. Busca a las personas idóneas o a ese otro profesional que te ayude a encontrarlas.

 

  • Seas solvente económicamente o estés pasándolo difícil, da prioridad a tener al corriente de pago a tu equipo de trabajo. Ellos también necesitan cubrir sus necesidades personales y básicas después de una jornada de trabajo.

 

  • Procura que se sientan implicados, haz que sientan la empresa como suya. Trabaja mucho la motivación con ellos.

 

  • No debes dejar que se acomoden y dejen la ambición a un lado. La ambición sana les servirá para alcanzar objetivos y metas profesionales, pero también en su vida personal.

 

  • Dales todas las herramientas necesarias para que se sientan capacitados y preparados para el desempeño de sus funciones. Lo contrario crea confusión e inseguridad.

 

  • Si quieres personas productivas, negocia con ellas los horarios. La flexibilidad de éstos, les ayudará a conciliar su vida personal con la laboral. ¿Alguna vez te has preguntado lo mucho que te gustaría a ti y el bien que te haría? Tienes la oportunidad de probarlo en otros. Quizá te sirva a ti para buscar el equilibrio, quién sabe…

 

  • El que se sientan valorados fomenta el trabajo en equipo, al igual que es un buen aliciente para superarse día a día.

 

 

Puede que sin darte cuenta y sin usar mucho la caja de caudales, tu empresa crezca en “felicidad”.

La humildad es un valor que toda persona debería abanderar, si con algo no podemos o nos vemos superados, pidamos ayuda. En ocasiones pensamos que pedir ayuda es igual a ser incompetente o fracasado… ¡Nada que ver! Es igual a crecimiento personal y profesional.

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

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¡No te creas un bicho raro! Mira alrededor

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Artículo publicado por Carmen Prada

No sé si alguna vez os habéis encontrado en la situación en la que parece que nada encaja y de repente uno explota. Llegado este punto, nos sale la famosa frase -o por lo menos en mi caso reconozco haberla utilizado- de  no me entiendo ni yo.

¡Esa sensación existe! Vivimos deprisa, sin parar a reflexionar, rodeados de personas… ¡Sí, de muchos tipos de personas! Y muchas veces nos da la sensación de sentirnos incomprendidos.

¿Incomprendidos por qué?:

 

  • porque no nos escuchan.

 

  • Porque con demasiada frecuencia nos sentimos solos.

 

  • Porque muchas de las personas de las que nos rodeamos no nos inspiran verdadera confianza.

 

  • Porque no nos sentimos libres para expresarnos o actuar.

 

  • Porque dependiendo de qué tema quieras hablar, tienes que tener en cuenta emociones, tendencias, sentimientos… de las personas que tienes enfrente.

 

  • Porque muchas de nuestras amistades son superficiales y no nos llenan…

De todo lo anteriormente nombrado, viene también la famosa frase de “no me entiende nadie…” Y así es, es un estado emocional que nos envuelve negativamente y que en muchas ocasiones nos hace sentirnos unos “bichos raros”.

¡No permitas que te vuelva a suceder! O por lo menos vamos a comenzar por hacer algo diferente a lo que hasta ahora hemos hecho. ¡No eres un bicho raro!, ¡ni siquiera eres un bicho! Sino más bien una persona que en muchos casos puede estar en el sitio equivocado y con las personas erróneas. No hay nada mejor que un claro ejemplo.

Recién estrenado el nuevo año, un grupo de enormes profesionales y servidora, nos planteamos el hecho de hacer posible algo diferente. Entre todos nosotros existen perfiles profesionales de todo tipo: psicólogos, coach, escritores, formadores, abogados, orientadores de empleo, diseñadores de márketing… ¡Un poco de todo, como en botica! Y entre conversaciones y conversaciones mediante un grupo de WhatsApp, llamadas, intercambio de opiniones, reflexiones, ingenio, ambición sana, innovación, creatividad y una dosis increíble de trabajo en equipo e ilusión, nació K-THAR-SYS.

K-THAR-SYS es una Novela Multiautor, en la cual cada día se escribe un capítulo nuevo. Trabajamos bajo un seudónimo, sin saber los lectores qué autor está escribiendo. Se publica cada día a las 12 horas, y a esa misma hora la persona que se encarga del capítulo del día siguiente lo lee como el resto de los seguidores, con un margen de tiempo de solo hasta las 22 horas de ese mismo día para enviar el nuevo capítulo a la persona que se encarga de publicarlo cada día.

Me gustaría nombrar una a una a estas increíbles PERSONAS, que antes de otra cosa eso son, que me acompañan en este proyecto. Pero sobre todo y ante todo, en el desarrollo personal y profesional que me están regalando de modo generoso:

  • Manuel Calle Mena.
  • Susana Álvarez Fernández.
  • Héctor Trinidad.
  • Mayte García Pérez.
  • Teresa Hernando De Felipe.
  • Laura Varó Pastor.
  • Vicente JRull.
  • Concha Zancada.
  • Antonio Fuentes.
  • Fernando Álvarez Flores.
  • Águeda Orientadora.
  • Maxi Peñas.
  • Claudia Sogamoso.
  • Rosa Palmer.
  • Fabrizzio Ponce.
  • Felipe García Pérez.
  • Cristina Shima.

Con todo esto, no solo os invito a que os adentréis en la novela, ¡que por supuesto estaría encantada! También quiero expresar lo que para mí esta experiencia está significando, al trabajar en la distancia, sin poner cara a la mayoría de estas personas,  algunas de ellas de muy lejos, nada más y nada menos que desde América, sin un contacto visual… Pero eso sí, con grandes dosis de cosas positivas, sin duda importantes.

La implicación de todos y cada uno de ellos. La complicidad que ya existe entre nosotros. La confianza de compartir las penas y cómo no, celebrar las alegrías. El intentar ayudar o motivar a aquel que tiene un mal día. Los momentos para reírnos también tienen cabida y mucho, esta práctica la utilizamos a diario y os puedo decir que por momentos ayuda mucho. El compromiso que cada uno muestra en el proyecto. La comunicación, comunicación y más comunicación… Gracias a todo esto y más, ¡hemos hecho una piña de PERSONAS!

Compartir temas trascendentales, de determinada importancia, problemas para los que siempre hay alguien que tiene una solución, sentir esa confianza que casi creía imposible al no conocerles personalmente, sentirme libre para hablar de lo que sea, y sobre todo el darme cuenta de que ¡no me siento un bicho raro! Me ha hecho pensar y mucho…

¿Podríamos llamar amistad a este vínculo tan humano en el que se ha convertido?

Te animo a que busques algo así, personas con las que te identifiques, con unas inquietudes similares a las tuyas, que te saquen una sonrisa a diario, con las que te sientas libre aunque sin herir a nadie, disfrutar y compartir pequeños o grandes proyectos. Ilusiónate y hazlo saber, pero si tienes un día malo, es importante que tengas la posibilidad de compartirlo…

¡No creas que es imposible, hay muchas personas que lo han logrado!

Me gustaría que te quedases con esta frase de mi cosecha, “rodéate de los mejores, de los que te hagan crecer, de los que puedas aprender… Pero sobre todo y ante todo, rodéate de PERSONAS, no de personajes”.

 

 

 

 

Os dejo los enlaces de K-THAR-SYS para si os apetece y sin duda os animo a ello, podáis echarles un vistazo, y ¿por qué no?, ¡compartirlos! ¿Nos acompañas?

Blog, https://ktharsys.blogspot.com.es/

Canal YouTube, https://youtu.be/qjXmvHx9sZI

Instagram, @ktharsys

Twitter, @KTharSys

Facebook: K-THAR-SYS

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

Imagen cedida por K-THAR-SYS

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Nuevo año, ¿avanzas tú o “te avanzan” como una marioneta que se cree libre?

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Artículo publicado por Carmen Prada

Uno de mis deseos para este año que está dando sus primeros pasos, es que los que me seguís habitualmente continuéis haciéndolo y aportando, y a las nuevas incorporaciones, ¡bienvenidos a vuestra casa!

Quizá Sus Majestades los Reyes Magos hayan sido generosos con muchos de vosotros. Entre los regalos más cotizados y solicitados siempre están la ropa, joyas, una pequeña escapada, unas gafas de sol nuevas… Pero por encima de todos, las nuevas tecnologías. Las tabletas, los ordenadores, y cómo no, los teléfonos móviles.

Como habéis podido observar, todos esos regalos son bienes materiales, tangibles, de esos de los que pronto nos cansamos o echamos a un lado. Hay algunos que no tardan en pasar de moda, y estos últimos que he nombrado, además de ser frágiles, hay una alta probabilidad de que pronto los cambiemos o se nos estropeen, pues están diseñados para ello.

Y yo me pregunto, ¿nosotros nos renovamos también, o solo lo hacemos con las cosas materiales?

Con el comienzo de un nuevo año:

  • ¿hemos buscado el momento más idóneo para hacerlo?
  • ¿Nos hemos atrevido a mirarnos por dentro con franqueza?
  • ¿Hemos analizado lo que hemos visto en nuestro mundo interior?
  • ¿Te vas a atrever ahora a dar el paso que debas dar para crecer en los aspectos de tu vida que más necesitas, aunque no sea cómodo?
  • ¿Aunque el año no ha hecho más que comenzar, ya has dado pasitos quizá cortos pero firmes, o te sigues engañando a ti mismo?

Vuelvo por un momento a las nuevas tecnologías, que es una reflexión que creo es el momento idóneo para ponerla sobre el papel. Por ejemplo, los teléfonos móviles, avanzan a pasos agigantados. Para nosotros, y más como profesionales, éstos deben estar siempre a la última ante cualquier necesidad que nos surja, ya que nos facilita mucho nuestro día a día. En ocasiones, aun sin tener ciertas necesidades ya tenemos en nuestras manos lo último de lo último. Tanto, que se ha hecho un protagonista imprescindible en nuestras vidas.

A menudo escucho a personas o conocidos que comentan, “no sé qué le sucede al móvil, llevo 5 años con él y nunca me ha dado ningún problema, y ahora de repente me aparece continuamente el aviso de memoria llena”.

Durante muchos años he sido Asesora comercial durante años, y orgullosa de ello, como muchos de vosotros ya sabéis, y además durante bastante tiempo mi actividad ha estado vinculada a las telecomunicaciones. Por lo que cuando alguna de estas personas me lo comenta, y además sorprendidas de lo que les está sucediendo, siempre les digo lo mismo. “Los móviles tienen una memoria determinada, de hecho la misma ahora que el día que lo estrenaste. Las aplicaciones que tienes instaladas, dices que son las mismas, ¡y no lo dudo! Pero lo que no es lo mismo es lo que pesan –para que todos me entendáis- las aplicaciones, puesto que las actualizaciones de las mismas, que además nos encantan… son las que hacen más pesadas éstas que siempre hemos tenido.”

 

¿A qué viene todo este rollo que os he soltado? ¡A que las nuevas tecnologías están en un continuo desarrollo vertiginoso!

¿Y nosotros, evolucionamos del mismo modo? ¿Nos desarrollamos y reseteamos con la necesidad que lo hacen los ordenadores, los teléfonos móviles…?

Me da la sensación en muchas ocasiones, prácticamente todos los días, que su desarrollo se convierte en nuestra involución como personas. Nuestros juguetitos son año a año más sofisticados, pero yo no percibo que las personas sean igualmente año a año más rebosantes de valores humanos como la honestidad, la generosidad o empatía. Ni siquiera mejor educadas, y ya se sabe, la buena educación supone media virtud. Pues yo no veo esos avances.

Anteriormente hice una pregunta, ¿nosotros nos renovamos por dentro?

 

  • Debemos ser conscientes de que nuestro desarrollo personal también necesita de “actualizaciones” de vez en cuando. Nosotros mismos debemos encontrar el mejor lugar y momento para llevar a cabo este proceso. Estos momentos de encuentro con nuestro yo más íntimo son necesarios para descubrir el camino a seguir, o incluso advertir que pueden existir varias sendas que nos llevan a la misma meta pero sin el mismo desgaste.

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  • Cierto, puede ser que cuando observemos nuestro interior nos demos cuenta que hay demasiadas piezas sueltas. Piezas imprescindibles para que nuestra vida se desarrolle del modo más óptimo posible. ¡Ya hemos encontrado algo, es un buen comienzo!

 

  • De poco sirve darnos cuenta que debemos evolucionar, renovarnos, desarrollarnos, crecer personal y profesionalmente, si no hacemos nada para ello. Seguiremos estancados en una “versión antigua”, con lo que después no lamentemos que otras personas nos adelanten por la derecha…

 

  • Llegado este punto, nos entra el miedo en el cuerpo. Apuramos al máximo nuestras oportunidades y en ocasiones ya es tarde. ¡Si cumples contigo mismo, lo harás con tus metas! Empieza con la descarga de todas las “actualizaciones” y ponte al día. Fija tu meta, tu objetivo, tu sueño y da el primer paso. ¡Esto solo depende de ti!

          Disfruta y goza con la sana competencia con otros profesionales, como lo hacen las grandes              y conocidas marcas derivadas de la tecnología.

 

  • Ahora sí, renovado y actualizado seguro que ves las cosas de manera diferente. Muchos de los miedos van a desaparecer, puesto que todo tu potencial se ha activado y vas a por todas.

Muchas veces nos dejamos llevar por la corriente sin pararnos a reflexionar sobre nuestra creciente dependencia de las máquinas, y llegamos a estar a su servicio, cuando nunca debería dejar de ser a la inversa, pues son meras herramientas. La máquina por excelencia somos nosotros mismos, nuestro cuerpo y especialmente nuestro cerebro. Y esa maquinaria, la única realmente valiosa e insustituible que tenemos, la debemos mimar y potenciar. No nos podemos permitir el lujo de que nuestro entorno profesional, el desempeño de nuestras tareas diarias, la falta de adaptabilidad, la inadecuada comunicación, los miedos a los cambios repentinos… nos superen.

No digo que sea fácil, pues exige capacidad de introspección, disciplina, sinceridad con uno mismo y la suficiente inquietud como para no acomodarse y fiarlo todo a los avances tecnológicos, esos que nos hacen la vida más fácil, pero que también pueden llegar a idiotizarnos si no estamos alerta.

¿Avanzas tú o “te avanzan” mientras te dejas llevar?

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

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Déjame vivir, ¡porque quiero ser feliz!

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Por Carmen Prada

 

Ya queda muy poquito para que finalice el Tiempo de Navidad, una época muy especial para mi familia y que también yo vivo con un gozo renovado cada año. Con la llegada de 2017, es momento de tener las pilas bien cargadas de ilusión y entusiasmo para comenzar con fuerza el camino hacia la consecución de las metas propuestas.

En estas semanas señaladas del calendario se escuchan comentarios de todo tipo y bien dispares, como “en las navidades todo parece maravilloso”, “me parecen fechas demasiado hipócritas, porque en estos días todo el mundo se desea lo mejor y después el resto del año…”, “los regalos se pueden hacer en cualquier momento, no tiene por qué ser ahora”.

Desde mi humilde punto de vista, creo que hay algo de verdad en cada uno de los comentarios mencionados.

¿Todo parece maravilloso? Bueno, es que algo dentro de nosotros necesita de momentos que den un aliento a nuestra vida. Nos sobran los momentos en el día a día para ver el tono más gris de ella. Momentos de ilusiones, de emociones, de sentimientos, nos hacen una especie de lavado o limpieza interior y nos renuevan para afrontar de mejor modo un nuevo inicio. ¿Por qué no vivir de sueños por momentos?, ¿por qué no mostrar lo mejor de nosotros en instantes en los que se respira paz y darnos ese gusto?

Todo se ve dependiendo de los ojos con los que se mire. Y ya no solo en estas fechas, la cuestión es que el filtro de esos ojos nos acompaña el resto del año, y si nos resistimos a cambiarlo aunque sea solo de vez en cuando, lo veremos todo siempre del mismo tono… ¡Eso es lo triste!

Sinceramente, vivimos una vida cargada de hipocresía, y esa nuestra realidad social y personal no es cosa solo de unos días al año, ojalá. Quien se crea de verdad libre de ese pecado, tan consustancial a nuestra especie, que se atreva a tirar la primera piedra. Pero curiosamente en esta época es cuando más oigo voces que denuncian la falsedad. Siendo así, la propia denuncia es un acto de hipocresía de la misma forma, porque también habría que decirlo el resto del año, ¿no es cierto? Quizá podamos utilizar estas fechas para reflexionar al respecto sobre este tema y preguntarnos, ¿qué me impide hacer frente a la falsedad? ¿Por qué no cambiar para cambiar el mundo?

Puede que en estas fechas parezca que se olvidan los malos recuerdos, las relaciones enfriadas se templan, recibimos saludos que en otras épocas del año no recibimos, o también hay un trato más cordial con familiares con los que en otros momentos quizá ni exista trato…

¿Y por qué no verlo como una oportunidad para poner a prueba todas estas relaciones? Todos merecemos segundas oportunidades, ¿no puede ser un buen momento para ello? ¿Por qué no hablar de eso que un día marcó un antes y un después en esa relación? ¿Por qué no dejar hablar y expresarnos nosotros? ¡Fuera orgullo! Pienso que cualquier momento es bueno para reencontrarnos con los demás y con nosotros mismos. Quizá en algún momento fuimos nosotros los que nos perdimos… Después de todo esto, ya habremos obtenido la respuesta que necesitábamos para saber quién tiene hueco en nuestra vida, pero no lo hagamos antes.

La vida está llena de oportunidades, para nosotros y para todos.

Existe una noche mágica en estas fechas. Una noche que para mí ¡sí es la noche de Reyes! Cada uno le da el valor que le quiera dar a esta noche y al día que le sigue. Me considero una persona detallista, cualquier momento del año es bueno para dar una sorpresa o hacer un regalo. Pero es una noche preciosa para los niños, y como tal me siento yo. ¡Me niego a perder esa parte que existe en mi interior de niña! Parece una frase hecha, pero es cierto, todos llevamos un niño dentro de nosotros. Puede ser que la diferencia esté en que algunos le damos rienda suelta y otros lo mantienen muy atado.

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Esa mirada de niña que nunca se pierda

Los regalos, los detalles… No debe ser una competición de quién da el más valioso. Para mí recibir un pequeño detalle, independientemente del valor material, significa que esa persona me ha tenido en mente y se ha preocupado por pensar en aquello que me podría hacer ilusión.

Todo, como dije anteriormente, se puede ver del color que uno desee e incluso convenga. Pero,

  • ¿por qué condicionar con nuestros actos o comentarios la vida de otras personas?

 

  • ¿Por qué no respetar los momentos de felicidad que muchas personas viven en fechas determinadas?

Nos pasamos toda la vida lamentándonos, echando de menos muchas cosas, viéndola siempre con un tono oscuro, pensando que todo lo malo nos toca a nosotros… En definitiva, ¡siendo víctimas de nosotros mismos!

¿Por qué pretendemos contagiar nuestros prejuicios a otras personas?

Conmigo no contéis, amigos, para pintar la vida de color gris, ni para fustigarme, ni siquiera para competir en superficialidad, tampoco para dejar a un lado esa niña que llevo dentro…

Tenéis las puertas abiertas de mi humilde morada en este 2017 para vivir y soñar, siempre con grandes dosis de esa proactividad que todo lo puede hacer posible.

 

¡Nunca dejemos de ser niños!

 

Son mis ilusiones infantiles las que todavía me hacen decir si percibo una fisura en la coraza de un hombre: no todo está perdido, hace falta poco para hacer palpitar a ese corazón detenido.

Elias Canetti

 

 

 

 

 

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

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Queridos Reyes Magos…

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Artículo publicado por Carmen Prada

“Haz de tu vida un sueño y de tu sueño una realidad para este 2017” – Carmen Prada

Con este post inauguro el año 2017 en mi blog, y pienso que una buena forma es expresando mis mejores deseos para este nuevo año.

Es cierto, parece que es el momento del año por excelencia para hacer recuento de lo positivo que nos ha regalado y lo que no ha sido tanto… Tampoco soy muy partidaria de esperar todo un año para hacerse preguntas, reproches o darse palmaditas en la espalda. ¿Por qué no hacerlo más a menudo? En el día a día son demasiadas las cosas que posponemos para otro momento “porque no nos corren prisa”.

Parad un momento a pensar. ¿De verdad no os habéis planteado que quizá en muchas ocasiones las cosas nos podrían ir mejor si hiciésemos reflexión de lo que acontece en nuestro día a día sin llegar a final de año? ¡Venga, lo reconozco! Soy de las que llevo a la práctica ese refrán que viene a decir que “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, pero eso no significa que quien quiera no pueda hacer su “balance de cuentas” de forma anual.

Llega la Navidad, y con ella comienza una época curiosamente de buenos deseos, felicitaciones, reencuentros, celebraciones… De hecho, hasta llegamos a intercambiar palabras con personas que hace tiempo hemos alejado o nos han alejado de sus vidas y todo, ¡porque es Navidad! Todo son abrazos, besos, alegría, pero sin querer aguar la fiesta a nadie, detrás de tanta actividad social, ¿realmente llegamos a proponernos cambios para el próximo año que se avecina?

Escucho a muchas personas proclamar propósitos y promesas para el año que comienza, tales como:

  • dejar de fumar;
  • comenzar a hacer ejercicio;
  • estudiar inglés;
  • bajar esos kilos que sobran…

Creo que estos son los más típicos que todos hemos escuchado. ¿Sinceramente? En la mayoría de los casos se quedan en propósitos, y en gran parte porque no estamos convencidos de ellos. Únicamente los utilizamos como auto-motivación, pero una auto-motivación vacía. Los hechos son los que marcan nuestras vidas, las palabras solo son intenciones sin fondo.

Por eso confieso que soy de las que creen en las acciones y no en las promesas.

Aunque, ¿por qué no?, y aprovechando la circunstancia y que Sus Majestades los Reyes Magos nos van a visitar próximamente, sí me atrevo a cambiar de terreno y escribirles una carta, con deseos acompañados de instrucciones para su posible cumplimiento por las empresas y profesionales:

Queridos Reyes Magos.

Para este año 2017 me gustaría que el color de las pupilas de los empresarios y profesionales tomaran tonos diferentes en función de determinadas decisiones. Ustedes mejor que nadie son conocedores de la situación tan precaria que estamos pasando aquí en España a nivel laboral, y que ésta a su vez condiciona el personal.

Hay familias pasando dificultades económicas y sociales muy graves, personas en búsqueda de empleo desde hace años, otras han perdido sus hogares, es difícil encontrar la estabilidad emocional en muchas de ellas, y además todo esto está afectando a valores importantes en nuestra sociedad. Valores innegociables con los que se está comenzando a especular.

Con lo que me gustaría que las empresas que pueden proporcionar mayor bienestar tengan en cuenta los siguientes propósitos, llevándolos a cabo por su propio bien y el de los trabajadores:

  • comenzar a seleccionar y contratar a personas con ideas innovadoras, sin tener en cuenta su edad o condición.
  • Buscar ideas con ayuda de profesionales para solucionar conflictos dentro del trabajo, y además de un modo más rápido y eficaz. Hay grandes profesionales para ello.
  • Incorporar a su plantilla personas con riesgo de exclusión social, que por muchos motivos pueden proporcionar vitalidad y regeneración en su empresa.
  • Trabajar la motivación en los trabajadores, para que éstos a su vez se sientan más a gusto dentro de la empresa y en consecuencia se puedan obtener mejores resultados.
  • Incentivar a los trabajadores de un modo digno, y tener en cuenta que su esfuerzo, dedicación, sacrificio y profesionalidad tienen un precio. ¡Necesitan sentirse valorados!
  • Dejar a un lado las diferencias salariales entre hombres y mujeres en igualdad de condiciones.
  • La familia es importante, que se tenga en cuenta la conciliación entre el trabajo y el hogar. El trabajador necesita horas y momentos para disfrutar de su familia. Esta armonía se la llevará cada mañana al trabajo.
  • Poner en valor la experiencia de trabajadores que después de muchos años en el mercado laboral tienen mucho que aportar a la empresa. ¡La profesionalidad es un valioso bien común!

Seguramente que muchos empresarios puedan llegar a pensar que estas peticiones, o la mayoría de ellas, no pueden llevarse a cabo o tendrían muchas dificultades para ello. Pero Sus Majestades, se lo voy a poner muy fácil y ayudarles para que vean que cuando uno quiere todo puede ser posible.

Claro que toda acción puede acarrear riesgos económicos, pero para avanzar es necesario apostar por un proyecto ilusionante, lleno de energía y tesón. Quizá la clave es comenzar a pensar que la empresa debe de llevar de la mano además del objeto económico también el social. Todo es posible si entre todas las partes se llega a un punto de equilibrio.

¿Año Nuevo? ¿Y por qué no un proyecto nuevo?

Tengo fe y esperanza, Sus Majestades, en que mi carta llegue a su destino y sea acogida con empatía, ilusión, reflexión y conciliación, y de este modo llegar a implementar mis humildes deseos.

Por cierto, ¡no olviden degustar los dulces y bebidas que con todo mi cariño les he dejado junto al árbol de Navidad!

Muchas gracias y Feliz Navidad.

Fdo. “La soñadora, Carmen Prada”

Si sigues haciendo lo mismo, probablemente obtendrás los mismos resultados. Si quieres resultados diferentes, tienes que cambiar algo en tu vida.

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

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