Mima a tu equipo si aspiras a la excelencia

1f78194de4c5a3d57be426d14872de98

Artículo publicado por Carmen Prada

 

Son varias las ocasiones en las me he acercado a una pyme o un profesional, y me han confesado que ya no saben cómo hacer para motivar a su equipo de trabajo.

Si eres seguidor de mi blog, y si no aprovecho a invitarte a que lo seas, a menudo hablo de una figura vital y motor de muchos cambios dentro de una empresa, el líder.

La responsabilidad de éste es mucha, por ese motivo es tan importante acertar con la decisión de a quién se le va a otorgar este rol. Hoy no me voy a centrar específicamente en esta figura, pero sí en la importancia que tiene sobre su equipo, y además la ardua tarea de saber cómo motivar al mismo, para evitar caer en la apatía.

Para que el desarrollo de nuestro trabajo vaya viento en popa y todo llegue a buen fin, se necesita:

– una unión que desde la cúspide de la empresa pase por los mandos intermedios y llegue a cada uno de los trabajadores;

 

– unos objetivos claros y concisos. La coordinación y la determinación dentro de la propia empresa debe estar bien delimitada. Esto ayuda a que el trabajador no tenga dudas respecto al desempeño de sus funciones;

– que el ambiente de trabajo sea óptimo, o por lo menos aproximarse a ello, además de saludable. Trabajar a gusto no tiene por qué significar que el trabajador se llegue a acomodar;

– que se respire la calidad humana dentro de la propia organización. ¡Los trabajadores no son meros números, son PERSONAS!;

que las promesas y acuerdos se lleven a cabo, y no se los lleve el viento. Si la empresa quiere tener credibilidad, ésta pasa por los hechos. No exijas, si tú no eres el ejemplo a seguir;

que las personas que integran el equipo tengan protagonismo. Hacerles partícipes interesándose por sus opiniones antes de tomar ciertas decisiones es fundamental para que sientan que son importante dentro de la organización;

– romper con barreras que se arrastran en la actualidad y están a la orden del día. Combínense los ingredientes de juventud y madurez, experiencia y energía, pues se complementan entre sí. Intenta hacer excelentes a todos, que unos se nutran de otros;

– la puesta en práctica del salario emocional. Evidentemente, un trabajador trabaja por dinero, pero si se logra que además lo haga con pasión, todos saldrán ganando. Una palabra agradable a tiempo, un “gracias”, “enhorabuena”, “gran trabajo”, “te mereces un descanso”…;

la profesionalidad de tu equipo en gran medida depende de los principios y valores sobre los que se basa la propia empresa. No alimentes reptiles, sino hormigas…

 

Tratar a todas las personas por igual es la mayor injusticia que podemos practicar. Trabajamos con personas, cada uno de nosotros tenemos una personalidad diferente, la gestión de emociones está más trabajada en unos que en otros, nuestra vidas personal es única y nos condiciona para bien y para mal…

Entonces, si realmente así somos y nos comportamos en nuestra vida personal y profesional, ¿por qué dentro de las empresas se tiene un mismo patrón para tratar a unos y a otros?

Es evidente que si lo que deseamos es que la empresa roce la excelencia, en gran medida, este hecho depende de las personas que hacen realidad una idea.

Me dirijo a ti si estás leyendo este post y eres empresario. “Puede que tengas una idea, dinero para comenzar con ella, pero… ¿y si no tuvieses eso tan importante que es el capital humano, qué harías con todos los medios que tienes?”

Se invierte en nuevas tecnologías, en obsequios en Navidad para los clientes, en que las instalaciones sean la envidia de la competencia, en campañas en busca de mayor visibilidad, en publicidad para alcanzar la atención de nuestros clientes potenciales, comidas desmesuradas para impresionar a estos últimos…, pero se está olvidando algo muy importante. ¿Le has preguntado a las personas que llevan sobre sus hombros el peso de tu negocio si necesitan algo o se sienten compensados, y no solo económicamente?

Estamos viviendo actualmente una situación precaria en el mercado laboral. Y digo esto, porque la precariedad viene provocada por varias partes.

Se espanta al talento porque éste se puede percibir peligroso según la empresa de la que hablemos y de las personas con responsabilidad.

Se han levantado grandes muros para personas con mucha experiencia, ¿esto qué significa? Personas que llevan muchos años en el mercado laboral y tienen mucho que aportar a un negocio. Su experiencia y capacidad para el trabajo se está haciendo invisible. Invisible para los ciegos.

La integración de la mujer al mundo laboral sigue siendo lamentable. No nos engañemos, lo que no ha evolucionado es la mentalidad con respecto a este tema.

Y qué decir de la discriminación que sufren las personas con algún tipo de incapacidad o limitación. Solo se les ve como oportunidad de subvención. ¡Muchas lecciones nos podrían dar a cualquiera!

 

Si deseas marcar la diferencia en tu negocio, crea una Marca Personal con tu capital humano. Dales el valor que se merecen y será entonces cuando tu empresa empezará a ser diferente a la de la competencia, arriesgándote a que no sea una empresa “moderna”, sino con valores de verdadero progreso.

 

 

 

 

 

 

 

Carmen Prada – Consultora  de Desarrollo Personal y Profesional

Imagen, Pinterest.es

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.

 

Anuncios

¿Te consideras aprendiz o empresario?

leather-shoes-402208_1920.jpg

 

Artículo publicado por Carmen Prada

 

Peter Drucker, reconocido investigador, autor de diversos libros sobre administración, indica que el empresario no posee características especiales, y, en sí, estas no son necesarias; dice que él personalmente ha sido testigo de cientos de casos en los cuales personas comunes se han desenvuelto de muy buena forma como empresarios.

Según se encuentra el mercado laboral, la precariedad del mismo y las pocas alternativas que se presentan, los emprendedores salen hasta de debajo de las piedras.

También es cierto que hay un dato significativo, son más el número de empresas y negocios que cierran, que los que comienzan su andadura. ¿Alguna vez os habéis preguntado el porqué? ¿Cuál puede ser el motivo? ¡Yo sí lo he hecho!

Es cierta y acertada en mi humilde opinión la cita de Peter Ducker, “empresario puede ser cualquiera”, no se necesitan unas capacidades extraordinarias para ello, pero lo que sí me cuestiono es, ¿el poseer ciertas capacidades puede condicionar el camino al éxito o al fracaso de la empresa? ¡Sin duda creo que sí!

En muchas ocasiones, conversando con personas con las que quizá no tenga un contacto tan directo o recién acabo de conocer, surge la siguiente pregunta: “¿y tú a qué te dedicas?” La respuesta es instantánea, “empresario”.

¿Realmente existe esa vocación empresarial?

Creo humildemente que sí, y además es algo que se huele, se siente, se palpa, es como una vena que no le sale a todas las personas. He conocido a muchos de los que se denominan “empresarios”, pero con esa vena pocos.

Hace escasos días encontré por casualidad un post que muestro a continuación y que para mí tiene mucho significado.

El ser empresario no lo otorga un título, ni es algo que compres. Es una arriesgada y apasionante decisión, pero a la hora de la verdad no todos valen para esta faena. Tengo muy claro que esta figura debe tener unos rasgos que no muchos poseen.

Puede ser que muchos de vosotros os hayáis encontrado con esta respuesta, “de profesión, empresario”, o incluso os estéis planteando emprender. Si os encontráis en cualquiera de los dos casos anteriores, os invito a que planteéis u os planteéis las siguientes cuestiones:

  • ¿Posees una gran capacidad para dirigir?

La mayor parte de la responsabilidad de alcanzar los objetivos marcados sin duda es tuya como empresario. Eres la persona que tiene la última palabra en las decisiones, y para ello tienes que saber marcar el camino a seguir. Debes tener el potencial necesario para sacar a flote las habilidades del personal que tú mismo has elegido para que te acompañe en tu andadura.

Nada puedes dejar al azar, debes tener un plan, no ir a salto de mata.

  • Este es tu objetivo, ¿pero sabes cuál es tu meta?

¡La pregunta del millón! Dejemos a un lado los objetivos mensuales, trimestrales, por empleado… No, estamos hablando del camino a seguir para alcanzar tu meta. No te puedes permitir dar palos de ciego. Tan claro la tienes que tener que debes hacérsela llegar con la mayor transparencia posible a las personas que están a tu alrededor. Debes llegar a seducirlas con tu idea, ya que si tú no lo tienes claro, los objetivos estarán difusos, y será complicado que los balances sean satisfactorios, y el riesgo será mayor de que el proyecto no tenga éxito ni continuidad en el tiempo. Y no solo tú pagarás las consecuencias. ¡No hagas víctima a los demás de tus errores!

  • ¿Estás dispuesto a asumir riesgos?

Debes saber asumir riesgos para crecer, pero antes de ello debes ser consciente de los pros y contras de cada disyuntiva, y mantener los pies en el suelo y la cabeza sobre los hombros… Esto último es muy importante, no te busques problemas, no se los busques a otros.

  • ¿Posees capacidad de decisión?

Eres la persona que más decisiones vas a tomar en tu organización. Como cualquier otra persona, unas veces acertarás y otras errarás. No caigas en el error de “echar balones fuera” cuando cometas un error. Es lo más recurrente y lo más sencillo a corto plazo, pero a medio o largo, estarás a la deriva y solo.

  • ¿Tienes esa vena y carisma entonces?

Solo ese empresario del que hablo, sí, ese que tiene vena y carisma es capaz de sacar de los que tiene alrededor lo mejor de cada uno.

Potencia a los subordinados, dedica el conveniente tiempo y dinero a su continua formación y a la tuya propia, debes saber delegar en ellos, haciendo que se sientan importantes y respetados como personas, ayuda a obtener la mejor implicación del conjunto de la plantilla. Se echa en falta dentro de las empresas ciertas palabras como “gracias”, “disculpa”, “de nada”, “buenos días”, “enhorabuena”, “gran esfuerzo”, “magnífico”, “te lo agradezco”… ¡Empieza tú a marcar la diferencia!

Eso sí, se escuchan más a menudo “que no vuelva a suceder”, “un grave error”, “que sea la última vez”, “esto es un ultimátum”… No llegues a utilizar el autoritarismo, si no piensa que en algo estás fallando.

Una cosa importante, ¡los errores y fallos, se corrigen en privado!

Nunca olvidemos que trabajamos con PERSONAS, personas con vidas, con necesidades, inquietudes, historias… No eres nada sin ellas. Tu organización la compone un grupo humano, del cual te guste o no dependes. No arrastres, no humilles, no arañes, no dañes, no prives de libertad y mucho menos juegues con el pan de nadie.

También quiero recordar que abusar de la necesidad de otros, empequeñece… Tú como empresario no serías nada sin los trabajadores, solo tendrías una idea. Para alcanzar esa meta necesitas de los demás. Los trabajadores deben tener claro su papel, pero no caigas en la tentación de la vanidad, llegando a pronunciar “sin mí, no serías nada…”

 

Fomentemos los valores humanos, las sanas relaciones entre
personas dentro de las empresas, para que todos se sientan
implicados en un proyecto común y orgullosos del mismo. En
un equipo es importante que haya un buen capitán y líder, pero
todos han de sentirse útiles, respetados y reconocidos, pues los
éxitos dependen de la suma eficiente de todos. Quien está a la
cabeza, ha de mantener siempre la humildad, y servir a los
demás como ejemplo profesional y personal.

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

*Fuente de la fotografía, Pixabay.com y Google

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.

 

Pasión por el buen liderazgo

4.jpg

Ser líder de líderes

Artículo publicado por Carmen Prada

 

El día que me invitaron a participar en el evento OVIEDO HACIA LA NUEVA RUTA DEL EMPLEO, celebrado en la capital asturiana el pasado 5 de octubre, con la organización del Ayuntamiento de Oviedo y Empleoviedo, y de la mano de La Nueva Ruta del Empleo, las ideas ya estaban más que claras, y así me lo hicieron saber, “Carmen, lo tuyo es Liderazgo y Gestión de Equipos”. Y ese fue el tema que desarrollé en mi ponencia. Seguramente no lo decidieron al azar, pues tengo que reconocer que es un tema que me apasiona.

A mí me hablan de Liderazgo y Gestión de Equipos y ya estoy visualizando un campo de fútbol.

Hoy no voy a hablar extensamente de este tema en concreto, pero sí dejaré algunas pinceladas sobre algunas ideas que expuse en la ponencia.

Me viene de perlas, ya que en días anteriores a este evento, observé en Linkedln cómo se abría un pequeño debate en el cual no se diferenciaba con claridad la figura del líder y la del jefe, ya que en una misma aportación al debate se utilizaban las dos figuras a la vez como si éstas fuesen la misma. El fondo de todo ello, era la circunstancia en muchas ocasiones de que el empleado se fuese de la empresa no por la empresa, sino por estas figuras.

Veamos, a estas alturas seguro que todos tenemos claro qué es un líder, pero aún así lo voy a aclarar en pocas palabras;

 “Un líder es una persona capaz de influir en otra/s.

¡OJO, PARA BIEN O PARA MAL!

Es alguien que dirige a un grupo con maestría. Mira por el bien común y el crecimiento de cada persona del grupo”

Me podría extender pero este no es el tema…

El primer punto que quiero aclarar es que no todos los líderes son positivos, ya que a menudo, cuando escucho hablar del líder se deja entrever esto, y se comete un grave error.

Realmente existe el Líder Negativo y el Líder Positivo. Y os estaréis preguntando, ¿cómo se come eso? ¡Pues con dos claros ejemplos!

– Líder Negativo, en vez de potenciar somete y anula;

  • Adolf Hitler. Fue un gran orador. Transmitía sus mensajes con tanta pasión y claridad que llegaba al pueblo sin que éste dudara de sus planteamientos. Movía a las masas, pero haciendo mucho daño. Sin duda fue un líder, pero muy negativo, por todas las barbaridades que se llevaron a cabo por su influencia y seguimiento ciego.

 

Líder Positivo, aprecia y potencia las capacidades de sus colaboradores;

 

  • Nelson Mandela. Fue capaz de defender y transmitir sus valores para llevar a su pueblo por el camino del perdón y de la reconciliación, y no por el de la venganza. Su gran liderazgo unió a una gran nación, tan diversa como convulsa, hacia un futuro de paz.

Llegados a este punto, cuando hablamos de un líder es preciso tener claro a qué tipo de líder nos estamos refiriendo.

También mencioné una frase que es de cosecha propia y que sin duda resume un poco lo que un líder positivo no necesita hacer para mostrar su liderazgo a su equipo, y es;

 2016-03-10--20-39-34.jpeg

 

Un líder no es una persona cualquiera dentro de un grupo, es aquella que ha desarrollado sus capacidades para ser esta figura. Sin duda, un líder positivo no negocia con sus valores. Valores como la honradez, la humildad, el sacrificio, la sensatez, la ambición… Ya que lo que va a querer lograr es el éxito de su equipo, que es el suyo propio a la vez, ya que sin el equipo él no es absolutamente nada.

Por todos estos motivos, para mí la figura de un líder (siempre positivo), es una figura muy valorada. Seríamos injustos al tratar a todos los líderes por igual, cuando él mismo tampoco debe hacer tal cosa con los miembros de su equipo. Cada persona es única, es especial.

Al comenzar la ponencia dejé una pregunta en el aire, que fue; “¿cuántas personas en esta sala se consideran líderes?”

Creedme que pude ver muy pocas manos alzadas…

Cómo no, también os la lanzo a vosotros para que reflexionéis al respecto.

Después de todo lo mencionado, dejo una pregunta para vosotros para que penséis en ella. Ésta se la debéis al debate que mencioné al principio del post;

“mira a tu alrededor, a la persona que te dirige, la que está considerada por todos dentro de la empresa como el líder, ¿es un líder positivo o está más bien tirando a negativo?”

 

Podemos cerrar diciendo que el mayor logro para un líder es alcanzar las metas y objetivos con su equipo. Yo voy más allá, es algo que intento transmitir porque así lo veo y lo vivo, quizá por mi buena ambición, y es que para mí el mayor logro de esta figura es ser LÍDER DE LÍDERES, ayudar a otros a ser también líderes.

¡Sin duda, un gran reto!

 

 

*Fuente de la fotografía, Carmen Prada

Carmen Prada | Asesora de Desarrollo Personal y Profesional

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.

 

 

Mejorar la atención al cliente

trust-528121_1280

 

Artículo publicado por Carmen Prada

 

Como ya escribí la pasada semana, he vuelto de vacaciones con las pilas cargadas, tras haber descargado piedras de la mochila, y regresar con la misma también llena, pero en este caso de reflexiones e ideas, algunas producto de experiencias concretas vividas en esos días. Y creo humildemente que es una pena dejar de compartir alguna de ellas.

Evidentemente, cuando hablamos de hechos en concreto, no se debe generalizar, y además son apreciaciones personales que no pretendo sean compartidas, ni mucho menos tener la razón absoluta al respecto. Pero sí es cierto que son situaciones a veces repetitivas, lo que inevitablemente te hace pensar.

Cuando uno viaja habitualmente, ya bien sea por trabajo o por ocio y lo hace por carretera, según las costumbres de cada uno y el trayecto que se va a recorrer, lo recomendable es hacer alguna parada en el camino, por varios motivos pero entre otros, el descanso.

En estas pasadas vacaciones y el fin de semana siguiente también, paré a descansar en un área de servicio, la misma en ambas ocasiones, en la cual desayuné. Lo cierto es que es una en la que suelo parar con frecuencia.

Una vez dentro, pedí café con leche con algo salado. Por educación, siempre me dirijo a quien atiende con un “buenos días” y un “por favor”, “gracias…” En cambio, del otro lado de la barra no se estila ni “buenos días”, ni “¿qué desea?”, ni “gracias”, ni “hasta pronto”…, en fin, lo que viene siendo una atención al cliente en toda regla o por lo menos una intentona.

En esta ocasión, como mi mente iba muy despejada, en cuanto salí del local me pregunté,  ¿por qué la atención al cliente propiamente dicha, está lejos de existir en este tipo de negocios?

Obtuve rápidamente mis conclusiones, y reconozco que es un caso que siempre me ha llamado la atención pero en el que no me había puesto a reflexionar. En una posterior conversación con una persona, le hice esta misma pregunta para obtener una opinión diferente, y me respondió que “puede ser que como es un negocio en el cual los clientes están de paso, no se preocupan de fidelizar al cliente…”. ¡Pues no, mal hecho, al cliente se le ha de intentar fidelizar siempre! Y digo que mal hecho, a los empresarios de estos locales y como caras visibles a los trabajadores.

A un cliente se le fideliza no simplemente para que te siga adquiriendo productos, o solicitando servicios, sino que esto va mucho más allá, hay que cuidar la imagen, y no descuidar nunca el conocido “boca a boca”. ¿De verdad que yo con estas malas prácticas voy a recomendar el área de servicio de la que hablo? Tengo que hacer parada casi obligatoria en varias de ellas en diversos trayectos, pero tristemente tengo que reconocer que no me encuentro con ninguna en la que realmente “descanse”.

Estamos quizá cansados de describir y detallar las buenas prácticas para una excelente atención al cliente y hoy, ¡no voy a tratar el tema por ese lado, ya que de eso se habla mucho y muy bien!, sino de lo que he apreciado y reflexionado al respecto, y no son otras que las circunstancias que pueden llevar a estas malas prácticas en la atención al cliente por parte de los empleados.

Esto podría ser una carta muy escueta a los responsables, encargados, y  empresarios de las áreas de servicio en carretera. Voy a intentar no extenderme.

A la att. De todos los nombrados anteriormente:

  • No estaría de más formar a los empleados en técnicas de venta, además de trabajo en equipo y por supuesto atención al cliente. Entre otras muchas cosas…
  • Quizá sería bueno que los empleados no trabajasen más de 8 horas, y disfrutasen de sus días y momentos de descanso reglamentarios, porque acostumbro a ver siempre a los mismos y a cualquier hora, y eso ayuda a entender la mala cara que tienen.
  • Muy importante en este tipo de trabajo es mantener al empleado motivado, ya que por la parte económica puede ser que no venga esta motivación tan necesaria. Se me ocurre, oportunidades de promoción, hablar de cómo se encuentran dentro de la empresa, hacer que se sientan valorados, pedirles opinión sobre algún tema, un regalo ocasional no estaría mal, etc.
  • En un local de tanto tránsito y parada de clientes, que por momentos es hasta agobiante para las personas que paramos allí, no ayuda escatimar en personal, ya que hay barras en las que 1 ó 2 personas es imposible que lleguen a abarcar toda la clientela. ¿Qué lograrán de este modo? Que los trabajadores, en vez de servirnos un café hirviendo, nos lo pongan templado, como lo hemos pedido.
  • Con la mejora del trabajo en equipo los trabajadores estarían bien coordinados para cubrir las necesidades de sus clientes, y con la gestión de emociones se evitarían situaciones violentas para el propio consumidor, cuando ve cómo dos compañeros detrás de la barra están discutiendo, dándoles igual que de aquello se esté percatando toda la clientela.

Podría continuar, y lo haré seguramente en otro post, aunque con solo esto se podría empezar a trabajar, ya que para que el trabajador dé lo mejor sí mismo, debe sentirse a gusto en su trabajo.

Les dejo la siguiente pregunta para reflexionar,  y lo ideal sería llevarla a cabo. Yo me sentaría con mis empleados y les preguntaría, ¿te sientes motivado? Una vez lo haya hecho y observe su cara, ésta se lo dirá todo. Y después le haría otra, ¿qué necesitarías para sentirte motivado?

 ¡Sería un buen comienzo!

Carmen Prada | Asesora de Desarrollo Personal y Profesional

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.