Todos somos vendedores, ¿o acaso crees que no?

b73a714568e9c122e92010d27adaaf5b

Artículo publicado por Carmen Prada

“No quieras comenzar por el final, primero consigue venderte tú al cliente a través de la confianza y honestidad, y después comienza con la venta del producto”. Carmen Prada

 

En muchas de las ocasiones, únicamente vemos como vendedores a esos que identificamos cuando entran por la puerta y van vestidos como un pincel, ya que su aspecto personal es claramente refinado. Pero también a los que siempre llaman por teléfono en el momento menos oportuno, y que en cinco segundos hemos despachado, y en algunas ocasiones con muy poca educación…
Claro, en ambos casos hablamos de vendedores, esos que son famosamente conocidos como comerciales.
Y me atrevo a lanzar la pregunta. ¿Para ti realmente los únicos que tienen interés por vender son ellos? ¡Para mí lo somos todos!

Yo en mi profesión intento venderme como profesional, captar clientes y fidelizarlos. Pero quizá sea por mi perfil comercial que tantos años disfruté y sudé, que me doy cuenta de que no todas las personas, empresas y profesionales que están en el mundo laboral, tienen esa perspectiva.

Sí, tú puedes estar detrás de un mostrador. Y puedes estar “ofreciéndome” unas sábanas ya que he decidido renovar mi ropa de cama. También puede que quiera hacer un regalo y me dirija después a una joyería para adquirir un reloj, y luego he quedado para ir a tomar algo con mis amigos. Si tu mostrador es el la tienda de ajuar doméstico, el de la joyería o el de la cafetería, ¿realmente no crees que tú eres también un vendedor?

Yo me doy cuenta que no, que no existe ese concepto cuando me dirijo a un punto de venta o a un establecimiento, sea el que sea. No sé vosotros, pero han sido múltiples las ocasiones en las que yo me he encontrado con esta afirmación: “yo no salgo a vender, ni a buscar los clientes. ¡Son ellos los que vienen a comprar!”. Este realmente es el gran problema que tenemos en España, o al menos en mi zona, la falta de conciencia clara de lo que es un vendedor.

Cuando hablo de este tema siempre me acuerdo de nuestro país vecino, Portugal. Han sido muchas las ocasiones en las que he tenido la gran suerte de visitarlo, y es ahí donde he visto grandes comerciales, allí lo son hasta los que te hacen una copia de llaves, y es que así debe ser.

Cada vez son más las pymes que se quieren reinventar, los proyectos creativos que nacen, las diversas empresas del mismo sector… Cada vez existe mayor competencia, y además los clientes tienen mayor información sobre los productos o servicios que quieren adquirir, que hasta de esto nos estamos olvidando.
¿Por qué no comenzamos a pensar que vendedores somos todos y no solo los que se nos presentan en el negocio como un pincel y a los que tenemos otorgada la etiqueta de “otro pesado más”?

– Empieza por mostrarte amable, honesto, transparente. Y estés trabajando donde estés, cuida tu imagen.

– Cuida de ese cliente que entra por la puerta como si fuese el más importante, dedícale tiempo y preocúpate por sus necesidades. Para eso tu empatía y escucha activa deben estar presentes.

– ¿No te has planteado que quizá tú juegues con desventaja? Me explico, si tu cliente acude a tu encuentro, de cómo sea tu trato, profesionalidad, honestidad, preocupación por él, depende que éste vuelva, o incluso personas de su entorno. La reputación conseguida desempeña un papel importante.

– Cierto, tú no estás en la calle de un lugar a otro, ¿pero tienes claro cuál es tu reclamo o en que estás marcando la diferencia, si realmente lo estás haciendo, para que los clientes decidan entrar en tu local y no en el de la competencia?

– Es vital que no denigres a la competencia, quizá la tengas muy cerca. Si lo haces para captar a un cliente, pueden suceder dos cosas: que pierdas a ese cliente porque le generes desconfianza, o que le recuerdes que hay competencia y que quizá deba plantearse otras opciones antes de decidirse, por lo que te estás perjudicando a ti mismo. ¡Es hora de ponerse las pilas!

– Quítate de la cabeza que la competencia te perjudica, ésta nos hace estar alerta continuamente y nos obliga a seguir mejorando día a día. Tener buena competencia te lleva a ser más competente, mira el lado bueno de las cosas.

– Cuando logres vender, no te olvides de lo más importante, fideliza a tu cliente. Uno no vive de una venta. Logra que ese cliente regrese, y si por él vienen a tu negocio más personas, ¡será entonces cuándo podrás empezar a decir que estás en el buen camino, en el de la excelencia!

 

Quizá no seas tú la persona que atiende directamente el negocio y tengas empleados para tal fin, pero eso no te exime de transmitirles todo lo que quieres, deseas y exiges para tu mayor tesoro, el cliente.
¿Te das cuenta que no eres tan diferente a esas personas con corbata y maletín o esas otras que llaman por teléfono? Solo necesitas saber a qué te dedicas, conocer bien tu producto o servicio y conectar con tus clientes.

Quizá ahora entendamos un poco mejor que nadie que busque el éxito profesional debe olvidar que para alcanzarlo es preciso tener una actitud comercial, para así generar y aprovechar oportunidades, y ser inconformista en la permanente aspiración a crecer y mejorar.

 

Si te conformas, otros llegarán y te borrarán del mapa, y lo que es aún peor, estarás renunciando a desarrollar todo tu potencial.

 

 

 

 

 

 

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional
*Fuente de la fotografía, Pinterest.es

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.

Anuncios

¿Te has encontrado?

ed0aad019f3431945aba4c7fabe5cd14

 

Artículo publicado por Carmen Prada

Busca ese lugar que te acerque a ti mismo, ese que solo sea tuyo porque un día así lo decidiste, aunque aún no conozcas el motivo.

No hay excusas, alguien te necesita y precisa estar contigo. Eres tú mismo. Haz una parada en el camino. Has de recuperar la calma y la serenidad.

¿En cuántas ocasiones nos olvidamos de nosotros mismos? Demasiadas…

En muchas ocasiones no nos damos tregua. Nuestra velocidad de crucero en el día a día es demasiado estresante. Pensamos que sin nosotros “esto o aquello”, porque siempre tenemos una excusa, no saldría del mismo modo. Pensamos que somos imprescindibles. Cargamos con mochilas pesadas que no nos corresponden. Nos empeñamos en hacer nuestros los sueños y metas de otros. ¿Solidaridad o afán de protagonismo? Aunque sea lo primero, habrá quien nos juzgue como si fuera lo segundo, es inevitable. Buscar la superación es bueno, pero obsesionarse con la perfección es tan inútil como agotador.

Por el mundo hay muchas personas buenas. Se dan tanto que se vacían, se entregan sin esperar nada a cambio…

Y si realmente eres de esa clase de personas altruistas y generosas, te felicito. Pero también permíteme que te advierta de no olvidarte de alguien muy importante. ¿Sabes de quién? ¡Pues de ti mismo!

9005f2fcc8f00d92932de52ab2361643

La felicidad, ese estado tan deseado, son momentos. Momentos que nos los genera otro motor, que es nuestro interior. ¿Cómo podemos percatarnos de que realmente nos estamos queriendo?

  • El brillo de nuestros ojos, nuestra mirada generosa.
  • La sonrisa, pero no cualquiera, esa que sin darnos cuenta lucimos a menudo y siempre hay personas que nos la recuerdan, porque les llega, es contagiosa, es auténtica.
  • El optimismo como forma de vida, capaz de transmitir a los demás, pero sin dejar de tocar el suelo.
  • La capacidad de levantarse ante “un accidente”. Gestionar las emociones, las frustraciones y los desengaños, son herramientas que te acompañan en este pedregoso caminar.
  • No esperar nada de nadie. Si das, ¡hazlo sin más!
  • Eres consciente de que en la vida se cometen errores, ¡porque no somos perfectos! Pero éstos son los mejores medidores para poder observar de algún modo tu desarrollo personal.

La vida es demasiado bella para vivirla con miedos permanentes. Cargando con etiquetas y “trajes” cortados por otros. Por circunstancias que te lleven al desaliento, a perder toda esperanza.

No nos podemos pasar toda la vida sintiéndonos culpables de acontecimientos, desencuentros, experiencias desafortunadas, errores cometidos… Porque hasta el perdón comienza en nosotros. Saber perdonarnos es el punto de partida hacia la mejor versión de nosotros mismos.

La etimología de la palabra regalo no está clara, pero existen tres teorías:

  • del latín regalis, que indica algo propio del rey o de la realeza;
  • del francés, compuesto por re-, que da un valor intensivo a la palabra, y –galo, indicando el pueblo francés, y se refiere a un agasajo por galantería;
  • del francés galer, que significa ‘divertir’.

Sinónimos de regalo son: obsequio, presente, ofrenda, oferta, dádiva, suerte, dicha.

 

Tenemos un regalo que es la vida, devolvámosle a ésta todo lo que ella nos entrega y hagámoslo porque la hayamos aprovechado.

 

 

 

 

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

*Fuente de la fotografía, Pinterest.com

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.

Carta a mí misma, ejercicio de introspección

a890cb0184c7e112ff22dfd5ce574860

Artículo publicado por Carmen Prada

 

“Sí, me escribo o te escribo, según lo miremos, para recordarte varias cosas que quizá te vengan bien en el futuro.

Aunque también es cierto que las puedes compartir con cuantas personas desees, ya que puede que algunos de los recordatorios le vengan bien a muchas de ellas que ya conoces, o que no, o a esas que conocerás por el camino.

¡Cómo cambia la vida, y cómo lo has hecho tú!

Quiero recordarte tus orígenes, cómo te comportabas siendo niña e incluso adolescente. Todo lo que te regalaron tus padres y cómo no, ¡los palos que en la vida te has llevado!

¿Recuerdas que hablabas para el cuello de la camisa? ¡Sí, quién lo diría! Simplemente te lo quiero recordar porque creo que a estas alturas eres consciente del cambio tan importante que se produjo con respecto a esto en tu trayectoria personal y profesional. Tanto que las amistades no abundaban, que se dijese…, y creo que cada vez que leas ésta, tu carta, seguirás pensando lo mismo que ahora en tu presente. Esa empatía, la cercanía y personalidad que te definen, te han ayudado mucho a relacionarte con muchas personas, y algo aún más importante, a ser capaz de hacerlo de la forma más natural con personas de muy diferentes perfiles sociales, económicos, laborales, humanos…Y sin dejar de ser yo misma, eso nunca.

También te digo que desde tu frágil y tímida adolescencia tu personalidad ha evolucionado de forma imprevisible. La de ahora es fuerte como un roble, por momentos inentendible para algunas personas, ¿por qué? Porque en ocasiones alguien que tiene las ideas claras y es consciente de lo que quiere y de lo que no, resulta difícil de encajar. Ah, ¡y no olvides que encima eres mujer!

Hay algo que no cambiará en ti, pues era algo que ya sufrías en tu juventud. El malestar y dolor que te causan las decepciones que recibes por parte de las personas a las que quieres. Aunque has de saber que estás dando grandes pasos con respecto a este punto. Quizá aún a estas alturas no te hayas dado cuenta, porque llevas mucho tiempo teniendo pasión por las personas, y no dejas una y otra vez de creer en ellas.

Has de saber que de las desilusiones y decepciones viene el aprendizaje, y tú que desde siempre has sido un “culo inquieto”, según me recuerda habitualmente mi querida madre, no te ha importado arriesgarte, pues has sido siempre consciente que ese era el modo de superarte y crecer.

Hay algo que no has perdido y jamás perderás, y es la ilusión por soñar. ¿Recuerdas cuando siendo una jovencita te sentabas en ese banco metálico junto al río Boeza y no hacías más que soñar? Vale, es cierto que ni tienes hijos ni vives en una casa acristalada, pero algo sí es verdad, ¡y es que tienes un esposo que te ama con locura! Claro, ¿cómo te van a decir a ti que los sueños no se pueden alcanzar? Te digo que jamás nadie te quitará tal cosa de la cabeza. Pero lo más gracioso es que lo sigues haciendo, y es algo que no dejarás de hacer, lo de buscar un banco cercano a un río y dejarte llevar por tus pensamientos. En muchas ocasiones, en esos momentos tuyos, encuentras respuestas a muchas preguntas…

Siempre dijiste que te querías parecer de mayor a tu madre, porque siempre ha sido un pilar fundamental en tu vida. Por su capacidad de sacrificio, su entrega, el cariño que siempre ha regalado… No te voy a engañar, mi querida Carmen, pero te has puesto el listón muy alto, aunque con lo cabezona que eres tú con todo lo que te propones…

Jamás olvidarás los golpes a los que te has tenido que enfrentar, y no lo harás porque te han servido para saber que ese camino no es el que debes tomar. Y es que cuando eras una adolescente, te dolían algunas palabras con las que otros te definían, como “empollona”, pero con los años te has dado cuenta de que seguir tu propio camino supone pagar el peaje de que muchos te critiquen o te envidien, pues mucha gente quiere que los demás sean tan mediocres como ellos, sin mayor aspiración en la vida que ser uno más del rebaño.

Tu cabello rizado lo sigues manteniendo, y eres una mujer coqueta y femenina, te cuidas y estás a gusto contigo misma, con tu estilo personal ajeno a modas. Tú eres tú, y te arreglas para ti.

Te podría seguir recordando cosas, momentos, instantáneas. Pero no deseo que cada vez que necesites o te apetezca leer esta carta que un buen día como hoy te escribiste, pienses que todo estaba escrito y que no había nada por descubrir.

Tú sabes que cumplir años es un regalo, que cada día trae consigo miles de oportunidades, que la vida está para sacarle todo el jugo que se pueda y que estar rodeada de las personas que tanto quieres es una bendición. También tienes muy claro que eres una gran afortunada, y das gracias cada día a Dios por disfrutar con tanta pasión con tu trabajo. Algo que también siendo niña no dejabas de soñar”.

 

Queridos ruteros, seguid recorriendo vuestro camino, para que cuando en el futuro echéis la vista atrás, no se pueda decir que no habéis hecho DE VUESTRA VIDA UN SUEÑO Y DE VUESTRO SUEÑO, UNA REALIDAD.

 

¿Sabes descansar?

e7923a6284e7d7aeacda5d4446c007d5

Artículo publicado por Carmen Prada

 

Disfrutar con lo que uno hace ayuda mucho a no estar pensando demasiado tiempo en los fines de semana, los puentes y las vacaciones, y es cierto, a mí me sucede. Pero cuando llegan estas fechas, próximas a la celebración de Semana Santa, en las que arrasan en los escaparates o en las RRSS las ofertas de las agencias de viaje, las fotos de la gente allá donde se ha ido cada cual, y la famosa pregunta que se repite tanto en esta época, “¿no te vas algún sitio esos días?,”  parece que la mente y el cuerpo se ponen de acuerdo para emitir señales que te llegan con claridad, “descanso”, “desconexión”, “cambio de aires”…

Y claro, uno se da cuenta que ¡las pilas hay que cargarlas!, con lo que si pretendes seguir a un ritmo acelerado, hay que hacer un alto en el camino. También pienso que si me encanta lo que hago, ¿voy a saber cómo descansar? Pues os confieso que cada año me sucede lo mismo, el cambiar mi ritmo de vida me cuesta, ¡pero hay que hacerlo!

Pero realmente me pregunto, ¿es necesario o casi inevitable que haya factores externos, épocas determinadas o costumbres en el tiempo, que sean los que nos marquen nuestros tiempos de descanso?

Cada uno de nosotros vive a ritmos diferentes, somos únicos, nuestras vidas no siguen las mismas rutinas. Con lo que, ¿por qué estandarizar hasta los momentos en los que nuestro cuerpo y mente necesitan reponerse?

¿Qué me aporta el descanso?

  • Desconexión, olvidarme de la rutina, los horarios, las agendas, planes… Simplemente estar conmigo misma y disfrutar de la grata compañía de mi esposo. Momentos que tanto echamos de menos durante el año…
  • Reconozco que me encanta cocinar, pero ¡fuera previsión de comidas!, toca optar por una total despreocupación por la lista de la compra y cuadrante de comidas para la semana. Me apetece descubrir, dejarme sorprender por la gastronomía de la zona que visitamos, y reconozco que en ese sentido soy muy agradecida.
  • ¡Prohibido despertador! Cada mañana me despierto con la misma canción, Human, de Christina Perri, ¡vacaciones también para ella! Es indiferente la hora, no hay horarios, solo me dedico a descansar y disfrutar.

 

  • Claro que me podía dejar llevar por una de mis pasiones, la escritura pero… ¡puede esperar! Eso sí, no voy a poder evitar llevar mi pequeña libreta de anotaciones para quedarme con instantes, palabras, situaciones, reflexiones. Pero únicamente porque para mí, sea la época del año que sea, esta práctica es una afición que me entusiasma, quizá más que eso, es una forma de vida.

 

  • Es un momento del año en el que, con toda relajación, aprovecho para reflexionar, leer, valorar, resetearme interiormente, hablar conmigo misma, y casi sin darme cuenta, regreso con decisiones importantes casi o del todo tomadas. Realmente, cuando se está relajado se ven las cosas de modo diferente.

 

Por todos estos motivos y algunos más, considero necesario y saludable hacer de vez en cuando un parón, pues ello trae consigo beneficios que también forman parte del proceso de crecimiento personal y profesional.

Cada uno vive los momentos de desconexión de modo diferente, no son necesarios muchos días, ni siquiera un gran hotel, o moverte unos cuantos kilómetros de tu hogar… Únicamente, haz todo aquello que no hagas durante el año, porque aprovechar las vacaciones no solo es algo que te mereces, sino que ha de servir para cargar bien las pilas de cara a futuros y apasionantes retos. A algún exitoso entrenador de fútbol le he oído decir que saber descansar es también parte importante de la preparación para alcanzar los objetivos, y estoy segura de que así es.

Podemos disfrutar de tal estado de desconexión en cualquier momento. El cuerpo es sabio, emite señales que en muchas ocasiones no percibimos porque vivimos demasiado acelerados como para observar de qué color está nuestro propio semáforo.

 

 

¡Disfruta! ¡Descansa! ¡Haz lo que te apetezca! ¡Sal de la rutina! ¡Descubre cosas y lugares diferentes! ¡Búscate y encuéntrate! ¡Goza con tu familia y amistades! ¡Déjate llevar por los sonidos y sensaciones de cada momento…!

 

Simplemente, haz lo que te apetezca sin que nadie te diga el qué.

 

 

 

 

 

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

Imagen, Pinterest.com

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.

Detrás de mis escritos hay una persona

_MG_9787c.JPG

 

Por Carmen Prada

 

Quizá mis escritos hablen por mí, ese es claramente mi objetivo, aunque nada me garantiza que así sea.

A menudo me preguntan, “Carmen, ¿trabajas con empresas?” Algo a lo que siempre respondo del mismo modo, – las empresas están formadas siempre, siempre por personas, son con las personas con las que trabajo, con el fin de ayudar a las empresas –.

En muchas ocasiones nos olvidamos de lo que acabo de mencionar, el capital humano, es la parte más importante que tiene una empresa y es por este motivo por el que se debería invertir más en ello, y hablo de invertir en muchos sentidos. Tanto en beneficios económicos, sociales, de conciliación, retribuciones emocionales, reconocimientos, igualdad de oportunidades, para todas esas personas de cuyo buen hacer depende el crecimiento de un negocio.

Detrás de los escritos de mi blog, “Las estrellas brillan por ti”, y por supuesto detrás de mi consultoría, “Consigue tus Metas con Carmen Prada”, está una servidora. Una mujer normal y corriente, con defectos y alguna que otra virtud, y que vive con, por y para las personas. Una pasión que desde hace muchos años estaba en mi interior, y un buen día, después de mucha introspección, descubrí y  me decidí a enfocar en ese sentido mi actividad profesional.

Cuando pensé en el nombre que daría forma a mi marca e imagen personal, tenía algo claro y es que, en esa marca, debía aparecer mi nombre. Soy persona de palabra, consecuente con los compromisos. ¡De ahí el valor que le doy a las personas! Y es las personas somos el motor de todo lo que a nuestro alrededor se mueve.

Podemos tener una idea, el dinero suficiente, el poder y las influencias necesarias, pero si no tenemos la determinación suficiente para que todo ello entre en funcionamiento, nada de lo anterior servirá. E incluso nuestra idea se quedaría en nada. Y el motor somos cada uno de nosotros.

Hoy me gustaría que me conocieseis un poquito más, y lo hicieseis a través del vídeo que me presenta en mi Canal de YouTube,  Carmen Prada.

 

Me gustaría que, si te apetece, me hicieses preguntas. Todas esas que se te pasen por la cabeza, ya que deseo que detrás de la profesional, se profundice en la propia persona. ¡Estaré encantada!

Y si lo deseas y te parece interesante, te agradecería que fueras seguidor de mi Canal para que te lleguen todas mis reflexiones, en las que intento transmitir lo que es mi propia persona.

 

¡Gracias a todos por ayudarme a crecer!

 

 

 

 

 

 

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

*Fuente de la fotografía, Juanjo Segovia

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.

Da gracias a la vida cada día

3604cd735285d68e21f3a37b945266f2.jpg

Artículo publicado por Carmen Prada

 

Confieso y me desnudo al deciros que antes de comenzar a escribir este artículo me he quedado mirando durante algunos segundos la pantalla en blanco del ordenador, y de pronto me he dicho, “¿qué deseas transmitir hoy, Carmen?” En ese instante, un montón de momentos, confidencias y noticias de los últimos días han venido a mi cabeza.

¡Necesito hablar de realidades vivenciales! El cuerpo, de acuerdo con mis emociones, me pide hablar de hechos, de la VIDA misma.

Vivimos rodeados de auténticas tragedias. No hace falta ir fuera de España, ni tan siquiera leer un periódico o ver la televisión. Me refiero a esas tragedias que se presentan a nuestro alrededor o incluso vivimos en carne propia.

Cuando algo se tuerce o simplemente cambia de algún modo el sentido que tenía nuestro camino, con facilidad nos venimos abajo y parece que todo lo que sucede en nuestro entorno conspira contra nosotros.

Y es entonces cuando comenzamos a envolvernos en el bucle de “todo me pasa a mí”. De diferentes modos empieza a surgir en nosotros el desánimo, la frustración, la irritabilidad… Y empezamos a no ver salida a todos los problemas que muchas veces nosotros mismos vamos sembrando. Y sí, digo bien, no me he vuelto loca.

Se dice que todo lo que está en nuestra mente lo recreamos, podemos ser nuestro mejor aliado pero también nuestra gran perdición.

Llega un momento en el que proyectamos los problemas, si no existían los creamos, y al final nos convencemos de que los más adverso que nos está sucediendo en la vida solo nos puede pasar a nosotros.

Párate un momento, sé sincero contigo mismo y contéstate con qué grado de frustración te encontrarías si esta semana…

  • Te han dado un golpe en el coche.
  • Te han devuelto por error del banco el recibo de la hipoteca.
  • Te ha surgido en el trabajo un contratiempo con uno de tus compañeros.
  • Te han cambiado la cita del médico y coincide con la misma hora que debes ir a ver a tu hijo actuar en la función del colegio.

De acuerdo, para una semana no está mal… ¿Pero no crees que son problemas que tienen la importancia que tú le quieras dar?

¿No crees que la solución de cada uno de ellos no es tan complicada?

No intentemos resolver a la vez todos los problemas que nos surjan. Aprendamos a priorizar lo urgente por delante de lo importante, y en igualdad de importancia empecemos por lo más sencillo, pero sin demorar lo más complejo.

Soy consciente de que no es sencillo relativizar los problemas, pero sinceramente, ¿no crees que hay problemas mucho más graves que sin duda pueden condicionar una vida entera?

Hay personas jóvenes que nos dejan de manera imprevista. Un accidente, una enfermedad fulminante.

También otros luchan por salvar sus vidas, mientras ves sufrir a las personas que les rodean.

Hay personas que una y otra vez se encuentran sin posibilidades en el mercado laboral, y cada día llegan a su casa sin haber encontrado una nueva oportunidad.

No saber cómo explicar a unos niños el motivo por el que no se le pueden comprar unas zapatillas deportivas, aun a pesar del estado de las actuales, ni por qué ellos, al contrario de sus compañeros de colegio, no pueden celebrar su cumpleaños con una fiesta…

 

La VIDA es demasiado corta para convertirnos en víctimas, excesivamente dura cuando uno no es valiente. Pero sobre todo es muy generosa cuando somos capaces de agradecer lo que tenemos y ayudamos a esos que sí tienen motivos para estar abatidos y nos dan lecciones cada día.

 

Siempre existirán motivos para continuar, también para sonreír, para seguir haciendo realidad los sueños por los que luchemos, y también para acercarnos a aquellas personas que sin que nos demos cuenta, nos aportan tantas cosas con su ejemplo.

Después de todo esto, ¿aún sigues pensando que la vida es muy injusta contigo? Si tu respuesta es sí, háztelo mirar. Otra opción es que vuelvas a releer el artículo…

 

 

¡DA GRACIAS A LA VIDA CADA DÍA!

 

 

 

 

 

 

 

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

*Fuente de la fotografía, Pinterest.es

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.

 

No te engañes, el día es hoy

8f5d5845b1e2f6c2249edb3d6dc9d8e0.jpg

Por Carmen Prada

 

Lo prometido es deuda, y cómo no, ¡ya estoy aquí de nuevo!

Hoy finaliza el Tiempo de Navidad y parece que tras ello todo vuelve a su rutina. A algunos les costará más que a otros hacerse a ella, pero después de algún que otro exceso no hay más remedio.

Tenemos por delante todo un año, que a buen seguro llega cargado de oportunidades. Cada día se nos presentarán, por ese motivo debemos estar bien atentos para no dejar pasar ninguna y darle a cada una el valor que merece.

¿Eres de esas personas que cuando comienza un nuevo año se marca nuevos propósitos?

¿Y por qué tenemos esa tendencia en estos momentos del calendario?

Mentalmente hacemos un recorrido por todo lo acontecido durante esos 365 días, nos vienen a la memoria retos que no llegamos a alcanzar, circunstancias que nos gustaría cambiar, momentos u oportunidades que no aprovechamos… También hay que tener muy presente todo lo bueno vivido y alcanzado, pues nuestra vida acostumbra a ser una sucesión de grises en la que se intercalan las luces y las sombras. Hay que quedarse con lo bueno y aprender de lo que es susceptible de mejora. Todo esto nos lleva a decirnos “para este nuevo año me voy a proponer…”

Está bien empezar el nuevo año con propósitos tales como:

  • Voy a dejar de fumar;
  • voy a dedicarle más tiempo a mi familia;
  • quiero aprender inglés;
  • voy a cambiar de trabajo;
  • sí o sí, comienzo en el gimnasio…

Todos estos son a modo de ejemplo, y estoy segura a ti se te ocurrirá alguno más pero, ¿por qué en la mayoría de los casos se quedan simplemente en buenos deseos? Sí, y digo bien, parece que con planteárnoslos es suficiente.

Pues no, hay que dar pasitos. Partamos de la base que si con alguien somos condescendientes, es con nosotros mismos. Nos refugiamos en excusas, en miedos, en postergaciones… Y al final, lo único que estamos haciendo es autoengañarnos. A medida que va pasando el tiempo y vemos que ni con nosotros mismos nos podemos comprometer, llegan estados tales como la frustración, la decepción, el desengaño…

A menudo compartimos estos nuevos retos que nos proponemos y sin darnos cuenta hacemos partícipes a otros también de esas promesas que se quedaron por el camino. ¿Crees que esto puede decir bastante de nuestra persona? ¿Podríamos llegar a perder credibilidad con respecto a las personas que nos rodean? ¡Sin duda!

¿Qué podemos hacer para que nuestros propósitos se conviertan en realidades?

  • Es importante que éstos sean realistas. No podemos pretender pasar más tiempo con nuestros hijos si realmente llegamos a casa de trabajar a las 23 horas. Pero quizá sí podamos comprometernos a hacerlo durante el fin de semana, por ejemplo.
  • También deben ser concretos. Está muy bien eso de proponernos empezar en el gimnasio, pero si no lo concretamos más, es muy posible que la cosa se quede en agua de borrajas. Voy a comenzar a ir a tal gimnasio el lunes 8 de enero, además iré porque así me lo permite el trabajo los lunes, miércoles y viernes, en el horario de 20.00 a 22.00 horas. Y el bono que compraré será el anual.

¡Perfecto, hemos concretado todo!

  • Deben ser medibles o evaluables. Tanto es así que yo aconsejaría anotar en una libreta o cuaderno todo aquello que como objetivo me he propuesto para este nuevo año. De este modo podré ir repasando cómo van las cosas.

Tengamos en cuenta que tendemos a hacer estos balances de modo anual y siempre coinciden en las mismas fechas, finalización e inicio de año. Eso está bien, pero ¡los balances deberían ser más frecuentes durante el año! Sería ideal hacer un pequeño balance semanal, y más profundamente cada mes, aunque la periodicidad recomendable también dependerá del tipo de objetivo…

 

  • Algo que debemos tener en cuenta es que los propósitos deben ser nuestros, han debido salir de nosotros mismos, y si salen de fuera de nosotros, hay que hacerlos verdaderamente nuestros, que sean consecuencia de una decisión que hemos tomado con nosotros mismos de manera franca y honesta. En ocasiones podemos caer en el error de hacer promesas para complacer a otras personas, ¡será un fracaso!

 

  • La motivación desempeña un papel vital. Podemos disponer de todos los medios para llevar a cabo los objetivos, pero si no nos encontramos motivados para ello no se harán realidad. Por este motivo debemos conocernos, tener claro lo que vamos hacer y hacernos preguntas tales como:

 

* ¿Es realmente lo que quiero hacer?

* ¿Estoy dispuesto a asumir las consecuencias?

* ¿Estoy dispuesto a sacrificar otras cosas por ello?

 

  • Como todavía estamos al inicio del año y estamos fijando nuestros retos para éste, caemos en la tentación de acumular demasiados. Puede que haya alguno que suponga además un gran esfuerzo. Por este motivo, podemos llevarlos a cabo mediante una subdivisión dentro del mismo, pequeños objetivos parciales.

 

  • Nuestros objetivos deben ser ambiciosos, deben hacer que salgamos de nuestra zona de confort y que realmente para nosotros supongan un esfuerzo de superación.

 

  • En vez de hacer un listado casi interminable de propósitos, los cuales en su mayoría se quedarán en nada, es preferible dividir nuestra vida en diferentes áreas, y señalar solo un par de propósitos en cada una de ellas, y que cumplan con los requisitos ya referidos. Evitaremos la dispersión, el pronto abandono producto de la frustración, trabajaremos todos los aspectos de nuestra existencia, y ya habrá tiempo de marcarnos nuevos propósitos conforme se vayan alcanzando los primeros.
  • Hay que marcarse plazos de balance y cumplimiento. Y naturalmente, ser fieles a dichos plazos. Un propósito solo se convierte en un verdadero objetivo cuando le ponemos fecha. De lo contrario, podemos pasarnos la vida aplazando y engañándonos perpetuamente.
  • Hay que tener la suficiente humildad para acudir a un especialista en determinados momentos y en según qué casos para que nos oriente, acompañe y evalúe.

Si estoy 20 kilogramos por encima de mi peso ideal, conviene acudir al médico o al dietista, pues podemos hacer cosas contraproducentes para nuestra salud, y el remedio termina siendo peor que la enfermedad. Igualmente en temas de pareja,

familia, situación profesional…

              Pero al igual que hemos de ser exigentes y no complacientes con nosotros mismos, hemos de querernos y mimarnos cuando lo hacemos bien. Darnos pequeños premios, ponernos puntuales incentivos para conseguir algo concreto nos ayudará a disfrutar de los logros alcanzados, y fortalecerá el convencimiento de que el esfuerzo merece la pena. Pero ojo, sin abusar, que hay que continuar el camino y ser constante…

 

Os deseo a todos los que me seguís un año 2018 cargado de buenos propósitos y de toda la ilusión y alegría necesarias para hacerlos realidad. Estaré encantada de ayudaros en lo que sea posible, comenzando por este post inaugural del año. ¡¡ Mucho ánimo, amigos!!

 

 

 

 

 

 

 

 

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

*Fuente de la fotografía, Pinterest.es

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.