¡Viva la madre que me parió!

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Con cariño por Carmen Prada

 

Siempre he escuchado que para ser madre, una mujer nunca está preparada.

Yo no lo soy, pero sí hija y hermana, y tengo varias amistades en mi entorno que son madres. También he escuchado que te cambia la vida… Y es algo que jamás he dudado.

Admiro a mi madre, lo he hecho toda mi vida. Soy consciente de que cuando hablamos de nuestras madres, se utilizan muchas frases hechas. Pero es que, aun hechas, son verdaderas.

Admiro a mi madre por muchos motivos, y entre ellos, el regalarme su ejemplo de vida humilde, honrada, de sacrificio, generosidad, y repleta de entrega. Entrega por su esposo y por sus hijas.

Ella siempre dice que su mayor orgullo son sus tres hijas, y hasta en eso es generosa. La vida no le ha regalado nada, siempre nos ha hecho ver que para lograr algo se debe derrochar mucho sacrificio. Que conseguir las cosas de un modo fácil y rápido no es el mejor camino. Y es que nuestra mejor carrera de estudios nos la ha regalado ella, la carrera de la vida.

Humildemente, pienso que ser madre es una carrera de fondo. Durante 9 meses hay momentos buenos y otros que no lo deben ser tanto. Poco a poco vamos creciendo y los hijos,  a veces sin percatarnos de ello, nos volvemos egoístas. Egoístas porque nuestra memoria es selectiva y se nos olvida  lo mucho a lo que nuestra madre tuvo que renunciar, y quizá lo siga haciendo, para darnos lo mejor.

Noches en vela, miedos, preocupaciones, decepciones, alegrías… ¡Tanto y nada que le damos! Pero aun así, ahí están, incondicionales.

Una madre ejerce con “título” siempre. En la más tierna infancia, en la complicada adolescencia, en la esperanzadora juventud, cuando nos casamos, pero también cuando nuestra edad y “experiencia de la vida” nos hacen pensar que en nuestra vida actual nuestra madre poco ha de ejercer. ¡Disculpadme, pero es un grave error! El punto de vista de una madre es único, por lo que creo muy conveniente estar siempre receptivo a lo que puedan decir, pues lo harán con amor y conocimiento, más allá de que después cada uno ha de tomar sus propias decisiones, pues en eso también consiste ser adulto.

Hay muchas frases típicas de una madre, pero sin duda la mía tiene un repertorio diferente para  cada una de sus tres hijas. Y es que cuando digo que una madre toda la vida sigue ejerciendo como tal y además debemos disfrutar con ello, pongo el ejemplo de frases típicas de la mía, que aún ahora, a mis 40 años, sigue diciéndome:

  • Me he podido comer medio cocido, pero para mi madre la frase “nena, no has comido nada”, es obligatoria.

 

  • Reconozco que me gusta mucho hablar con ella, y aunque estamos a poca distancia geográfica, al teléfono le damos bastante uso. Si pasa unos días sin llamar y al final acabo llamándola yo, solo descolgar el teléfono dice “justo ahora, hija, te iba a llamar yo…”

 

  • Puedo llevar cinco capas de ropa encima, pero sin duda dirá “abrígate, que después así se cogen los catarros”.

 

Podría seguir y seguir, pero independientemente de la edad que tengas, tú que me estás leyendo, seguramente hayas identificado a tu propia madre con alguna.

Y es que es cierto, ¡MADRE NO HAY MÁS QUE UNA!

¿Y por qué hoy hablo de las madres? Hoy se celebra su día. Será como recordatorio, porque a mi madre la tengo en la mente cada día e instante de mi vida.

No necesito un día como hoy para decirle “te quiero mamá”, o mandarle un beso por teléfono, achucharla cuando estoy con ella, decirle lo orgullosa que me siento de ella por recientes pasos que ha dado que solo los valientes se atreverían a darlos, a hacerle un regalo porque he visto algo que me ha hecho pensar en ella… ¡Celebro tener a mi madre, pero lo hago cada día!

Bello poema he encontrado para este día, a ti mamá que jamás me has soltado de la mano te lo dedico:

“Manos las de mi madre, tan acariciadoras,
tan de seda, tan de ella, blancas y bienhechoras.
¡Solo ellas son las santas, solo ellas son las que aman,
las que todo prodigan y nada me reclaman!
¡Las que por aliviarme de dudas y querellas,
me sacan las espinas y se las clavan en ellas!

Para el ardor ingrato de recónditas penas,
no hay como la frescura de esas dos azucenas.
¡Ellas cuando la vida deja mis flores mustias
son dos milagros blancos apaciguando angustias!
Y cuando del destino me acosan las maldades,
son dos alas de paz sobre mis tempestades.

Ellas son las celestes; las milagrosas, ellas,
porque hacen que en mi sombra me florezcan estrellas.
Para el dolor, caricias; para el pesar, unción.
¡Son las únicas manos que tienen corazón!
(Rosal de rosas blancas de tersuras eternas:
aprended de blancuras en las manos maternas).

Yo que llevo en el alma las dudas escondidas,
cuando tengo las alas de la ilusión caídas,
¡las manos maternales aquí en mi pecho son
como dos alas quietas sobre mi corazón!
¡Las manos de mi madre saben borrar tristezas!
¡Las manos de mi madre perfuman con terneza!”

                                                                                                              Alfredo Espino

 

No dejemos de dar gracias cada día por el hecho de habernos dado el regalo de la vida.

Dedicado a mi madre en especial y a todas las madres que leáis estas humildes palabras que salen del corazón. Unas palabras inspiradas por el amor de una hija.

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

Imagen, propia

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Líderes de nada, esclavos de si mismos

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Artículo publicado por Carmen Prada

Miras a un lado, miras al otro y da igual el color o la ideología, todos quieren pasar por encima de sus adversarios. Lamentablemente, España sufre un mal cada vez mayor, los sectarismos ideológicos quieren tener el poder a costa de lo que sea y de quien sea.

Me hace gracia – porque no gano nada con indignarme – la docilidad de la ciudadanía ante un sistema electoral y político que está diseñado para que los políticos jueguen groseramente con las voluntades de los votantes, planteando o rechazando según convenga pactos de lo más variopinto, regalando senadores que no han sido elegidos por los electores, tomando posesión de cargos sin respetar la ley en el mismo momento de la toma…

Hay muchas maneras de insultar al pueblo, pero lo peor es que al pueblo parece darle lo mismo, por lo que a veces pienso que no merecemos algo distinto a lo que hay. Lo de la búsqueda del bien común suena muy bonito, como la deportividad en el fútbol, pero a la hora de la verdad cada cual mira única y exclusivamente por sus intereses, y los debates políticos son sustituidos por broncas taberneras, la altura de miras y el sentido de estado por el afán de poder y la ambición personal, y la ciudadanía agacha la cerviz, quizá porque los ciudadanos, individualmente, en su vida privada, no son menos mezquinos ni más honrados que aquellos que nos pretenden gobernar.

Que cada sociedad tiene los gobernantes que se merece, es un dicho del que cada día estoy más convencida. Percibo en mi vida cotidiana un creciente individualismo en la gente, un progresivo deterioro en valores, por lo que no me sorprende que el nivel intelectual y ético de los líderes políticos sea a la par cada vez más pobre. No veo capacitado a ninguno para acelerar cualquier solución presente o futura, sino más bien, están buscando sus intereses presentes y futuros… Es triste que el poder se vea como un triunfo, que tras unas elecciones todos reivindiquen la victoria como si eso fuera lo que realmente importa. No hace falta ocupar ningún sillón ministerial en especial si lo que se quiere de verdad es servir a la sociedad, a tus semejantes, a los más necesitados…

El poder puede ser tentador, suculento y confuso. Sin duda, siempre peligroso. Ocurre lo mismo con el dinero. No conozco a nadie a quien el poder o el dinero haya transformado positivamente, haciendo de esa persona alguien más cercano, humano, humilde, fraterno, honesto, brillante… En cambio, creo que todos conocemos a alguien a quien el poder o el dinero lo ha llevado a ser más altivo, materialista, egoísta, corrupto, hipócrita y embustero… y en algunos casos un perfecto imbécil. Afortunadamente, no siempre ocurre, pero el riesgo está ahí.

En el mundo profesional, y muy concretamente en el sector comercial el conozco muy bien por mi larga trayectoria en él, también ocurre a menudo que toca convivir con gente “trepa” capaz de cualquier cosa por conseguir un puesto determinado, o con quien ya lo ha conseguido y se vanagloria de ello humillando a sus subordinados. Confiar un puesto de responsabilidad a alguien, exige no solo una capacitación profesional, o unos méritos constatables, sino también calidad humana que genere corriente positiva en el trabajo, como compañerismo, honestidad, afán de superación, reconocimiento, respeto, sentido de equipo… Aunque sin duda puede ayudar, en absoluto es imprescindible que las personas se lleven bien o tengan formas de ver la vida similares para trabajar juntas de forma exitosa. Es perfectamente posible hacer equipo y que la labor sea fecunda cuando las prioridades y los objetivos se tienen claros y no pasan por mirarse el ombligo, aunque los puntos de vista difieran en ciertos aspectos.

Saber valorar las diferencias como una posibilidad de enriquecimiento compartido puede ser muy provechoso, pero eso exige renunciar a los prejuicios y sectarismos que tienden a etiquetar a las personas, haciendo que nos cerremos a toda la riqueza humana y profesional que el otro puede ofrecer. Caer en este error, no solo es poco inteligente, sino que puede llegar a ser muy costoso, por lo que procuremos rodearnos de personas predispuestas a escuchar y aprender de otras, y  no malgastemos tiempo y energías con quienes levantan alambradas ficticias entre “los que son de los míos” y el resto.

En un equipo, siempre existen distintos carismas profesionales, que si se aprovechan y engarzan harán crecer más y mejor a la empresa, pero la figura de “poder”, si no se ejerce con autoridad moral y sobre todo enfocada a facilitar el desarrollo de las diversas potencialidades, terminará por diluirse en su propia inoperancia o ahogarse por la voracidad de su ego.

 

 

 

 

 

 

 

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

Imagen, Pixabay

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Deja de ser un capítulo en tu vida y construye una novela

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Artículo publicado por Carmen Prada

Hace 24 días, 19 intrépidos NO ESCRITORES de varios países y distintos continentes, decidieron salir de su ZONA DE CONFORT y comenzar un PROYECTO COLABORATIVO que consiste en escribir una novela multiautor. De ahí ha nacido  K-Thar-Sys.

Es cierto que a medida que pasan los días, los capítulos, los cambios de impresiones entre todos los que la estamos construyendo, nuevas inquietudes, todo ayuda a que surjan ideas.

Pasados estos 24 días, os animo a que vosotros mismos descubráis lo que lleváis dentro, y podéis aportar o desarrollar ideas. Este es uno de los ejemplos más reales que os puedo mostrar, y el que yo misma estoy viviendo y saboreando.  Como veis, hay maneras CREATIVAS de que PERSONAS NORMALES hagan juntas COSAS EXTRAORDINARIAS.

¿Creativas? ¡Por supuesto! Ya sabemos que el que más o el que menos, si hoy por hoy no nos desmarcamos y hacemos cosas diferentes del resto, seremos más de lo mismo. De ahí ese importante salto que debemos llevar a cabo en nuestras vidas, saliendo de la zona de confort.

Nos dijimos, ¡hagamos algo diferente! Y cómo no, servidora levantó la mano y junto al magnífico profesional en Comunicación y Márketing, Vicente JRull, (que también forma parte de esos 19 “locos”), nos pusimos en marcha, él se encargó de la música y montaje del vídeo que a continuación os muestro, en el que la voz e inspiración de las palabras son de quien esto escribe.

Me voy a atrever a pediros algo, mientras lo escucháis (es muy importante) dejaros llevar por la voz y los mensajes, al igual que por la hermosa melodía. Que todo os envuelva. Después de que lo hagáis os diré por qué…

Si os ha gustado, os animo a sumaros a nuestro canal de YouTube

Confío en que hayas podido disfrutar del vídeo tal y como te he recomendado. Os preguntaréis, ¿pero por qué nos has pedido esto, Carmen? Muy sencillo, reconozco que cuando lo grabé tenía una especie de guión hecho por mí. Una vez que comencé, las palabras fluyeron solas, me di cuenta que no necesitaba ningún guión, que las preguntas y reflexiones que iban apareciendo a medida que lo construía, podían formar parte de la vida de cualquiera. Cuando vi el resultado final, me hice las siguientes preguntas que os quiero trasladar a vosotros para que las reflexionéis. ¡En esta ocasión os toca trabajar!

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  • ¿Te sientes el protagonista de tu vida? Es importante que tengamos nuestro plan de vida, que no nos conformemos con dejarnos llevar por la corriente de los acontecimientos…
  • ¿Compartes tus inquietudes o temores? El hacerlo nos puede ayudar a nosotros mismos, pero sin duda quizá abras los ojos a aquella persona a la que se lo estás confiando.
  • ¿Has pensado en algún momento que tu vida puede dar un giro inesperado? Quizá a alguno de vosotros ya le ha sucedido. ¿Estás preparado para ello y has adquirido esa capacidad de adaptabilidad?
  • ¿En cuántas encrucijadas te has visto envuelto en tu vida? Una reflexión a tiempo ayuda a sopesar la situación y tomar decisiones.
  • ¿Crees que valoras lo suficiente a todas esas personas que han estado o están a tu lado en momentos importantes de tu vida? ¡No les des la espalda, ellas no lo hicieron!
  • ¿En qué circunstancias tomas decisiones importantes? Debería ser en momentos de calma, sosiego y estabilidad emocional…
  • ¿Vives la vida con la que has soñado? En esta pregunta que me parece tan importante, quiero dar mi punto de vista al respecto. Los SUEÑOS están en continuo movimiento, jamás dejes de luchar por ellos. Seguro que a la pregunta que acabo de realizar, la mayoría responderíais que NO, ¡no os asustéis, es normal! Tendemos a idealizar demasiadas cosas, y este hecho nos lleva muchas veces a continuas frustraciones.

No existe la vida perfecta, ni tan siquiera la soñada. Debemos ser ambiciosos cada día mientras la construimos, pero a la vez tener claro cuáles pueden ser nuestras limitaciones. Quizá deberías llegado este punto preguntarte, ¿qué quieres realmente hacer con tu vida? Pero eso sí, no pidas permiso ni opiniones de algo tan importante a nadie, porque solo tú debes tomar el mando y ser el capitán de tu barco…

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

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Vídeo: Vivace 3.0 Agencia Comunicación

Voz: Carmen Prada / Música: Vicente JRull

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Práctico entre tú y yo, arriesgado si somos muchos

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Artículo publicado por Carmen Prada

“La naturaleza nos dio dos ojos, dos orejas y una boca para que pudiéramos observar y escuchar el doble de lo que hablamos”. Epícteto.

 

Reconozco ser poco usuaria de los grupos de WhatsApp, salvo aquellos en los que es indispensable tener presencia, especialmente por motivos profesionales.  Se habla mucho últimamente de ser partidario o no de que las empresas los utilicen como un instrumento más de comunicación.

Mi humilde experiencia al respecto, y me atrevo a decir que seguramente muchos de vosotros ya habréis pasado por lo mismo, es que en dichos grupos están a la orden del día los malentendidos, las interpretaciones erróneas, las frases desconcertantes o ambiguas… Y todo ello, porque no nos esforzamos lo suficiente en empatizar con la persona que tenemos al otro lado del teléfono, y que incluso en algunas ocasiones ni conocemos personalmente. Y es que para llegar a entender realmente a alguien, hay que practicar y bastante la empatía.

Si ya en la mayoría de los casos nos cuesta comunicarnos con claridad en persona, cuando tenemos la posibilidad de observar gestos, movimientos, de poder mirar a los ojos, expresiones, énfasis en ciertos puntos de la conversación… ¡Imagínate en una conversación por WhatsApp!

¿Y cuál puede ser el motivo por el que en varias ocasiones no nos entendemos ni en persona? Sencillamente porque no sabemos escuchar, ¡así de claro! Es más, habréis escuchado muchas veces como respuesta la famosa frase “sí, ya te he oído…” ¡Pues no, no tenemos que oír, sino escuchar!

Esto lo que habitualmente denominamos escucha activa. Para que se me entienda, saber escuchar es tanto o más importante que saber hablar. La escucha activa es un elemento indispensable en la comunicación eficaz, y se refiere a la habilidad de escuchar no sólo lo que la persona está expresando palabra por palabra, sino también los sentimientos, ideas o pensamientos que subyacen a lo que se está diciendo.

Es tan importante, que volviendo al tema del WhatsApp, tenemos que tener la capacidad suficiente como para saber, en este caso, leer con atención y ponernos en el lugar del que está al otro lado. ¿Difícil? No te voy engañar, no siempre es fácil.

Después de todo lo que acabo de decir, ¿de verdad piensas que es un medio de comunicación altamente eficaz? Sin ningún tipo de duda, no es el más propicio, aunque no niego que sí es muy cómodo. La comodidad, algo que ha arraigado en nuestras vidas y de qué manera…No siempre para bien.

Piensa un poco.

¿Cuántas explicaciones te han pedido por una frase que no han sabido interpretar o tú no has expresado correctamente?

¿En cuántas ocasiones has tenido que aclarar que “eso” no era lo que querías decir?

¿Cuántos conocidos o amigos has perdido o te has alejado de ellos por el mal uso de este medio?

¿Tenemos la oportunidad de revertir la situación en todos los casos de las meteduras de pata?

Y en el trabajo, ¿cómo te tomas las órdenes de tu superior por esta red?

¿En cuántas ocasiones la has utilizado para escribir tú la última palabra con el enemigo número 1 que tienes de compañero?

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Y claro, cuando hablamos de grupos en los que son muchas las personas que intervienen, tenemos que tener en cuenta además el carácter de cada uno, sentido o no del humor, conocerlos en profundidad para saber con qué y con qué no se les puedes hacer daño, respetar los turnos de respuesta para no caer en la falta de respeto, no utilizar la ironía o el sarcasmo a través de esta red, acompañar a alguna de las frases con emoticonos que puedan aclarar en mayor medida el sentido que le queremos dar, aprender a escuchar entre líneas, dedicar más tiempo a aquel que tenga mayor problema para comunicarse…

Detrás de cualquier red social, y cómo no de ésta que es el WhatsApp, también se esconde gente tóxica y además con claras intenciones de maldad. Sí, tal cual, ¡maldad! Para muchas de éstas, son medios de comunicación en los cuales enmascaran sus carencias, necesidades y pobrezas, tomando uno de estos dos roles:

  • el que manipula, capaz de tergiversar frases para su bien personal, apropiarse de ideas, insiste empecinadamente en tener siempre la última palabra, no sabe hacer otra cosa que poner a todo trabas en vez de dar soluciones, aparenta ser esa persona que jamás ha sido, tira la piedra y esconde la mano e incluso llega a herir y mucho a personas altamente sensibles.

  • O ese otro que va dando lástima y continuamente utiliza el victimismo para llamar la atención.

Nunca olvidemos que usemos el medio que usemos para comunicarnos, del otro lado siempre hay una PERSONA.

Una PERSONA con diferentes estados emocionales, con días más sensibles que otros, personas que para abrirse necesitan estos medios y así poder expresarse, personas que están pasando por momentos en su vida complicados, personas con momentos de tristeza y añoranza, personas con altibajos… En definitiva, no es un número de teléfono que tienes agendado con un nombre, quizá puede ser esa persona que por falta de comunicación o un malentendido, pase de ser una gran amistad a algo irrecuperable.

 

 

¿Grupo de WhatsApp como medio de comunicación en el trabajo? ¡Sin duda, yo lo evitaría! Este punto da para mucho.

 Una última cosa, evita un burofax en tu buzón por una conversación por este medio…

 

 

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

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Cuando escribo, me desnudo ante vosotros

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Artículo publicado por Carmen Prada

 

Quizá el post de hoy no sea apto para todos los públicos, ya que una vez más, pero quizá más que de costumbre, hablaré desde la experiencia y el corazón, porque cada día estoy más convencida de que unir ambas partes de nuestro ser puede ser compatible y doblemente enriquecedor.

Hace escasos días estuve muy gustosamente hablando por teléfono con uno de los que considero más grandes profesionales dentro del mundo de los blogueros y una persona en continuo desarrollo, y que mueve a una cantidad inmensa de fieles. Cosa por otro lado que no me extraña, solo hay que leer sus palabras que suenan a melodía, a la vez profunda y fácil de entender por cualquier persona mínimamente inquieta…

Éste es nada más y nada menos que Luis Juli Aydillo , quien durante la conversación me confesó que estaba encantado de estar rodeado de personas talentosas, ya que según su criterio, que comparto, en ningún momento lo ve como una peligrosa competencia, sino más bien como una oportunidad continuada para su propio desarrollo personal. Me sorprendió, porque durante la charla me dijo “Carmen, eres muy buena, tienes muchas personas que te leen cada día, más de las que te puedes imaginar, y ¿sabes por qué?, porque eres auténtica, no hablas desde las palabras de otros o desde algo que ya ha sido escrito y todos podemos buscar. Hablas desde la experiencia, el conocimiento personal y las emociones…”

Sus palabras me hicieron pensar, además de ruborizarme, ya que es algo que varias personas y profesionales que siguen mis humildes escritos testimonian.  Una cosa sí es segura, y es que lo que escribo no lo saco de un manual, sino de lo que he vivido en el pasado o en el momento presente.

Quizá por casualidad, o quizá no, algunos días después una persona a la que aprecio mucho, y que está involucrada junto a mí y varias personas más en el proyecto K-Thar-Sys, me acabó confesando que la inspiración de sus dos recientes artículos, con los que ha retomado su brillante actividad bloguera tras un tiempo de descanso, le había venido al percatarse de mi forma de escribir, transparente, sincera y cercana, con anécdotas y ejemplos de la vida real. Este enorme profesional es Antonio Fuentes-BLOG.

Después de haber reflexionado al respecto de estas dos conversaciones tan recientes, he llegado a la conclusión, y además deseo pronunciarme desde la humildad y el respeto, que si de verdad queremos aportar conocimientos, soluciones, estrategias, ayudas… a todas esas personas para las que escribimos, yo sin todos vosotros no sería nada. No podemos basarnos en un buscador. Me da igual, llamémosle Google, Mozilla… O quizá tirar de hemeroteca de un modo muy recurrente, o copiar y pegar textos y definiciones de la Wikipedia. Tampoco veo que sirva de mucho basarnos en manuales de cursos en los que nos hemos desarrollado como profesionales, e incluso utilizar palabras demasiado técnicas, aptas solo para especialistas de determinados sectores.

En mi caso, necesito algo más que palabras técnicas y rebuscadas que me hagan parecer más intelectual y desarrollada profesionalmente. ¿Realmente de eso se trata? Jamás me he prestado a ese juego.

Escribo para compartir con los que me leen mis sueños, aspiraciones, reflexiones, alegrías y pesares, e intentar que el enriquecimiento sea recíproco, pues recibo aportaciones muy sabias e inspiradoras, así como críticas constructivas. Lo he asumido desde que me he embarcado en esta preciosa pasión, la de la escritura de la mano de la experiencia. ¡No de cualquier experiencia, sino de la mía personal!

No me siento capaz de hablar de algo que no he vivido en mis carnes de un modo u otro, porque mis escritos estarían vacíos de credibilidad. ¡Ojo, y esto es una crítica hacia mí!, no hacia otros profesionales que proyectan sus conocimientos en palabras de otro modo.

Está claro que cada uno intenta llegar al público que de un modo u otro le interesa, intenta mostrar sus conocimientos, utiliza a veces tecnicismos porque con ellos se siente más cómodo… ¡Y nada de esto estoy criticando!

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Lo que quiero mostrar es que mi público objetivo son las PERSONAS. Me da igual si son directivos, gerentes, cargos intermedios, asesores comerciales, limpiadores, ganaderos, agentes forestales, diseñadores gráficos, administrativos o personas en búsqueda activa de empleo.

¡Escribo para todos y para que se me entienda! A estas alturas, si aún continúas leyéndome y eres de los que me has visitado por el título del post, te doy la bienvenida. Si eres un habitual, no necesito explicarte mucho más. Si eres de los que juegan en el equipo “técnico”, encantada por seguir enriqueciéndome, ya que soy como una esponja. Y si por otro lado eres de los que después de lo que has leído no piensas volver a leerme, me doy por satisfecha porque has llegado hasta aquí y me conoces un poquito.

Las soluciones, los ejemplos, los consejos, los hábitos, los errores, los éxitos y fracasos…, entiendo se deben mostrar como personas que somos, para que nuestros queridos fieles perciban esa credibilidad.

No importa que se muestren mis impurezas, mis miserias, mis experiencias, mis fracasos, mis caídas… Con todo ello lo que intento es ayudar a PERSONAS. Y me da igual su condición, personal y profesional, escribo por y para PERSONAS, siempre.

Para terminar, quiero agradeceros de todo corazón a todos los que, de un modo u otro, seguís este blog, por vuestras aportaciones, sinceras y edificantes, que tanto me ayudan y ayudan a otras personas, pues desde el principio he querido que este espacio tenga un aire familiar, sin menoscabo del rigor profesional, y por ello a los artículos de temática profesional que cuelgo entre semana les acompañan los del fin de semana, con un enfoque más personal y no pocas veces íntimo, en donde intento transmitir y compartir mis inquietudes y vivencias.

A todos ¡¡gracias y a seguir soñando y luchando por esos sueños!!

 

 

 

 

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

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¡No te creas un bicho raro! Mira alrededor

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Artículo publicado por Carmen Prada

No sé si alguna vez os habéis encontrado en la situación en la que parece que nada encaja y de repente uno explota. Llegado este punto, nos sale la famosa frase -o por lo menos en mi caso reconozco haberla utilizado- de  no me entiendo ni yo.

¡Esa sensación existe! Vivimos deprisa, sin parar a reflexionar, rodeados de personas… ¡Sí, de muchos tipos de personas! Y muchas veces nos da la sensación de sentirnos incomprendidos.

¿Incomprendidos por qué?:

 

  • porque no nos escuchan.

 

  • Porque con demasiada frecuencia nos sentimos solos.

 

  • Porque muchas de las personas de las que nos rodeamos no nos inspiran verdadera confianza.

 

  • Porque no nos sentimos libres para expresarnos o actuar.

 

  • Porque dependiendo de qué tema quieras hablar, tienes que tener en cuenta emociones, tendencias, sentimientos… de las personas que tienes enfrente.

 

  • Porque muchas de nuestras amistades son superficiales y no nos llenan…

De todo lo anteriormente nombrado, viene también la famosa frase de “no me entiende nadie…” Y así es, es un estado emocional que nos envuelve negativamente y que en muchas ocasiones nos hace sentirnos unos “bichos raros”.

¡No permitas que te vuelva a suceder! O por lo menos vamos a comenzar por hacer algo diferente a lo que hasta ahora hemos hecho. ¡No eres un bicho raro!, ¡ni siquiera eres un bicho! Sino más bien una persona que en muchos casos puede estar en el sitio equivocado y con las personas erróneas. No hay nada mejor que un claro ejemplo.

Recién estrenado el nuevo año, un grupo de enormes profesionales y servidora, nos planteamos el hecho de hacer posible algo diferente. Entre todos nosotros existen perfiles profesionales de todo tipo: psicólogos, coach, escritores, formadores, abogados, orientadores de empleo, diseñadores de márketing… ¡Un poco de todo, como en botica! Y entre conversaciones y conversaciones mediante un grupo de WhatsApp, llamadas, intercambio de opiniones, reflexiones, ingenio, ambición sana, innovación, creatividad y una dosis increíble de trabajo en equipo e ilusión, nació K-THAR-SYS.

K-THAR-SYS es una Novela Multiautor, en la cual cada día se escribe un capítulo nuevo. Trabajamos bajo un seudónimo, sin saber los lectores qué autor está escribiendo. Se publica cada día a las 12 horas, y a esa misma hora la persona que se encarga del capítulo del día siguiente lo lee como el resto de los seguidores, con un margen de tiempo de solo hasta las 22 horas de ese mismo día para enviar el nuevo capítulo a la persona que se encarga de publicarlo cada día.

Me gustaría nombrar una a una a estas increíbles PERSONAS, que antes de otra cosa eso son, que me acompañan en este proyecto. Pero sobre todo y ante todo, en el desarrollo personal y profesional que me están regalando de modo generoso:

  • Manuel Calle Mena.
  • Susana Álvarez Fernández.
  • Héctor Trinidad.
  • Mayte García Pérez.
  • Teresa Hernando De Felipe.
  • Laura Varó Pastor.
  • Vicente JRull.
  • Concha Zancada.
  • Antonio Fuentes.
  • Fernando Álvarez Flores.
  • Águeda Orientadora.
  • Maxi Peñas.
  • Claudia Sogamoso.
  • Rosa Palmer.
  • Fabrizzio Ponce.
  • Felipe García Pérez.
  • Cristina Shima.

Con todo esto, no solo os invito a que os adentréis en la novela, ¡que por supuesto estaría encantada! También quiero expresar lo que para mí esta experiencia está significando, al trabajar en la distancia, sin poner cara a la mayoría de estas personas,  algunas de ellas de muy lejos, nada más y nada menos que desde América, sin un contacto visual… Pero eso sí, con grandes dosis de cosas positivas, sin duda importantes.

La implicación de todos y cada uno de ellos. La complicidad que ya existe entre nosotros. La confianza de compartir las penas y cómo no, celebrar las alegrías. El intentar ayudar o motivar a aquel que tiene un mal día. Los momentos para reírnos también tienen cabida y mucho, esta práctica la utilizamos a diario y os puedo decir que por momentos ayuda mucho. El compromiso que cada uno muestra en el proyecto. La comunicación, comunicación y más comunicación… Gracias a todo esto y más, ¡hemos hecho una piña de PERSONAS!

Compartir temas trascendentales, de determinada importancia, problemas para los que siempre hay alguien que tiene una solución, sentir esa confianza que casi creía imposible al no conocerles personalmente, sentirme libre para hablar de lo que sea, y sobre todo el darme cuenta de que ¡no me siento un bicho raro! Me ha hecho pensar y mucho…

¿Podríamos llamar amistad a este vínculo tan humano en el que se ha convertido?

Te animo a que busques algo así, personas con las que te identifiques, con unas inquietudes similares a las tuyas, que te saquen una sonrisa a diario, con las que te sientas libre aunque sin herir a nadie, disfrutar y compartir pequeños o grandes proyectos. Ilusiónate y hazlo saber, pero si tienes un día malo, es importante que tengas la posibilidad de compartirlo…

¡No creas que es imposible, hay muchas personas que lo han logrado!

Me gustaría que te quedases con esta frase de mi cosecha, “rodéate de los mejores, de los que te hagan crecer, de los que puedas aprender… Pero sobre todo y ante todo, rodéate de PERSONAS, no de personajes”.

 

 

 

 

Os dejo los enlaces de K-THAR-SYS para si os apetece y sin duda os animo a ello, podáis echarles un vistazo, y ¿por qué no?, ¡compartirlos! ¿Nos acompañas?

Blog, https://ktharsys.blogspot.com.es/

Canal YouTube, https://youtu.be/qjXmvHx9sZI

Instagram, @ktharsys

Twitter, @KTharSys

Facebook: K-THAR-SYS

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

Imagen cedida por K-THAR-SYS

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Nuevo año, ¿avanzas tú o “te avanzan” como una marioneta que se cree libre?

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Artículo publicado por Carmen Prada

Uno de mis deseos para este año que está dando sus primeros pasos, es que los que me seguís habitualmente continuéis haciéndolo y aportando, y a las nuevas incorporaciones, ¡bienvenidos a vuestra casa!

Quizá Sus Majestades los Reyes Magos hayan sido generosos con muchos de vosotros. Entre los regalos más cotizados y solicitados siempre están la ropa, joyas, una pequeña escapada, unas gafas de sol nuevas… Pero por encima de todos, las nuevas tecnologías. Las tabletas, los ordenadores, y cómo no, los teléfonos móviles.

Como habéis podido observar, todos esos regalos son bienes materiales, tangibles, de esos de los que pronto nos cansamos o echamos a un lado. Hay algunos que no tardan en pasar de moda, y estos últimos que he nombrado, además de ser frágiles, hay una alta probabilidad de que pronto los cambiemos o se nos estropeen, pues están diseñados para ello.

Y yo me pregunto, ¿nosotros nos renovamos también, o solo lo hacemos con las cosas materiales?

Con el comienzo de un nuevo año:

  • ¿hemos buscado el momento más idóneo para hacerlo?
  • ¿Nos hemos atrevido a mirarnos por dentro con franqueza?
  • ¿Hemos analizado lo que hemos visto en nuestro mundo interior?
  • ¿Te vas a atrever ahora a dar el paso que debas dar para crecer en los aspectos de tu vida que más necesitas, aunque no sea cómodo?
  • ¿Aunque el año no ha hecho más que comenzar, ya has dado pasitos quizá cortos pero firmes, o te sigues engañando a ti mismo?

Vuelvo por un momento a las nuevas tecnologías, que es una reflexión que creo es el momento idóneo para ponerla sobre el papel. Por ejemplo, los teléfonos móviles, avanzan a pasos agigantados. Para nosotros, y más como profesionales, éstos deben estar siempre a la última ante cualquier necesidad que nos surja, ya que nos facilita mucho nuestro día a día. En ocasiones, aun sin tener ciertas necesidades ya tenemos en nuestras manos lo último de lo último. Tanto, que se ha hecho un protagonista imprescindible en nuestras vidas.

A menudo escucho a personas o conocidos que comentan, “no sé qué le sucede al móvil, llevo 5 años con él y nunca me ha dado ningún problema, y ahora de repente me aparece continuamente el aviso de memoria llena”.

Durante muchos años he sido Asesora comercial durante años, y orgullosa de ello, como muchos de vosotros ya sabéis, y además durante bastante tiempo mi actividad ha estado vinculada a las telecomunicaciones. Por lo que cuando alguna de estas personas me lo comenta, y además sorprendidas de lo que les está sucediendo, siempre les digo lo mismo. “Los móviles tienen una memoria determinada, de hecho la misma ahora que el día que lo estrenaste. Las aplicaciones que tienes instaladas, dices que son las mismas, ¡y no lo dudo! Pero lo que no es lo mismo es lo que pesan –para que todos me entendáis- las aplicaciones, puesto que las actualizaciones de las mismas, que además nos encantan… son las que hacen más pesadas éstas que siempre hemos tenido.”

 

¿A qué viene todo este rollo que os he soltado? ¡A que las nuevas tecnologías están en un continuo desarrollo vertiginoso!

¿Y nosotros, evolucionamos del mismo modo? ¿Nos desarrollamos y reseteamos con la necesidad que lo hacen los ordenadores, los teléfonos móviles…?

Me da la sensación en muchas ocasiones, prácticamente todos los días, que su desarrollo se convierte en nuestra involución como personas. Nuestros juguetitos son año a año más sofisticados, pero yo no percibo que las personas sean igualmente año a año más rebosantes de valores humanos como la honestidad, la generosidad o empatía. Ni siquiera mejor educadas, y ya se sabe, la buena educación supone media virtud. Pues yo no veo esos avances.

Anteriormente hice una pregunta, ¿nosotros nos renovamos por dentro?

 

  • Debemos ser conscientes de que nuestro desarrollo personal también necesita de “actualizaciones” de vez en cuando. Nosotros mismos debemos encontrar el mejor lugar y momento para llevar a cabo este proceso. Estos momentos de encuentro con nuestro yo más íntimo son necesarios para descubrir el camino a seguir, o incluso advertir que pueden existir varias sendas que nos llevan a la misma meta pero sin el mismo desgaste.

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  • Cierto, puede ser que cuando observemos nuestro interior nos demos cuenta que hay demasiadas piezas sueltas. Piezas imprescindibles para que nuestra vida se desarrolle del modo más óptimo posible. ¡Ya hemos encontrado algo, es un buen comienzo!

 

  • De poco sirve darnos cuenta que debemos evolucionar, renovarnos, desarrollarnos, crecer personal y profesionalmente, si no hacemos nada para ello. Seguiremos estancados en una “versión antigua”, con lo que después no lamentemos que otras personas nos adelanten por la derecha…

 

  • Llegado este punto, nos entra el miedo en el cuerpo. Apuramos al máximo nuestras oportunidades y en ocasiones ya es tarde. ¡Si cumples contigo mismo, lo harás con tus metas! Empieza con la descarga de todas las “actualizaciones” y ponte al día. Fija tu meta, tu objetivo, tu sueño y da el primer paso. ¡Esto solo depende de ti!

          Disfruta y goza con la sana competencia con otros profesionales, como lo hacen las grandes              y conocidas marcas derivadas de la tecnología.

 

  • Ahora sí, renovado y actualizado seguro que ves las cosas de manera diferente. Muchos de los miedos van a desaparecer, puesto que todo tu potencial se ha activado y vas a por todas.

Muchas veces nos dejamos llevar por la corriente sin pararnos a reflexionar sobre nuestra creciente dependencia de las máquinas, y llegamos a estar a su servicio, cuando nunca debería dejar de ser a la inversa, pues son meras herramientas. La máquina por excelencia somos nosotros mismos, nuestro cuerpo y especialmente nuestro cerebro. Y esa maquinaria, la única realmente valiosa e insustituible que tenemos, la debemos mimar y potenciar. No nos podemos permitir el lujo de que nuestro entorno profesional, el desempeño de nuestras tareas diarias, la falta de adaptabilidad, la inadecuada comunicación, los miedos a los cambios repentinos… nos superen.

No digo que sea fácil, pues exige capacidad de introspección, disciplina, sinceridad con uno mismo y la suficiente inquietud como para no acomodarse y fiarlo todo a los avances tecnológicos, esos que nos hacen la vida más fácil, pero que también pueden llegar a idiotizarnos si no estamos alerta.

¿Avanzas tú o “te avanzan” mientras te dejas llevar?

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

Imágenes de Pixabay

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