Sí, me quiero

deshojando-margarita1

 

Artículo publicado por Carmen Prada

 

Cada día está dibujado multicolor, aunque en el cielo haya nubarrones. Carmen Prada

Me gustaría hoy dejar una reflexión en el aire, ¿en cuántas ocasiones te levantas por la mañana, te miras al espejo y no te reconoces? Algo así puede suceder por varios motivos.

Creemos estar viviendo nuestra propia vida, una vida de la que nosotros mismos somos arquitectos, pero cada mañana algo nos dice que no es lo que vemos.

Aspirar a la perfección y tener temor cada día de no dar la excelencia de nuestra persona a los demás, nos hace vivir en un tremendo estrés, a la par de ir de decepción en decepción. ¡No podemos pretender ser perfectos, porque sencillamente es imposible!

¿Por qué nos cuenta tanto pronunciar un NO? Puede que la inseguridad y el miedo a quedarnos solos, a no ser complacientes con los demás, a pensar que de este modo no nos encontraremos enemigos… ¿Pero alguien te ha dicho que no se puede agradar a todas las personas? Este hecho nos aleja de nosotros mismos, pasamos a ser carne de cañón para los “depredadores”.

¿Cuándo fue la última vez que alguien te dijo que creía en ti? ¿Cuándo la que te dijeron “vales mucho? Pero aun así, nos seguimos reconstruyendo en la perfección dejándonos llevar por la inseguridad. Si los demás confían en ti y son conscientes de tu valía, ¿quién eres tú para ser tu mayor enemigo?

pink-daisies-2121592_1280.jpg

Después de esta reflexión, mírate a este espejo

La vida no es sencilla, tiene muchas curvas, nos encontramos con muchos obstáculos, hay momentos en que da giros inesperados, nos damos de frente con decepciones, situaciones que nos hacen derramar lágrimas, a veces nos gustaría mandarlo todo a la porra…, y después de todo este cúmulo de catástrofes, llegamos a pensar que los culpables de todo somos nosotros mismos y que no servimos para nada.

Y ahora te pregunto, ¿te quieres? Te invito a que te hagas esta pregunta literalmente y  además en voz alta. Y te estarás preguntando, ¿y cómo lo voy a saber?

  • ¿Tomas tus propias decisiones?
  • ¿Sonríes cada día?
  • ¿Decides quiénes son las personas que te rodean?
  • ¿Has decidido cuidar tu imagen personal por y para ti?
  • ¿Tienes confianza en ti mismo?
  • ¿Confías en ti?
  • ¿Contagias alegría y positivismo?
  • ¿Eres valiente y tenaz?
  • ¿Eres consciente de tus imperfecciones y vives con ellas?
  • ¿Sueñas y luchas por tus sueños?

 

Podría seguir, pero en definitiva, empieza por creer en ti mismo cuando tú eres la única persona que no lo hace.

¡Siéntete capaz de todo! Acepta los errores y conviértelos en posibilidades.

¡Vive, ama, siente!

¡No pases por la vida de puntillas, haz ruido!

¡Exprime al máximo cada instante del que disfrutes!

¡No dejes que nadie te diga “no puedes”!

¡Baila bajo la lluvia y descansa bajo el sol!

¡Llora sin temor cuando tengas que hacerlo, pero sonríe cuando algo lo merezca!

¡Pronuncia te quiero!

 

La vida pasa demasiado rápido como para que dejes escapar grandes momentos y segundos de felicidad.

Y ahora, ¿te vas a poner manos a la obra para dar de ti lo mejor a los demás? Recuerda que antes, te tienes que querer…

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

Imágenes, Google y Pixabay

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.

Esos golpes me hacen más fuerte

 

p

 

Artículo publicado por Carmen Prada

 

La única forma de no despertar envidia es no destacando. Si quieres destacar, acostúmbrate a ella.

¿Qué provocan los celos y la envidia en el mundo laboral? Un estrés derivado de la competitividad insana, habitual en el ámbito profesional.

El celoso o envidioso es un perdedor nato, con falta de personalidad y valores, sabe de antemano que tiene la batalla perdida y, ¿esto qué provoca? Un desagradable sentimiento de frustración y carencia.

Hace escasos días me vi envuelta en algo así, ¿por qué lo quiero compartir con vosotros? Sencillamente para mostraros mi actitud, no digo que sea la más correcta, pero os hablo de mis emociones en ese mismo momento y en mi reacción posterior al hecho.

Alguien escondido cobardemente tras un perfil falso en la Red Social más conocida y popular, me difamó y calumnió gravemente con respecto a mi desempeño profesional, publicando las mismas infames acusaciones en varias de las publicaciones que tengo en mi perfil profesional. Inconvenientes que tienen las Redes Sociales y a los que una sabe que está expuesta…

Hace escasamente poco más de un mes he comenzado mi propio proyecto, volcada totalmente en mi pasión, las PERSONAS. Trabajando con las empresas y profesionales la formación, el liderazgo, la resolución de conflictos, técnicas de ventas, gestión de equipos, selección de personal… Pero también con las PERSONAS que están en búsqueda activa de empleo. Desde que comencé, he sido consciente de que el camino no sería fácil, pero en esta vida apuestas por todo o eres perdedor. Esta última opción jamás la he barajado.

Mi ciudad, Ponferrada, es pequeña, y con un poco de ruido que hagas, ¡saltan todas las alarmas! ¿Dónde? En aquellos que viven en una inseguridad y miedo permanentes.

Reconozco que cuando vi tales difamaciones, no daba crédito. Lo cierto es que mi incredulidad alcanzaba tal punto que no era capaz de concebir que alguien pudiese hacer algo así.

Mis sentimientos fueron de tristeza, decepción, rabia, impotencia…, pero a medida que las horas iban pasando y me di un tiempo para reflexionar, me dije, ¡no has de temer nada, Carmen, si confías en ti plenamente! ¡Crees en lo que haces! ¡Vives por y para las personas!

Llegaron a mi mente frases como “si eres envidiada no tienes la culpa, será que las cosas las estás haciendo bien y eso escuece”.

Podría haber eliminado esos dañinos comentarios y ya estaba, pero después de reflexionar y con la mente fría, me dije: “lo vas a hacer público, que sean las personas que realmente te conocen personal y profesionalmente las que hablen por ti”. ¡Y así lo hice!

Solo tengo palabras de agradecimiento a los cientos de personas que de un modo u otro me apoyaron, me hicieron sentirme arropada, me valoraron y algunos de ellos con gran contundencia denunciaron tales hechos. Esta emoción no la puedo describir con palabras, pero no faltaron las lágrimas y en abundancia…

¿Cómo reaccioné a tal indignante hecho? Creciéndome, convirtiendo este acontecimiento tan desagradable en una gran oportunidad, levantándome y con elegancia, no dando opción al desánimo ni al abandono. Sé que sin duda la clave está en que creo plenamente en mí y en mi honestidad.

Me queda mucho camino que recorrer, pero mientras lo estoy realizando, no dejo de potenciar la autoestima, además de confiar en mis capacidades.

De este hecho he sacado muchas conclusiones, que te deseen mal y te intenten dañar no es culpa de uno, no está de nuestra mano, sino es responsabilidad únicamente de la otra persona. Con lo que si vas por la vida de frente, con honestidad, honradez, fiel a unos determinados valores…, no debes sentirte culpable por las carencias demostradas por otras personas.

No sé si con esta experiencia personal voy a poder ayudar a alguien a cómo afrontar estos reveses de la vida. Aun así, me gustaría dirigirme a dos tipos de personas:

 

  • si sientes celos o envidia, me atrevo a decirte que esos sentimientos no harán nada bueno de ti, salvo hacerte sentir más mezquino, vivir aún más estresado y a disgusto con la vida.

 

  • Si tú eres la víctima, no te sientas mal. No tienes la culpa de hacer las cosas bien.

 

 

Aprovecha los golpes para convertirlos en oportunidades. De esa forma, los que quieren hundirte verán cómo sus canalladas no hacen más que servirte de impulso.

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.

Por las lágrimas de tantas mujeres

attractive-1867127_1920.jpg

Artículo publicado por Carmen Prada

Sin duda, hoy se celebra un gran día, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. ¿Que alguien no se había enterado? No me lo creo… Llevamos una semana viendo como en las RRSS se mueven imágenes, frases, reflexiones… acerca de este día.

Pero me da la sensación de que es una celebración sin continuidad, ni en las formas ni en el contenido. Hoy todos estamos con las mujeres trabajadoras, muy bien. ¿Y el resto del año?

Aunque también he de decir que escucho frases como, ¿y por qué no existe el día del hombre trabajador? Perdonadme, pero es un jardín en el que no me quiero poner a podar en esta ocasión.

El mayor ejemplo de mujer trabajadora lo tengo cerca, pues crecí al lado de una. Mi madre ha sido una mujer con una capacidad de sacrificio como pocas he conocido. Aún recuerdo cuando de madrugada se iba a trabajar y no regresaba de su larga y dura jornada entre escobas y fregonas hasta el mediodía. Y por la tarde, apenas después de comer, otra vez a la tarea. Soy la mayor de tres hermanas. Jamás nos dejó al cuidado de nadie, aún a día de hoy recordamos cómo se las arreglaba para que la educación de sus hijas no recayese en nadie más que en ella y mi padre, que por motivos laborales también se pasaba viajando toda la semana.

Mi madre, una mujer que cumple con todos los requisitos de Mujer Trabajadora. Y digo bien cumple, porque año tras año observo cómo para ser considerada Mujer Trabajadora debes cumplir tres requisitos:

  • ser mujer, evidentemente.
  • Trabajar fuera de casa.
  • Ser madre.

 

Con lo que quizá, algunas mujeres que no cumplen con los tres, entre ellas yo, se estén planteando, ¿hoy es mi día? Es una reflexión que dejo en el aire, y que cada uno la conteste según lo crea oportuno.

Por todos estos motivos, y durante muchos momentos del año, nos olvidamos de otro tipo de MUJERES, de las que hoy me quiero acordar.

Son esas mujeres que he podido conocer sobre todo en los últimos años, por mi profesión. Esas que su autoestima está lastimada, su esperanza tocada, su orgullo dañado. Os estaréis preguntando, ¿pero de qué mujeres estás hablando, Carmen? Quizá alguna de vosotras ya se haya percatado de qué perfil de mujer hablo.

Son esas que, con lágrimas en los ojos y una mirada desgarradora me confiesan:

  • buscaban una chica más joven;
  • no cumplía con los requisitos de buena presencia que pedían;
  • me han descartado cuando me han preguntado si tenía hijos, y ya sabes que los tengo;
  • mi físico no es el adecuado según el perfil que buscan;
  • cuando respondí que sí deseaba tener hijos, terminó la entrevista;
  • me han echado de mi puesto de trabajo porque no cedí a las insinuaciones del jefe;
  • me he quedado embarazada, y después de darlo todo por la empresa, me han echado a la calle;
  • estoy desesperada, me siento una inútil, nadie me da una oportunidad.

Claro que son mujeres y que algunas de ellas tendrán hijos, otras no, pero se sienten incompletas por no disponer de oportunidades para dar lo mejor de ellas fuera de su hogar.

Para muchos de nosotros estas mujeres son y en mayúscula MUJERES TRABAJADORAS, atienden su casa y  cuidan de sus hijos, las que los tienen, pero de algún modo la sociedad está vendiendo un tipo de mujer que causa la estigmatización de otras muchas.

Yo no tengo hijos, pero trabajo y tengo la responsabilidad de mi casa. Otras, en cambio, sí son madres y amas de casa, ese es su trabajo. Y otras, son madres, atienden sus responsabilidades domésticas y además trabajan o buscan trabajo fuera del hogar. Sea cual sea tu situación, no dejes que nadie te minusvalore, ¡siéntete orgullosa, Mujer!

Si eres una de esas mujeres que antes mencionaba, que no ves la luz para que tus lágrimas se sequen y la esperanza aparezca en tu vida, piensa en todo aquello que aportas en tu hogar, a tus hijos, amigos. Hazte valer como persona sin temer a levantar la mano y decir “estoy en búsqueda activa de empleo y orgullosa de no rendirme”.

Nunca te olvides de tus habilidades, de tus valores, de tu capacidad de sacrificio en los peores momentos, todo esto y más es el gran tesoro que en un momento determinado te dará más valor para ser esa profesional que muchas empresas ahora se están perdiendo, pero alguna te está buscando y vuestros caminos se encontrarán.

 

La mujer no solo merece un día para honrarla, sino toda una vida para amarla.

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional

Imagen de Pixabay

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.

Guardar

Di no cuando es no

lips-839236_960_720

Artículo publicado por Carmen Prada

“Un NO dicho con gran convicción es mejor que un SÍ apenas dicho para complacer, o aún peor, para evitar problemas.” Gandhi.

Recuerdo que cuando era una jovencita no entendía cómo las personas eran incapaces de pronunciar un NO, aunque su voz interior lo emitiera, pero por sus labios salía el SÍ. En aquella edad, con 13 años, me viene a la cabeza, por ejemplo, cuando se comenzaba a fumar y muchos de mis amigos nunca supieron decir NO a la invitación, y su respuesta ante mi pregunta, “¿pero por qué lo haces si no te gusta?”, era “porque no quiero parecer tonto y que me echen a un lado”.

Después de pasados bastantes años, me di cuenta de que fue en esa época de la adolescencia cuando comencé a escuchar eso de “SÍ, pero NO”, lo que viene siendo “SÍ, porque no puedo decir NO, ya que carezco de la suficiente personalidad”. ¡Y lo digo claro y alto! Una negativa pronunciada a tiempo, muchas veces es una gran victoria, tanto en nuestra vida personal como profesional. Afortunadamente, la vida te permite madurar y afianzar la personalidad, aunque esto también trae consigo momentos de prueba, a veces duros.

Os voy a poner un ejemplo que seguro a muchos os sonará, porque es una situación que en los momentos actuales está pasando factura a bastantes personas.

CÓMO DECIR NO (Ejemplo)

Una joven, la cual llevaba trabajando 9 horas al día de lunes a sábado desde que hacía un tiempo había dejado de estudiar, y con un claro sueño que era tener su propia casa, desde el comienzo de su vida laboral se empeñó en ahorrar como una hormiguita para llegado el momento poder dar un importante y deseado paso.

La joven visitó varias entidades bancarias, en las que recabó información y consiguió resolver dudas, aunque otras a su vez afloraron en el proceso. Era consciente del paso que iba a dar y quería tenerlo todo bien atado. Después de reflexionar y hacer números, a lo que acostumbraba por su trabajo como contable, tomó la decisión de volver a la última sucursal que había visitado.

Se plantó ante un empleado que se veía “suelto” en estas labores, tomó asiento y le expuso lo que quería: “como usted ya sabe, quiero comprar un pequeño adosado y necesito financiación para ello, pero solo una pequeña parte de lo que éste me cuesta.” De inmediato él empezó a formular preguntas, pero también a dejar caer sugerencias, daba la impresión de que este era su modus operandi habitual. El banco no solo estaba dispuesto a financiar lo poco que ella necesitaba para hacer realidad su sueño, sino que la oferta incluía una golosa suma para amueblar la casa, comprar un coche nuevo ,y además un remanente para “ por si acaso “.

A todo ese dinero extra la joven dijo no. Puede resultar curioso, pero desde ese momento se empezó a sentir más segura y orgullosa de sí misma.

Muchos os estaréis preguntando, ¿pero qué nos lleva a que pronunciar esta palabra de tan solo dos letras resulte a veces tan difícil? En mi humilde opinión, hay rasgos que pueden ser el detonante:

  • baja autoestima, es la persona que coloquialmente se conoce como “bienqueda”. Realmente nunca llegas a saber cuál es su postura.
  • Déficit en la capacidad de expresión.
  • Ansiedad, tristeza, irritabilidad.
  • Terror a la soledad, necesidad imperiosa de sentirse rodeada de gente.
  • Falta de personalidad.
  • Sentimiento de culpabilidad ante la incapacidad para expresar libremente sus deseos.
  • Personalidad manipulable por parte de los demás, al ser conocedores de su debilidad.

Si no eres capaz de pronunciar un NO, entonces te falta carisma, personalidad, criterio, autoridad… Como profesional, ¿te crees sinceramente válido para ser un líder? ¿Piensas que las empresas no tienen en cuenta estos valores? ¿No lo crees necesario para seguir creciendo en tu vida profesional? ¿Eres inconformista pero lo ves compatible? Pues debo decirte… ¡Qué ya puedes ir cambiando el chip! Las empresas buscan esto en un profesional y, ¿por qué? Porque no le gustan los “bienqueda”.

En tu vida personal eres carne de cañón para esas personas que son todo lo contrario. Estas últimas buscan los “bienqueda” para poder manejarlos a su antojo, tomar la palabra por ellos, sentirse más atrevidos y gallitos a su lado, menospreciarlos en cuanto tengan la más mínima ocasión, atribuirse méritos que no les corresponden… ¡Ya toman ellos por ti las decisiones que no tomas tú! Pero no pasa nada, ¡tú te adaptas!

Entonces, ¿qué te obstaculiza para cambiar? ¿Me permites el atrevimiento de darte mi opinión? ¡Pronunciar el primer NO! Y te puedo decir que en el momento que lo hagas, sentirás un alivio inenarrable, un orgullo como antes no habías sentido y lo más importante, el seguir pronunciando NOES cuando lo precises.

¡Atrévete a pronunciar un NO a tiempo!

*Fuente de la fotografía, Pixabay.com

Carmen Prada | Asesora de Desarrollo Personal y Profesional

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.

Guardar

Tú eres más importante que tus problemas

 

watercolor-488003_1920

 

Artículo publicado por Carmen Prada

Reconozco que tenía un tema ya preparado para hoy, pero he cambiado de idea. Una conversación con una persona en estos días, me ha hecho dar un giro hacia otro lado y tocar un tema sumamente importante, a mí así me lo parece.

Alguien que está pasando por una situación familiar y laboral complicada, me pidió poder charlar al respecto. Evidentemente, no soy nadie para dar consejos, y mucho menos decir lo que alguien debe o no debe hacer, pero claro que me importa lo que le sucede a las personas que me rodean, y así lo hice, sin dudarlo busqué el momento de poder reunirnos y el encuentro tuvo lugar.

Además, esta persona tenía verdaderos motivos para cuestionarse cosas; “Carmen, debo tomar decisiones, pero no me encuentro bien conmigo misma…” Cuando pronunció esta frase, se me encendieron las alarmas, de repente me vino a la mente, ¡entonces no tomes ninguna!

Es curioso el ser humano, porque normalmente tendemos a tomarlas cuando estamos en el peor momento para hacerlo. Pero del mismo modo, muchas veces se nos presentan las dos circunstancias simultáneamente, hay que tomar decisiones en un momento en el que nos sentimos mal con nosotros mismos. ¿Puede tener algún significado? Ambas situaciones tienen mucho que ver.

El tener la autoestima por los suelos, hace que a la última persona que queramos, respetemos y demos cuidados sea a uno mismo. Nuestros pensamientos no cesan de ser negativos, pintándolo todo de color negro. En muchas de las ocasiones, sin saber por qué, nos damos cuenta que se repite en el tiempo esta sensación de malestar, inseguridad, angustia, es entonces cuando tenemos que parar y pensar que algo está sucediendo.

  • El pasado es uno de los mayores lastres con los que cargamos, parece que algo te persigue pero no sabes muy bien el qué, por este motivo es importante que seamos capaces de perdonarnos a nosotros mismos. Debemos utilizar ese egoísmo bueno para nuestro propio bien.
  • Intentar evitar los extremos en nuestras vidas para encontrar el equilibrio de los puntos intermedios en la toma de decisiones. Hará que nos sintamos más seguros. De este modo, podremos llevar a cabo la práctica de la libertad responsable de asumir no solo nuestros actos, sino también las consecuencias. Esta es la verdadera madurez de vivir. La de sentirnos responsablemente libres.
  • La honestidad será nuestra mejor aliada, ya no solo para con los demás, sino para con nosotros mismos. Intentar no taparnos los ojos y ver la realidad de lo que acontece, es la única forma de hacer un análisis certero de lo que sucede.
  • Fijar un objetivo profesional, y también personal, será un buen punto de partida para comenzar a fomentar nuestro bienestar, y saber cuál es nuestra meta a alcanzar una vez aprendamos a querernos. Porque amigos, ¡el amor a uno mismo también se puede trabajar! Con lo cual, no dejemos para mañana lo que podemos hacer hoy…
  • Hay que dedicar tiempo en nuestra vida a relacionarnos con los demás, puesto que somos seres sociables por naturaleza. El estar rodeados de gente, pero buena gente, además de enriquecernos, nos hará sentirnos vivos.
  • Arreglarme, maquillarme, ponerme la barra de labios acorde a mi ropa, perfumarme, los tacones altos y mirarme al espejo y gustarme, ¡me da seguridad! Para los demás puedo ser un adefesio, pero para mí soy auténtica, simplemente soy yo. Yo lo practico, y me ayuda mucho a empezar el día con una sonrisa. Debemos mostrarnos naturales, como somos, y sobre todo ser lo que somos por nosotros mismos, no por nadie más. No pretendamos agradar a todo el mundo, eso es imposible, además de muy contraproducente.

El quererse, el perdonarse, avanzar… no es sencillo, ¡claro que no! Y si alguien te dice lo contrario, puede ser que te esté diciendo lo que deseas escuchar, yo no me siento capaz de ello. Lo que sí te puedo decir es que debemos intentarlo, luchar, darnos premios, alcanzar metas, ir dejando por el camino parte de esas piedras que llevamos cargando en la mochila, quizá debas apearte de amistades tóxicas o relaciones que no te dejan avanzar, puede que erres y te caigas varias veces, pero lo importante es que empieces la casa por los cimientos, no por el tejado, lo más importante es que te quieras.

Tomar decisiones es de valientes, de mentes inquietas, de personas activas, con ilusiones, con necesidad de cambio aun a sabiendas de que el camino no será sencillo pero, ¿por qué no intentar ser feliz? ¿Por qué no imponernos ser felices?

¿Has hecho esto y más? ¡Es el momento, tómalas! Pero que nadie te diga cuáles van a ser tus decisiones, de eso ya te encargas tú…

 

Las personas que están a nuestro lado y nos quieren, ya nos han perdonado y quizá en muchas ocasiones, ¿por qué no hacerlo con nosotros mismos? ¡Quiérete como nunca nadie te ha querido!

Carmen Prada | Asesora de Desarrollo Personal y Profesional

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.