No perdamos el sabor de lo auténtico

67da8d593f055f08c61f206209ee6b82

Artículo publicado por Carmen Prada

 

En muchas ocasiones nos sentimos solos entre el bullicio.

Caminamos por las calles rodeados de personas, a algunas las conocemos, otras son desconocidas para nosotros.

¿Pero realmente por qué nos podemos llegar a sentir solos en las calles rodeados de tantas personas? Quizá porque caminamos por la vida enfrascados en nuestros propios pensamientos. Nos perdemos y nos encontramos en ellos, pero, ¿el mejor lugar para hacerlo es rodeados del bullicio? ¡Permitidme que lo dude!

En los tiempos que corren, siempre nos acompañan las nuevas tecnologías.

Hace unas semanas tuve el placer de acudir a Valladolid para poder disfrutar de una conferencia de Víctor Küppers. He de decir que no me sorprendió salir encantada de dicho evento, porque desde hace tiempo me parece uno de los mejores trasmisores de la psicología positiva y la motivación.

Durante mi estancia en esa bella ciudad, pude disfrutar de dos días sin prisas, sin agenda, sin tareas que no podían esperar… Ha sido como un doble regalo a mí misma. Fue entonces cuando puse en práctica una prueba en la que llevaba tiempo pensando. ¿Por qué no apagar mi móvil y sentarme a observar como actuamos las personas en un día normal y corriente?

Efectivamente, ¡tampoco me sorprendieron los resultados! Fue en la Plaza Mayor donde me senté, busqué un banco que me pudiese facilitar una visión amplia del lugar para observar los comportamientos de las personas que transitaban por ese lugar, un lugar por el que caminan muchas personas a lo largo de un día.

¿Qué observé?

  • En primer lugar, perdemos demasiado tiempo en nuestro día a día con la mirada perdida.

 

  • Hemos cambiado los saludos por ir conectados a unos cascos que lo único que nos aportan es ruido en nuestras vidas para no enfrentarnos a pensamientos y preocupaciones.

 

  • Tomar un café viene acompañado de consultarlo todo por tableta, pc o móvil. Hemos perdido hasta el contacto con el papel. ¡Queremos todo práctico y ya! El olor a papel es algo del pasado.

 

  • Vamos conectados a las RR.SS. hasta cuando caminamos. Tanto que en ocasiones nuestra salud y la de otros puede correr peligro. Ni cuando cruzamos en un paso de peatones desconectamos.

 

  • No caminamos para llegar a nuestros destinos, vamos prácticamente al trote. Vivimos casi sin aire en los pulmones, corriendo de un lugar a otro, olvidándonos en muchas ocasiones de lo que realmente es importante en la vida.

 

  • Las relaciones interpersonales han pasado a ser secundarias, y han sido sustituidas en gran medida por las distintas RR.SS.

 

¿Qué nos está sucediendo? Lo deseamos todo para ya, sin pensar que la vida tiene un camino que recorrer. Sin darnos cuenta que además no es necesario que lo hagamos solos, podemos optar por ir acompañados y por personas de carne y hueso.

Disfrutar del paisaje del camino hace que nuestra meta u objetivo diario sea más gratificante y además nos sintamos orgullosos de los charcos que hemos salvado para llegar a la meta.

Mantener todos nuestros sentidos al 100%, hace que mermen mucho las posibilidades de que pasemos de puntillas por la vida. La vida pasa más rápido de lo que creemos, pensamos que mañana tendremos otra nueva oportunidad y lo cierto es que nos podemos quedar sin ella.

Lo mismo sucede con las personas que nos rodean, esas que nos acompañan en el día a día. Todos necesitamos de todos, y hay muchas ocasiones en las que la cercanía se hace necesaria. Las familias necesitan su espacio y tiempo para que exista toda la armonía que debe existir para seguir creando familia.

Acompañando a esta reflexión, me hago la siguiente pregunta, ¿nos estamos deshumanizando conscientemente conformándonos en una vida menos complicada?

Estamos criando niños que para comunicarse entre ellos juntos en un banco de una ciudad, están con la mirada fijada en una pantalla, martirizando su dedo pulgar, convirtiendo un diálogo entre ellos en una conversación virtual.

Es cierto que puedes estar pensando que ahora mismo y por muchas circunstancias somos esclavos de las nuevas tecnologías, ¿pero en qué medida estamos permitiendo que éstas ocupen un lugar primordial en nuestras vidas?

Abracémonos, mirémonos a los ojos, escuchémonos y extendamos nuestro brazo. Afortunadamente, aún hay cosas que hoy por hoy no se pueden sustituir por experiencias virtuales. No dejemos de disfrutar del sabor auténtico de la vida.

 

¿Tú deseas ser el protagonista de la tuya?

 

 

 

 

 

Carmen Prada | Consultora de Desarrollo Personal y Profesional
*Fuente de la fotografía, Pinterest.es

SI TE GUSTAN MIS ESCRITOS NO DEJES DE COMPARTIRLOS, TODOS PONEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA.

Anuncios